Lactancia materna y asma

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Bebés y Más nos deja esta semana un nuevo estudio que redunda en la hipótesis de que el asma infantil está relacionada de una forma causal con el tipo de alimentación recibido durante los primeros meses de vida.

Este estudio, que se complementa con otros más antiguos, confirma la relación entre la lactancia materna exclusiva y la prevención del asma y además incide en la duración del amamantamiento como un factor clave contra esta enfermedad. Obviamente el estudio es estadístico y por tanto puede haber casos particulares que difieran de los datos obtenidos – es lo de siempre, Lara ha tenido mucha teta y también muchas sibilancias, me quedo con la idea de que sin teta sus episodios de bronquitis asmática hubieran sido más largos, más frecuentes y más graves, como por otra parte me aseguraba la neumóloga cada vez que íbamos a revisión.

La leche artificial no es igual a la leche materna, más que nada porque su procedencia son las vacas. Cada especie de mamífero fabrica su propia leche, adaptada a las necesidades especiales de cada cachorro, esto que parece una obviedad es muchas veces “olvidado” por las compañías que fabrican leche para lactantes en un intento de hacernos pensar que algunas leches de bote (SU leche de bote en particular) son iguales o incluso superiores a la leche materna.

No es necesario mirar con mucha atención a un ternero para ver que sus necesidades alimentarias no se parecen en nada a las necesidades de un neonato humano. La cantidad de grasa, azúcares, aminoácidos, proteínas, vitaminas y otro montón de sustancias algunas de las cuales ni se conocen, es claramente diferente para cada especie y la leche de vaca se usa para fabricar leche para lactantes no porque sea la idónea, sino porque los seres humanos criamos vacas como productoras de productos lácteos de todo tipo.

La diferencia más peligrosa entre la leche de vaca y la leche humana son las proteínas. Además de que la concentración en proteínas de la leche de vaca es mucho mayor, las proteínas son diferentes, mucho más grandes y pesadas y con estructuras distintas, porque se sintetizan a partir de la expresión de genes de vaca y no de genes humanos (las proteínas se codifican en los genes y cada especie tiene las suyas propias, inscritas en su código genético). El peligro de las proteínas es que el sistema inmune está preparado para detectar cualquier proteína extraña como lo que es, extraña, y actuar en consecuencia.

Los bebés humanos además tienen el sistema digestivo muy inmaduro, por lo que su intestino delgado es permeable a estas proteínas que llegan a la sangre y activan el sistema inmunitario (también inmaduro) de los bebés. Por eso la leche de vaca puede producir alergias y por eso el paso clave en la fabricación de leche para lactantes es disminuir – pero no eliminar – la concentración de proteínas vacunas.

Probablemente esta sea la causa de que la lactancia materna reduzca el riesgo de ser asmático. El asma es una hiperreacción de las vías respiratorias, que se constriñen e impiden el paso del aire y está relacionada con las alergias, con las infecciones y con el estrés, es decir, con un montón de factores relacionados con el sistema inmune. La leche de vaca adaptada para bebés puede, dependiendo de otros factores como predisposición genética u otro tipo de factores ambientales, poner al sistema inmune de un cachorro humano en una situación extraña, haciendo que su funcionamiento sea incorrecto. La leche de bote generaría estrés biológico en el organismo del bebé y por eso puede afectar a tantas áreas del desarrollo.

Es posible también que la leche humana contenga compuestos que refuercen la mucosa intestinal – preparándola para la alimentación adulta – y otros compuestos que ayuden a la maduración del sistema inmune, compuestos que en caso de existir en la leche de vaca, estarían diseñados para realizar estas funciones en terneros.

Como digo, los estudios son estadísticos y afortunadamente no hay un único factor que cause asma en tu hijo, ni la leche de bote ni tener gatos, pero como siempre, todo tiene un coste.

Por estos motivos, y aunque una no haya podido o no haya querido dar teta a sus hijos, hay que seguir reivindicando que las autoridades sanitarias, además de poner anuncios en las cajetillas de tabaco (que también), dediquen más esfuerzo real a fomentar la lactancia materna, para que toda la que quiera, pueda (cosa que en la actualidad no sucede) y porque además de no aumentar el riesgo de asma, es gratis.

Foto | Mylissa

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2 Comentarios

  1. Manuel Ocaso 11 noviembre 2011

    Hola buenos días!

    Primero que todo quiero deciros que me encanta vuestro blog. La información es muy interesante y actual. Es por ello que quiero contactar con vosotros, tenéis algún mail de contacto directo? Os dejo mi mail, moseofree@gmail.com espero poder conversar con vosotros. Un saludo,

    Manuel.

  2. Author
    Irene Garcia 11 noviembre 2011

    Hola, puedes contactarnos en sermamas@gmail.com

    Saludos

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