No se pega

children

En los parques es una escena de lo más común. El niño que le quita el juguete al otro niño. El otro niño que le atiza con la pala. La mamá que llega corriendo y mientras chilla aquello de ¡Que no se pega! sacude al chiquillo en el culo.

Siempre me he preguntado qué pensaría el chiquillo en cuestión. Los niños aprenden con el ejemplo.

Creo que afortunadamente ya han pasado esas épocas en las que el castigo corporal era el pan nuestro de cada día, en la que en los colegios los maestros sacaban la vara y los padres tiraban de correa en cuanto que te pasabas lo mínimo y la letra entraba con sangre. Por lo menos aquí.

No creo que haga falta recordar que el castigo físico, aunque sea dirigido a tu propio hijo, ya no está contemplado como legítimo en el Código Penal. Así que es cierto, no se pega. Y además de que no se pega porque la ley ya no te lo permite, y porque está muy muy feo, no se pega porque según el último estudio aparecido en Pediatrics (que no es que que sea como cualquier revista, que es Pediatrics), el castigo físico, incluyendo el “venial” azote en el pompis incrementa el riesgo de comportamientos agresivos en los niños, independientemente de otros factores como: maltrato físico (de otro tipo), maltrato psicológico, negligencia materna, depresión, abuso de sustancias, etc.

Es decir, que aunque seas una madre modelo si uno de tus métodos de disciplina consiste en dar una nalgada de vez en cuando, un buen cachete a tiempo es lo que te hace falta, o un ¡como te caigas, cobras! o aquel ¡a que te doy y lloras con razón!, piénsatelo.

El estudio, que recomiendo tener muy en cuenta a partir de ahora, avisa de que la agresividad de los chicos se ve incrementada incluso dos años después.

Sí, ya sé que muchos de nosotros crecimos con ello y que no nos ha pasado nada, excepto quizás que somos más agresivos que lo que hubiéramos sido, y tal vez por eso ahora tiramos de zapatilla cuando nos quedamos sin recursos. (Espero que no mucho, que de verdad, está feo).

Y si eres de las que sufren los constantes consejos de expertos en la materia, que te informan amablemente de que a tu hijo lo que le hace falta es una buena azotaina y que te explican en cuanto que pueden las bondades de la mano dura y la conveniencia del jarabe de palo, pues ya tienes otro argumento. Aunque particularmente pienso que con el de “es que está feo” debería valer, ahora la ciencia te da la razón.

Los niños aprenden con el ejemplo, como ya hemos dicho. Si no se pega, pues no se pega. Aunque sea para que después no te la devuelvan.

Vía | Pediatrics
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53 Comentarios

  1. Eva 3 Mayo 2010

    Hola Irene.

    No te voy a mentir: no estoy de acuerdo con lo que expones en este artículo. A mí me han dado azotes de pequeña, y cachetes. Y estoy segura de que estaban bien merecidos. Y no me he vuelto ni una sádica, ni una pega-niños. Me encantan los niños, y me chiflan. Pero creo que un azote bien dado en el momento oportuno (obviamente, hay una edad ya a la que no procede), ahorra muuuuchos problemas en el futuro.

    Mi madre es educadora de adolescentes. Y no cansa de encontrarse con adolescentes problemáticos. Lleva 30 años trabajando ahí, y siempre ve que los que dan problemas son hijos de padres que no les han hecho ni caso, y muchas veces, a los que los padres les han mimado en exceso, y a los que no han sabido decir que NO.

    No es mi intención aquí hacer un post defendiendo ningún tipo de agresión física a ningún niño: Dios me libre. Sencillamente defiendo y CREO que DAR UN AZOTE a un niño DISTA MUCHO de darle una paliza con saña, o hacerle daño con alevosía. Eso sí es crueldad, por supuesto.

    Pero por favor, hemos llegado a un nivel de “ñoñez social” en el que parece que ¡¡Dios mío!! Le ha dado un azote a un niño!!! Ay, que se va a quedar traumatizado! No veo ni medio normal que una madre se pasara 5 meses en la cárcel por darle una bofetada a una niña de 12 años, probablemente insoportable. Sí, y luego De Juana Chaos está por ahí, libre. Por favor, eh?? Relativicemos.

