¿Qué calzado es el adecuado para mi hijo?

zapatos

Con la vuelta al cole una de las tareas que nos tocan a los padres es comprar zapatos nuevos. En torno al calzado han existido siempre algunos mitos que conviene desechar. Por ejemplo, en época de nuestros padres los zapatos se compraban “crecederos”, es decir, un número más grandes, con la ilusión de que así durarían más. Nosotros en cambio vivimos aquella época terrible de los zapatos ortopédicos. ¿Los recuerdas? Aquellos que, además de horribles, eran incomodísimos.

Los expertos de ahora lo tienen más claro: el pie del ser humano se ha hecho para andar descalzo, así pues, el zapato, sobre todo en niños, tiene que respetar lo máximo posible la anatomía del pie.

Para ayudaros a escoger el calzado para vuestros hijos ahora que empieza el cole hoy os queremos traer una serie de recomendaciones que harán la elección un poco más fácil.

1. Recuerda comprar lo justo. Según el Colegio Oficial de Podólogos de Valencia los pies de los niños pueden crecer hasta 8 mm en tres meses, así pues, lo más seguro es que tengas que cambiar de zapato a mitad de curso. Los niños además trepan, saltan y se arrastran y destrozan el calzado, así que estar atento a la relación calidad precio hará que el desembolso anual no sea astronómico.

2. El zapato debe permitir que todas las articulaciones del pie se muevan. Un zapato normal tiene que llegar por debajo de los huesos del tobillo. Si elegimos una bota debe ser suficientemente flexible para que el tobillo se mueva con libertad.

3. La parte delantera debe ser ancha para que los dedos puedan abrirse libremente.

4. Debe existir un espacio de entre 0,5 y 1,5 cm entre el zapato y el dedo más largo. En caso contrario el zapato es demasiado pequeño.

5. Los zapatos hay que probárselos de pie, para que todo el peso cargue sobre ellos.

6. Es mejor comprar los zapatos a última hora de la tarde, cuando el pie está más hinchado por el trajín diario.

7. El zapato tiene que permitir que el pie transpire. Los tejidos naturales siempre son más adecuados.

8. La suela tiene que ser blanda y flexible y permitir que la planta del pie se doble y se mueva sin dificultad.

9. Los modelos adecuados son planos y con muy poco tacón. Así se asegura una buena postura de piernas y espalda.

10. Deben ir bien sujetos al pie. Para niños pequeños lo mejor es el velcro.

11. Los zapatos sólo han de usarse unas horas al día. Descalzarse al llegar a casa es un hábito de salud que los pies de tus hijos agradecerán.

12. El calzado para niños que aún no andan tiene simplemente una función térmica, de mantenimiento de temperatura y para calentar los pies. Los zapatos para bebés deben ser blanditos y permitir que el pie se mueva de forma totalmente libre. O incluso mejor si lo llevas sólo con unos buenos calcetines.

Recordarte también que la homeopatía puede ayudarte en el caso de que los primeros días se produzcan rozaduras. Consulta con tu médico o farmacéutico sobre las soluciones que los medicamentos homeopáticos te ofrecen en este caso.

Foto | amboo_who

 

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