¿Es normal que mi bebé muerda el pecho?

mordiscos

 

La lactancia ya está establecida, los comienzos fueron difíciles, tuviste grietas, te dolía, problemas de enganche y por supuesto, miedos, muchos, pero lo lograste. Has conseguido incluso superar las crisis de crecimiento, una huelga de lactancia cuando cambiaste de gel e incluso la vuelta al trabajo, con todos sus inconvenientes y el odioso extractor. Es genial, tu niño y tú sois un tándem de lactancia perfecto y vais a durar todo lo que el niño y tú queráis. Y, de repente, el niño te empieza a morder. Y quieres dejarlo, ya.

¿Es normal que muerda el pecho?

Pues sí, lo es. Y en contra de lo que cree mucha gente, es más normal cuando ni siquiera tienen dientes: los primeros mordiscos se producen con las encías, aunque duelen igual, en torno a los cinco o seis meses de edad, cuando además los bebés empiezan a desarrollar la inteligencia social y están ya fijándose en las reacciones que provocan. Los mordiscos, según los expertos, entran dentro de la fase de exploración oral y por lo tanto son una fase normal del desarrollo de los niños. Al principio los bebés sólo succionan, pero con el paso del tiempo empiezan a explorar otras formas de utilizar la boca y entre ellas están los mordiscos.

La reacción ante el primer mordisco es fundamental para que la cosa no vaya a más:

1. Hay que decir que NO. De forma contundente. Decir “no, cariño, eso no se hace, haces daño a mami” está muy bien pero no sirve para mucho, principalmente porque el bebé no te entiende. El NO ha de ser claro.

2. Acompañarlo de la expresión facial adecuada. Si decimos que no con una sonrisa en los labios el bebé entenderá que estamos encantadas.

3. El tono también ha de estar en consonancia con la situación. El NO ha de ser firme.

4. Acompañar el NO con una acción, como retirar el pecho, mucho más clara además que acompañarlo de un cachete o algún otro gesto de castigo que el bebé no entiende.

Si el problema persiste consultar con una asesora de lactancia. Los mordiscos continuados pueden deberse a que al bebé le duelen las encías o que insistimos mucho en darle pecho y no quiere porque está momentáneamente más interesado en el entorno.

Y si el niño tiene más de un año explicarle además claramente lo que está pasando. A esas edades ya suelen entenderlo.

Foto | Chris Alban Hansen

 

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1 Comentario

  1. Chris Alban Hansen 23 octubre 2015

    Thank you for using my photo of my wife and daughter for this article 🙂

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