    Dar una azote a un niño (digo UNO, no cincuenta seguidos, ni sentarte al niño encima de las piernas y pegarle 50 de una sentada, ni darle con el cinturón, que a veces la gente se piensa que los que somos partidarios de un azote nos “mola” por ende el pegar a los niños y que les daríamos con un sacudidor), sobre todo cuando están en edad de PAÑAL (que es cuando proceden los azotes, porque si se los das después, ya no servirá): primero, porque no les das fuerte. Segundo, porque tienen un pañalón que les protege.

    El azote es un recordatorio al niño de A QUIÉN TIENE QUE OBEDECER. Hay una cosa que sobre todo no aguanto: la moda esta actual “pseudo-naturista-yógica” de creer:

    1. Que los niños se crían solos. No es verdad. Los niños son criaturas monísimas, sí, graciosísimas, encantadoras… pero que como todo “cachorro” tienden al egoísmo. Porque está en su sentido de la supervivencia. Es un vestigio que nos queda en cuanto que seres vivos: es lógico que de pequeño tu prioridad sea la supervivencia. Y la supervivencia se basa en el egoísmo. Y si a un niño le dejas, se te convierte en un pequeño tirano egoísta e insoportable.

    2. Que los niños entienden como los mayores. Chorribobadas. Los niños ven muchas más cosas de las que creemos, cierto. Que tienen una capacidad de recuperación impresionante, cierto. Que los niños tienen sentimientos más complejos que los que creemos, cierto. Pero, así como la capacidad EMOCIONAL del niño es bastante más compleja de lo que creemos, RECORDEMOS QUE LOS MAMÍFEROS CONTAMOS CON 2 capacidades que nos caracterizan. Una es la emocional. La otra LA RACIONAL. Y en un niño, la capacidad racional ES NULA. Y a un niño no le vale razonar. Y hay ciertas cosas que al niño no le van a entrar con disertaciones filosóficas, ni “tratos”, ni “pactos” (especialmente cuando tienen menos de 8 años). Azote “de aviso”, y ya verás como lo entiende.

    Es una opinión, y la expreso libremente.

  2. Iván 3 Mayo 2010

    @Eva: impresionante la disertación que te has montado jajaja

    A ver, estoy del todo de acuerdo contigo. No podemos atarnos tanto las manos, ni quitar a los padres toda autoridad.

    Vale, no hay que liarse a h****s a la mínima, pero a veces, cuando la actitud de alguien es irracional, no queda otra.
    Esto se extiende a los niños y a cualquier otra cosa.

    Vivimos en un momento de progrerío barato, en el que todos somos buenos y los niños son ángeles puros llenos de bondad y comprensión.
    Por eso reclaman regalos como tiranos a padres sin recursos (no entienden que los padres no tienen dinero), y juegan a pelearse en el recreo. Somos animales agresivos y a necesitamos ser encauzados.

    P.d.: Este revivial de “el hombre es bueno, la sociedad le corrompe” no me convence. Los “malos” están ahí, y las reglas sirvan para protegernos a todos.

  3. Mari Cruz Polo 3 Mayo 2010

    Pues Eva, yo no estoy de acuerdo, creo que un azote igual que un grito suelen ser consecuencia de falta de atención al niño y falta de argumentos.
    La educación requiere mucho tiempo, esfuerzo y constancia… cuando todo eso no se produce surgen los atajos como “un buen azote”.
    Y no hablo de ser blando con tu hijo, o darle la razón en todo, no, simplemente hablo de educar. Creo que el respeto no se inculca con azotes en cambio el miedo y la culpa sí.

  4. Eva 3 Mayo 2010

    Mari Cruz: ¡al final he conseguido sembrar la polémica! Creo que es la primera vez que diferimos en algo 😉

    Estoy de acuerdo en parte de lo que dices: que muchas veces los azotes suplen una falta de atención, es el atajo fácil. Cierto. Te doy la razón. De hecho muchas veces ves padres que acuden a esto como fórmula rápida.

    Igual que lo que defiendes con la “educación del refuerzo” más que con la del castigo. No podía estar más de acuerdo: estimular al niño más con lo que hace bien que con lo que hace mal es vital.

    Pero no hay que olvidar que decir “NO” también es educar. (Al igual que decir “sí”).

