Presionar a los hijos con las notas genera ansiedad

notas escolares

Preocuparnos del futuro de nuestros hijos es una condición típica del ser humano. En los tiempos que corren, intentar que nuestra descendencia viva mejor que nosotros se convierte para muchos padres en un motivo de preocupación que puede acabar teniendo consecuencias perniciosas, sobre todo si no enfocamos bien el tema. Y una de las cuestiones clave son las notas escolares. Las notas escolares son, para la mayoría de nosotros, un indicador del porvenir de nuestros peques. Huelga decir que esta percepción está bastante alejada de la realidad, todos conocemos a mucha gente que sacaba sobresalientes en el paro y viceversa. La percepción de éxito vital que nos venden en los medios influye considerablemente a la hora de evaluar las capacidades de nuestros hijos. Sí, porque cuando prestamos excesiva atención a las notas escolares nosotros estamos también evaluándolos. Y esto puede conseguir que, por miedo al futuro, presionemos demasiado.

Los niños han de ser niños y el estrés se lleva mal con la infancia y en especial con el aprendizaje. Dicen los expertos en neuropedagogía que la mejor forma de aprender es relacionando el aprendizaje con emociones positivas, la alegría, el asombro, el afecto y la excitación que produce el juego son los mejores aliados para adquirir conocimiento. Mucho más que el miedo a suspender un examen.

Un estudio realizado en Singapur viene a confirmar que presionar a los niños con las notas genera ansiedad, estrés y depresión en los más pequeños, teniendo como consecuencia final…¡peores notas!

Intentar no sobreproteger a nuestros hijos es un ejercicio de control personal difícil, lo que nos sale de forma natural suele ser estar siempre preocupados por ellos, pero cuando nos pasamos de la ralla perjudicamos más que beneficiamos a los chavales. Los niños muy presionados con las notas son, según este estudio, más autoexigentes y críticos consigo mismos, se sienten insuficientes y por tanto son niños más tristes y que disfrutan menos de la infancia, con consecuencias graves para algunos de ellos como la ansiedad o incluso depresión. Los niños se asustan, temen no ser aceptados por sus padres, viven con miedo a cometer errores y se sienten culpables. Un buen caldo de cultivo para futuros problemas psicológicos.

La infancia nunca vuelve y nuestro principal trabajo como padres debería ser que nuestros hijos la pudieran disfrutar todo lo posible, sintiéndose protegidos y aceptados tal y como son – aunque se les den mal las mates. Cuando nos encontramos con niños con dificultades escolares tenemos varias opciones: castigar, presionar, chantajear o premiar en un intento de mejorar el potencial de nuestros niños, pero también tenemos la opciones más positivas: consolar, acompañar, aceptar y fomentar otro tipo de habilidades, sin agobiarnos porque con 7 no aprenda las tables de multiplicar lo más probable es que a los 7 y medio el problema ya esté resuelto. En caso contrario el remedio puede ser peor que la enfermedad.

La homeopatía te ofrece soluciones para lidiar con la ansiedad y el estrés, tanto en niños como en adultos. Si las notas de tu hijo te producen mucha preocupación, tal vez en lugar de estresarle a él puedes intentar gestionar tu propio estrés. Consulta con tu médico para obtener más información sobre homeopatía y estados de ansiedad.

Y consulta también con la almohada. Seguro que las notas no son tan, tan importantes.

Foto | nanny snowflake

0
0

0 Comentarios

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*