¿Quitamos el pañal en verano?

control de esfinteres

Con la llegada del verano muchos padres, sobre todo aquellos que empiezan el cole en septiembre, se plantean o incluso se obligan a quitar el pañal de su, hasta ahora, limpísimo bebé.

La retirada del pañal es una de las cosas que más estresan a los padres, principalmente si el colegio no lo permite o no facilita el cambio en caso de necesidad o accidente. Algunos colegios disponen de auxiliares que se encargan de esta tarea, otros no ponen objeciones de ningún tipo, pero es cierto que en algunos casos las cosas son así de rotundas: al cole se viene sin pañal.

El control de esfínteres es un proceso madurativo que depende de muchos factores: genéticos, fisiológicos, hormonales, ambientales, neurológicos y también psicológicos y por tanto, depende muy poco de lo que el niño o tú queráis y mucho menos de lo que opine el colegio. Como todo hito en la vida, es un proceso que se adquiere de forma lenta y que se complica cuando hay presión, así que el mejor consejo es tener paciencia, olvidarse de los requerimientos del cole y tomarlo como lo que es: un gran avance para tu hijo.

¿Lo hacemos este verano? Existen una serie de señales que te avisan de que tu hijo está preparado para quitarse el pañal. La primera y más obvia es que él mismo lo pida. Algunos niños se sienten agobiados, sobre todo cuando hace calor, y son ellos mismos los que quieren quitárselo, aunque a veces tampoco están del todo preparados y hay que estar al tanto de “accidentes”. Fregona en mano, en verano es verdad que la cosa es más fácil, por el simple hecho de que llevamos menos ropa.

Pero aunque tu niño no lo pida puedes intentarlo si quieres. Lo primero es observarle. Para que un niño sea capaz de ir por la vida sin pañales tienen que suceder varias cosas.

– que sea capaz de identificar que se hace pis o caca
– que sea capaz de manifestarlo verbalmente o de forma indirecta (los niños cuando se hacen pis se tocan y pegan saltitos)
– que sea capaz de retenerlo hasta llegar al baño

Descuida, en algún momento de su vida, aunque no sea precisamente este verano, tu hijo será capaz de ir al baño, incluso podrá ir solo y a la larga (muy a la larga) hasta podrá limpiarse después sin tu ayuda. Cuando lo consigáis, no se te olvide felicitarle. Es un gran paso.

Foto | Travis Fischer

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