    A título personal: no creo que en el caso de mis padres, recurrir a darme un azote haya sido consecuencia de falta de atención. No podría imaginar unos padres más entregados que los míos, o que me prestaran tanta atención.

    Igualmente discrepo en la parte de justificar el acto de “el azote” como una falta de tiempo y dedicación de los padres a la educación de los niños. Es decir: no creo que debamos incurrir en el error que “dar un azote” es “deseducar”, o viceversa: que “educar” sea evitar el azote.

    Vengo de una familia (y esto, de nuevo a título personal) de educadores, padres, tíos, abuelos y bisabuelos. No, no pienses que igual, si yo soy así mi bisabuelo era un barbazul gruñón y sádico. En absoluto. Pero por lo que me cuenta mi abuelo, su padre no era más “azotador” que mis padres (y mis padres no lo eran nada). Y ninguno de la generación siguiente ha salido sádico ni traumatizado. Simplemente se ha seguido en la familia con los mismos principios de educación que parece que han dado como resultado buenas personas, equilibradas, educadas, y libres.

    Y una última anécdota (esto ya entra mucho más en lo personal). En mi familia, todas mis primas y primos que han crecido con padres que compartían el mismo estilo de educar somos personas responsables, respetuosas, equilibradas, y de nuevo, libres y sin miedos. La única niña que crece según este esquema expuesto en el post es una prima mía de 6 años: es insoportable. Monísima, una pocholez, pero insoportable. No saluda, es antipática, “regatea” con su madre y todo aquel que se le pone delante, y cuando otra tía mía se tiene que quedar con ella dice que es imposible… No tiene rabietas porque es de naturaleza más bien tímida, pero no quiero pensar lo que sería si hubiera sido más rebelde. Todos en la familia estamos convencidos de que cuando tenga 14 años, más de un quebradero de cabeza le va a dar a su madre. Espero equivocarme.

  5. Itxi 3 Mayo 2010

    Eva, no suelo contestar nunca a los foros pero es que… hoy no lo he podido evitar: ESTOY TOTALMENTE DE ACUERDO CONTIGO.
    Sobre todo en la parte que nos convierte, a los partidarios de un pequeño azote en el pañal a tiempo, en sádicos “tirazapatillas” y maltratadores infantiles que no queremos dedicarle tiempo a la educación de nuestros hijos y por eso tiramos de mano de dura.

    Hay una gran diferencia y es cuestión de inteligencia alcanzar el término medio entre lo que de verdad “está feo-muy feo” y la abulia o “ñoñez” social a la que parece que nos abocan estudios como este de Pediatrics y tantos otros libros de pediatras eminentes que nos recomiendan hacer todo lo que el niño quiera, cuando el niño quiera y hasta que el niño quiera.

    Bravo por tu valentía, somos muchos los que estamos contigo.

  6. Eva 3 Mayo 2010

    Muchas gracias por compartir tu opinión conmigo, Itxi! A ver, y no quiero que se me malinterprete y ahora se empiece a decir que aquí estamos los partidarios que vamos a hacer una “plataforma de defensores de dar azotes a los niños”. En absoluto. (Que luego la gente le ve tres pies al gato).

    Sencillamente me gusta verme apoyada en mis valores educativos, que han sido transmitidos de generación en generación sin dar como resultados gente anquilosada, maleducada, violenta o psicótica. Me hace sentirme que no soy una sádica, (que no lo soy y espero no serlo nunca) sino una persona con intuición y que pondera las cosas a la hora de educar. Gracias, Itxi 😉

  7. Author
    Irene Garcia 3 Mayo 2010

    Curiosamente el estudio habla sobre todo de los azotes aislados, diferenciándolos claramente de lo que se considera maltrato, tanto psicológico como físico en cualquier lugar del mundo civilizado. No tiene nada que ver el imponer una disciplina (aunque el término disciplina también se puede prestar a debate) con el imponerla a golpes. Claro que tus padres te dieron y a ellos los suyos mucho más. A los míos los pegaban en el colegio y ahora ¡qué se le ocurra a ningún profesor pegar a tu churumbel! Que una cosa se haya hecho así siempre no significa que esté bien. Ahora tenemos más herramientas para conocer las consecuencias de todas las decisiones que tomamos con respecto a nuestros hijos. Es cuestión de reflexionar. Sobre nosotros mismos, que es mucho más duro que reflexionar sobre la subida del Brent

