El trabajo es malo para la lactancia

lactancia materna

En la bibliografía que había leído hasta ahora se consideraba que el hecho de trabajar fuera de casa no influía demasiado en la duración de las lactancias. Este hecho que a primera vista parece sorprendente no lo es tanto si te pones a pensar. Las lactancias fracasan por muchos motivos y entre ellos el trabajo no es el principal.

La lactancia materna empieza a fracasar inmediatamente después del parto, cuando nada más nacer el bebé es separado del cuerpo de su madre para hacerle el test de Apgar, ponerle la vitamina K, echarle antibiótico contra la gonorrea en los ojos, pesarle, estirarle para medirle, comprobar la permeabilidad anal, aspirarle las vías respiratorias y a veces hasta bañarle.

La lactancia fracasa cuando no se permite que la madre y el niño se queden a solas, cuando se coloca al niño al pecho sin dejar que él lo encuentre, cuando se lo llevan al nido para que mamá descanse.

Fracasa cuando la enfermera de turno te dice que la lactancia se da cada tres horas, diez minutos en cada pecho. Fracasa cuando te aseguran que tener grietas es normal, que dar la teta duele. Las lactancias fracasan cuando en la canastilla te regalan chupetes, cuando le dan agua con azúcar porque con el calostro no tiene suficiente, cuando le añaden fórmula porque no te sube la leche.

Las lactancias fracasan cuando las tablas de peso no se saben usar, cuando a las seis semanas parece que se queda con hambre, cuando baja de percentil. Y fracasan de nuevo cuando la prima dice que tu leche no alimenta, cuando la abuela cuenta que a los dos meses se le secó la leche, cuando no engorda tanto como el de la vecina.

Mucho antes de empezar a trabajar, las lactancias fracasan cuando te aseguran que te usa de chupete, cuando alguien te dice que de noche no comen, cuando el experto de turno te dice que se va a enviciar. Y otra vez fracasan cuando nadie te explica cómo extraerte leche, cuando nadie te dice que se puede congelar, cuando te informan de que si no toma bibe ahora no se va a acostumbrar, cuando se sustituye el pecho por alguna toma de biberón para que vaya aprendiendo.

Las lactancias fracasan cuando las recomendaciones para introducir la alimentación complementaria son incorrectas, cuando el folleto del pediatra te asegura que a los tres meses comen seis veces, cuando te recomiendan ir sustituyendo tomas, cuando te dicen que no duermas con él, que lo vas a aplastar.

Así fracasan las lactancias y cuando llega la hora de incorporarse al trabajo, el porcentaje de niños que toma lactancia materna exclusiva es ridículo. Y las pocas mujeres que han conseguido lactar a pesar de todo difícilmente dejarán de hacerlo ahora. El porcentaje de lactancias fracasadas a las 16 semanas es tan alto que el hecho de volver a trabajar es prácticamente despreciable. El porcentaje de lactancias exitosas, esas en las que el bebé se desteta más allá de los dos años es mínimo y se reparte igual entre madres trabajadoras y madres que no trabajan fuera de casa. ¿Cuántas conoces tú?

A pesar de todo esto un nuevo estudio estadístico asegura que la vuelta al trabajo no sólo acorta las lactancias ya de por sí exiguas, sino que además es el principal motivo por el que las madres ni siquiera lo intentan.

Las lactancias fracasan y las madres, como era de esperar, nos sentimos culpables. Y cuando llega Reyes regalamos a nuestras hijas muñecas con biberones, y sus lactancias entonces empiezan a fracasar.

Foto | Christycherrer

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3 Comentarios

  1. Ana 18 junio 2010

    Qué razón tienes!!!! Afortunadamente yo sí he conseguido tener éxito en la lactancia. Mi bebé tiene 13 meses, sigue con el pecho de desayuno, después de las comidas y siempre que quiere. Y trabajo. Tengo suerte porque en el hospital donde dí a luz me apoyaron, explicaron y tuvieron muchísima paciencia conmigo y mi bebé. Y mi marido me apoya con este tema. Mi bebé nunca ha querido un biberón y menos un chupete. Ya me tiene a mi y la dejo. Creo que es cuestión de paciencia, sacrificio y apoyo familiar. Pienso darle el pecho hasta que ella quiera. Es lo más bonito del mundo. Es nuestro momento. Gracias por estos artículos tan interesantes.

  2. Author
    Irene Garcia 18 junio 2010

    Gracias a vosotros por leerlos. Muchas felicidades por esa lactancia, ya nadie te puede parar :).

    Besos

  3. Ileana 19 junio 2010

    Muy bueno este post, Irene!!!
    Es de esos que me hubiera gustado escribir a mí 😉
    Un abrazo!!!!

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