Hamlet vuelve a escena

Hamlet

¿Os acordáis de Hamlet? No, no el personaje de Shakespeare, no. Otro más importante ¿sí?

Hamlet, aquel Human Alpha -lactoalbumina Made Lethal to Tumour cells, un compuesto encontrado por casualidad en la leche materna que tenía la propiedad de atacar selectivamente a células tumorales de al menos cuarenta tipos de cáncer ha vuelto a escena, incluso de forma comprobada en tumores adultos. Y ahora con propiedades mejoradas.

Una investigación publicada en PLos ONE, una publicación científica abierta, acaba de asegurar que Hamlet, el mismo que viste y calza, no sólo es capaz de atacar a las células tumorales, sino que además es capaz de revertir la resistencia a antibióticos que muchas de las bacterias que nos rodean han adquirido a fuerza de convivir con ellos.

La resistencia a antibióticos es uno de los problemas más importantes en el tratamiento de enfermedades infecciosas. Las bacterias mutan su material genético muy fácilmente en respuesta al ambiente y no sólo eso, sino que son capaces de transmitir las ventajas adaptativas (como la resistencia a antibióticos por ejemplo) a otras bacterias en un mecanismo denominado conjugación bacteriana. Se podría decir que las bacterias comparten este tipo de recursos que les permiten sobrevivir y adaptarse al medio, aunque el medio esté lleno de compuestos bactericidas. Por eso cuando una sola bacteria adquiere resistencia a antibióticos el lío está servido.

Bien, pues Hamlet, nuestro prota, es capaz de revertir este proceso, consiguiendo que las bacterias resistentes vuelvan a ser sensibles a los antibióticos. El descubrimiento no sólo es importante para la medicina, que se está encontrando con multitud de problemas a la hora de aplicar terapias antibióticas, sino también como detalle de lo increíble que es la lactancia materna.

Antibióticos como la penicilina ocurren en la naturaleza de forma natural (valga la redundancia). La penicilina, el ejemplo más común, el compuesto que inauguró la era de los antibióticos y de la lucha contras las bacterias no es más que una sustancia producida por un hongo para acabar con las bacterias que le rodean, le perjudican o únicamente consumen recursos al compartir entorno. Así pues, la resistencia a antibióticos, aunque sea un problema en la actualidad puede ser una capacidad bacteriana muy antigua. ¿No es parece fascinante que la naturaleza haya dotado a la leche materna de un compuesto que permite revertir esto? A mí sí.

Y por otro lado ¿si tomas leche materna, necesitarás menos antibióticos? Es casi seguro que también.

Al final la teta va a valer millones. Dar o no dar ya no es una cuestión.

Ahí os lo dejo.

Foto | Myllisa

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