  8. Mari Cruz Polo 3 Mayo 2010

    Eva,
    un apunte más, no veo en qué punto decir NO a un niño y dar un azote o pegar a un niño es sinónimo. No defiendo decir SÍ o NO por sistema, sino cuando debe decirse, ni defiendo uan educación basada en consentir, mimar y “endiosar” al niño hasta covertirle en un tirano.
    Lo que insisto creo que no es necesario es pegar. Y desde luego decir NO, mandar a una habitación a pensar cuando un niño tiene una rabieta de esas sustanciosas os aseguro que tiene más efecto que cualquier azote.
    A partir de ahí, a educar en el respeto que es algo que ha dejado de hacerse en muchos hogares…

  9. Author
    Irene Garcia 3 Mayo 2010

    Iván:

    “cuando la actitud de alguien es irracional, no queda otra.”

    Sobre todo si ese alguien es más pequeño que tú. Si es más grande mejor intentamos el diálogo (o la huída en el peor de los casos) 😛

  10. Eva 3 Mayo 2010

    De nuevo vuelvo a escribir, porque sigo dándole vueltas al coco a todo lo expuesto (está el debate muy interesante), de un lado y de otro.

    Reflexiono, y me doy cuenta de que muchas veces se echa la culpa a azotes a los que se recurre, o a gritos. En algunos casos se utilizan con demasiada soltura, tenéis toda la razón, Irene y Mari Cruz. Aunque confío en que si sigo pensando como pienso, no pecaré de ese exceso y tremenda injusticia.

    Pero recordemos que también, muchas veces en los niños son más fuertes las heridas psicológicas que las físicas. No intento con esto justificar en absoluto el uso del azote como medida gratuita educativa. Creo que ha quedado claro según mis comentarios expuestos que soy partidaria de los azotes en los momentos oportunos, y a ciertas edades. (No es lo mismo un cachete que un azote, en absoluto).

    Pero muchas veces, hay padres defensores del “no-azote” (siguiendo este debate de estos padres que educan a sus hijos así, sin por ello darles siempre la razón o educarles de forma mimada) que, cuando se enfadan con los niños, en vez de darles un azote:

    – Les retiran la palabra.
    – Les hacen el vacío.
    – Les encierran en su habitación.

    Estas cosas pasan. A mí, por suerte no. Pero es muy típico este tipo de castigo de países sajones, donde bien se sabe que se evita el contacto físico.

    Sinceramente, creo que esos castigos dejan huellas mucho más profundas en la afectividad del niño que un azote que se dé por ejemplo cuando un niño interrumpe, deliberada y desafiantemente acaparando toda la atención (por poner un ejemplo) después de avisarle varias veces, la conversación de personas adultas en una mesa. Son mucho más fríos y dolorosos. Que no sólo los azotes hacen daño.

  11. Iván 3 Mayo 2010

    @Irene, exacto, por algo se inventó la policía y es el Estado el que tiene el monopolio de la violencia.

    Pero vamos, que conozco a muchos grandullones que fueron educados “buenamente”. Una leche a tiempo, aunque suene paradójico, marca los límites y muestra, mediante la empatía de recibir un soplamocos, que no está bien ir repartiendo al resto.

  12. Author
    Irene Garcia 3 Mayo 2010

    Eva:

    La diferencia entre el castigo y el azote es que generalmente el azote se te escapa en caliente, cuando el niño te monta el pedazo de pollo en medio del súper y tú, que estás hasta las narices de hacer cola en la charcutería, te quedas sin recursos. El problema es que cuando das el primero los siguientes salen más fácil.

    De todas formas no creo que los padres partidarios del no-azote sean todos partidarios de encerrar a los niños o retirarles la palabra o decirles que no les van a querer más (aunque no voy a negar que haya de esos).

    Creo, y la seño de mi hija me da la razón, que con los niños se puede razonar bastante, que son capaces de entender las consecuencias – si no te das prisa y dejas de montar la pataleta no nos va a dar tiempo de ir al parque/ver las Winx/lo que sea que le apetezca hacer – y ni siquiera es necesario castigarlos.

    Yo a Ana no la he tenido que castigar nunca y tiene casi seis años. Lo que no quiere decir que no me haya montado broncas, que claro que sí. Mi objetivo no es hacer de ella una persona obediente, sino responsable de sus actos. La responsabilidad no implica siempre obediencia. Pero la responsabilidad es mucho más dificil de enseñar. Y sí, alguna vez también se me ha escapado un azote – no ha servido para nada más que para ofuscarla más y para que yo me sienta fatal.

  13. Author
    Irene 3 Mayo 2010

    Iván…pero eso ya se lo van a enseñar en el colegio ¿qué te crees? Si tu hijo reparte llegará un momento en que le repartan a él y a menos que sea el más grande, pues ya ves.

    Y no estamos hablando de niños que reparten (por cierto, casi todos los niños reparten en algún momento), sino de hacer que tu hijo obedezca a base de azotes. Si tú para enseñarle que tiene que hacer lo que tú dices le pegas, lo que le estás enseñando es que cuando alguien en el cole no haga lo que él quiere le puede pegar. Sobre todo si es más pequeño.

  14. Eva 3 Mayo 2010

    Irene, creo que pillo tu punto. Aunque creo que nunca estaremos de acuerdo (que tampoco se trata de eso, se trata de intercambiar visiones de forma que todos nos enriquezcamos). Seguiré pensando como pienso.

    Sin embargo creo que incurres en un tremendo error. Estoy de acuerdon con Iván. Cuando hay una actitud irracional, sólo la fuerza sirve. Dime cómo detienes a un león. Dime cómo se detuvo a los nazis en la II GM.

    Y estoy también de acuerdo con Iván: por eso el estado tiene oficialmente el “monopolio” de la violencia. Pero es aquí donde creo que incurres en un enorme error: que ya se lo enseñarán en el colegio.

    Como hija de profesores, veo que ése es el gran problema que lleva arrastrando la educación española en los últimos 20 años: creer que a los niños SE LES VA A ENSEÑAR TODO EN EL COLEGIO. Me encuentro con que mi madre ya no “enseña” a los niños, sino que les “educa”. Porque no tienen modales, no saben hablar, comer, escribir, no dan las gracias, no saludan, no respetan, no atienden a razones. Y precisamente está el error en pensamientos como ésos: “ya aprenderán los niños que el poder de a fuerza lo tiene el Estado, pero que se lo enseñen en el colegio”. Llegamos a un punto de, no sé si por pura cobardía o sentimiento, se evita toda alusión a la fuerza en los hogares: la fuerza se convierte en un tema tabú y los niños no se enfrentan a lo que es “jerarquía” o respeto hasta que llegan al colegio. Y ahí les toca a los profesores todo el marrón, cuando, en sólo 2 horas a la semana poco podrás hacer por que esos niños aprendan nada.

    Los padres se eximen de responsabilidades básicas a sus hijos, como enseñarles a respetar. Y muchos creen que ésos son valores que se los enseñarán en el colegio. Craso error. Así andamos.

  15. Llanos 3 Mayo 2010

    Yo hace unos dias hice una reflexión sobre el cachete en mi blog, y no entiendo, sinceramente, como podemos justificar pegar un cachete, cuando no consentiriamos que ese cachete nos lo dieran a nosotras. Se trata de RESPETAR. Y si es una falta de respeto pegarle a una mujer, también lo es pegar a un hijo (porque no son una propiedad, son PERSONAS).

    Sobre el castigo:
    “no creo que los padres partidarios del no-azote sean todos partidarios de encerrar a los niños o retirarles la palabra o decirles que no les van a querer más”
    Efectivamente. De hecho, muchas veces suele venir de la mano el no pegar con el no castigar.

    Y van las dos cosas de la mano: RESPETO. El mismo respeto que queremos que nos tengan. Si nuestro esposo nos encierra en un cuarto por no obedecerle, o nos da un azote por cualquier cosa, lo tratamos de troglodita machista y abusador.

    Por qué lo que no es válido para una persona adulta es válido para un niño?

    Piénsenlo 🙂

  16. Author
    Irene Garcia 3 Mayo 2010

    Ah, pero no me refería a eso. Me refería a que un niño pegón en el colegio acaba recibiendo, es sólo cuestión de que se encuentre con alguien más fuerte que él. No a que se lo enseñaran los maestros. Fíjate, la mitad de mis amigos son maestros (casualidades de la vida). Una de las cosas que más nos preocupa a los padres es que peguen a nuestros hijos en el cole. Llega un momento en que no sabes si olvidarte de todos tus principios y decirle aquello de “hija si te pegan pues pega tú más fuerte”. Claro, como me decía una de mis amigas maestras “imagínate que a los 27 les dicen sus padres que peguen más fuerte, o que peguen primero, la que se nos puede liar a nosotros”.

    Para enseñar a los hijos respeto lo primero que tienes que hacer es respetarlos a ellos, Eva, si les enseñas que pegar es bueno o útil en algunas circunstancias ellos aprenderán que pegar es bueno y útil en algunas circunstancias y las circunstancias en las que utilicen la violencia no tienen porqué coincidir con las tuyas. O sea, a tí te parece igual muy bien darle un azotillo para que pare de pedir chuches y a él le parece muy bien darle un piñazo al de al lado para que le de sus plastidecor. Ese es el problema que su criterio no está formado, lo que para tí es una chorrada para ellos es cuestión de vida o muerte. Y ya tienes el lío montado.

    De todas formas tu hijo no es Hitler, es un niño, ni siquiera es un cachorro de león 😛

  17. Author
    Irene Garcia 3 Mayo 2010

    Estoy totalmente de acuerdo con Llanos. Es más ¿por qué nos permitimos hacer a nuestros hijos algo que no permitiríamos jamás que hiciera otro? Según mi madre aquí en la postguerra si un niño metía bulla en la calle cualquier vecino podía llegar y arrearle un guantazo, para que fuera aprendiendo. Imagínate ahora que viene el frutero y le suelta una leche a tu niño porque ha cogido un plátano sin su permiso, la que ibas a liar.

    Los hijos no son de nuestra propiedad.

  18. Eva 3 Mayo 2010

    Llanos: no compares el azote que le da una madre a su hijo: una madre, que daría la vida por él, a una criatura que está aprendiendo y a la que aún le falta para formarse como ADULTO y que tendrá que convivir en una sociedad; con el maltrato entre hombres y mujeres. Ese es un maltrato que nace desde el odio, la aversión, el rechazo, entre personas PLENAMENTE MADURAS.

    Ningún hombre o mujer tiene el derecho a levantar la mano sobre otro hombre o mujer, en tanto que se presupone a la personas ADULTA como plenamente formada y que ya ha pasado por su etapa formativa.

    Los padres son los GUÍAS DEL NIÑO hasta que éste cumple 18 años. Cuando una persona cumple 18 años NO TIENE GUÍA ALGUNO ni tutor alguno. Sólo responde de si mismo, y nadie más deberá forzarle a nada.

    No entremos en esta comparación, aunque el acto sea el mismo. Porque no tiene las mismas intenciones.

  19. Iván 3 Mayo 2010

    @Llanos
    A ver, a ver. ¿Ya estamos con la demagogia? Pero que es lunes, dejemos estas cosas para el jueves o el viernes 😉

    No creo que sea comparable. Una mujer es una persona adulta.

    Yo no vería razonable pegar a una persona adulta (salvo en defensa propia, claro), sea hombre o mujer.

    Un niño se está formando, y debe aprender a conocer los límites. Eso sí, soy de los que piensa que la torta debe ser el último recurso, pero abogo por no eliminarlo.

    Este es un debate más profundo que el pegar o no pegar. En realidad estamos hablando de la opinión que tenemos de los seres humanos: ¿somos tan buenos por naturaleza, tanto que no que hace falta castigar? O por el contrario, ¿tenemos un lado peligroso que hay que saber educar?

    Siento no ser tan optimista, pero me quedo con lo segundo.

    @Eva, esperamos tus sabios razonamientos 😉

  20. Eva 3 Mayo 2010

    Digo 18 años en el sentido de “legalmente hablando”. Que no se interprete por ello que hay que estar castigando a los hijos hasta los 18 a base de azotes, etc. Si has educado bien a tu hijo, generalmente a los 10 años ya es una personita de mundo y que en la adolescencia será lo rebelde natural de la edad.

    Aunque he de confesar, Llanos, que tu argumento era bueno.

  21. Author
    Irene Garcia 3 Mayo 2010

    Ya, Eva, ahora no, pero hace 50 años sí que se consideraba que a la mujer había que meterla en vereda y que los maridos tenían todo el derecho a educarlas, aunque fuera a base de leches. De hecho me temo que aún hoy hay muchos (todos los maltratadores) que se creen con derecho, Eva. Se creen con derecho. Y muchos aún pensarán que lo hacen “por su bien”.

    La violencia infantil está muy poco considerada, todavía pertenece al ámbito doméstico. En mi opinión es aún peor que la violencia de género, precisamente porque los niños no son adultos y dependen totalmente de tí. Son aún más vulnerables.

  22. Author
    Irene Garcia 3 Mayo 2010

    Iván: tenemos un lado egoísta y “peligroso” que hay que saber educar. (Aunque sinceramente pienso que no tanto, mis hijas son buenas). Pero no a base de guantazos, porque como dice el estudio este de Pediatrics, a base de guantazos lo que consigues es incentivar ese lado peligroso. La agresividad se acentúa. Habrá que buscar otros métodos, digo yo.

  23. Eva 3 Mayo 2010

    Irene: Jajaj, sabía que saltarías con el comentario de Hitler y el león. 😛

    Obviamente, ya sé que no es Hitler!!! Ponía la comparación para demostrar el argumento de Iván: las conductas irracionales, en cualquier caso, sea el que sea (desde niños pesados a ejércitos alemanes) sólo se puede resolver llegado a cierto punto y como último recurso (siempre, por supuesto, un recurso adecuado a la dimensión de la irracionalidad), con fuerza.

    Y otra cosa: generalmente si le das un azote a un niño (que igual le das 5 en un año, repito, como último recurso), lo que estarás enseñando es que tiene que obedecer. A mí JAMÁS se me ocurrió soltarle un mamporro al de al lado porque no me prestaba la cera, sólo porque mis padres me habían dado un azote a la hora de la comida. Nadie de mi familia ha salido peleón ni abusón, ni ha pegado ninca a nadie en el colegio por no conseguir sus deseos.

    Ese sentimiento de frustración de “me pegas-pues yo pego” es propio de los adultos: los niños olvidan los azotes. Yo no guardo rencor a mis padres por haberme dado azotes.

    Y por último: es que creo que gran parte de eso viene del error de pensar que “si no doy azotes a mi niño – él no pegará – y el mundo será feliz – y no habrá guerras en el futuro, porque todas las generaciones estarán criadas sin azotes”. Menuda utopía. Respetable, sí, pero es simplemente imposible.

    De hecho, por parte de la familia de mi padre, donde sé que mis abuelos tuvieron a sus 3 últimos hijos de mayores y ya separados por un lapso del resto de hermanos, y les criaron sin recurrir a un azote bien dado (eso es lo que dice siempre mi padre) salieron los tres drogadictos, y uno de ellos hace unos años discutió con mi tía y la pegó. Para eso sirve el “dejar que los niños se críen solos”.

    Lo siento, pero es que ejemplos en mi familia que corroboran mi teoría tengo para aburrirme.

  24. Llanos 3 Mayo 2010

    “Ningún hombre o mujer tiene el derecho a levantar la mano sobre otro hombre o mujer”

    En la constitución española nos considera a todos los españoles como iguales, independientemente de la edad, el sexo, el color… Asi que no entiendo por qué si digo que pegar esta mal, sea a un adulto o a un menor se me llama demagoga.
    Que una persona esté más o menos FORMADA no la hace más o menos Persona. Y por supuesto no hace que mereza más o menos Respeto.

    Una cosa es que se nos escape algún azote en un momento de histeria y que al niño puede que no le pase nada, pero eso no significa que hacer eso esté bien.

    Y Eva, ” una madre, que daría la vida por él”, piensa en el hijo que solo conoce el amor de sus padres cómo se le queda el cuerpo cuando esos que dicen quererle tanto, esos que dan su vida por el, le pegan con un fin, justificando el uso de la fuerza para conseguir unos fines.

  25. Author
    Irene Garcia 3 Mayo 2010

    Jejeje. Lo del león me ha gustado, no te creas. Una vez Ana se cogió un pollo tremendo, estabamos en la cama que nos íbamos a acostar. El padre en el quicio de la puerta y ella tan pequeña y con tanto genio que nos entró la risa (era un comino, tendría dos años). De repente se dió cuenta de que me estaba riendo y vino gateando por la cama y me rugió literalmente “MALA!!!”. Igual que un león.

    No se trata de que por no pegar a los niños se vaya a solucionar el hambre en el mundo, ni las guerras, ni nada de nada. Pero sí que creo que si educas en la violencia favoreces precisamente que se perpetúen sistemas violentos. Si la violencia se justifica en unos casos ¿quién te dice a tí que otro no puede justificarla en el suyo? Tomar como referencia la experiencia propia es muy cómodo, más que nada porque es lo que tienes más cerca y porque cuestionarse a uno mismo es tremendo. Pero…no vale. Los estudios científicos en Pediatrics tienen más valor objetivo. 😛

  26. Eva 3 Mayo 2010

    Otro argumento: ¿por qué a un niño sí le das un azote y se puede considerar bien, y el guantazo entre hombre y mujer adultos se considera mal?

    Para seguir demostrando que no se puede establecer esta comparación, me reitero en lo que he dicho en un comentario anterior.

    Pero es que un azote suave pero firme dado a un niño por desobediente no se considera que tiene la misma importancia que entre adultos, de la misma forma que tú le quitas importancia si tu hijo te dice que Agapito le ha dado un mamporro en clase por no darle un Plastidecor, y ya parecealgo más serio si tu compañero de trabajo te da un mamporro por no prestarle un rotulador. ¿A que ya tiene otro significado entre adultos?

    Pues eso. El azote aislado como último recurso es algo para lo que la psique del niño está preparada (repito: no estoy defendiendo ni mucho menos el castigo físico sádico, así como otros abusos sobre niños para los que por supuesto LA PSIQUE DEL NIÑO NO ESTÁ NI ESTARÁ JAMÁS PREPARADA, sólo hablo de 1 azote!!!), porque los niños son físicos, se relacionan entre ellos por medio de la caricia, el golpe, la cosquilla, el mordisco… ¡Prueban su fuerza, como es lógico! Aunque tú no les dés en casa, ellos sí lo van a experimentar en el colegio, porque es su forma de relacionarse.

    ¿Es que no se ve en los documentales a las leonas cómo de vez en cuando zarandean a sus crías? ¿No se ve cómo los lobeznos se pelean entre ellos? No entremos en comparaciones de fuerza entre niños y entre adultos.

  27. Llanos 3 Mayo 2010

    Es que terminamos con la misma, “los niños nos tienen que obedecer”. Como si fueran de nuestra propiedad. Que bien.
    Y totalmente de acuerdo con Irene: antes se pensaba eso mismo de las mujeres, que habia que hacerlas entrar en vereda. Que eran de los hombres, que tenian que obedecer.
    Llegará el día que se consiga considerar a los niños como personas y no medio-hombres.

  28. Eva 3 Mayo 2010

    Llanos: me hace gracia que las que defendéis la educación “no-azote” a los niños, habéis confesado en dos comentarios que habéis pegado un azote a vuestros hijos en un momento “de histeria”. Es que no me extraña que estés en contra del azote: es AHÍ cuando no debes dar un azote al niño. Precisamente ahí.

    Cuando le he tenido que dar un azote a mis primos haciendo una cangurada ha sido en todo lo contrario a un momento de histeria. Un azote “educativo” se da en un momento con la cabeza fría y racional, en la que tu mente te está diciendo que esa conducta del niño lo está pidiendo. Y lo das controlando la intensidad, y sabiendo que tiene un pañal debajo. El niño se pone a llorar, y tú te muestras firme. El niño te dice que no lo volverá a hacer y le das un abrazo, y 100 besos y mimos, Y SE LE PASA, y tú no te traumatizas, y el niño tampoco.

    Hay un dicho muy sabio: “quien bien te quiere, te hará llorar”. Por supuesto, hay que ponderarlo a situaciones, pero en el caso del azote al niño, no puedo estar más de acuerdo.

    Y ya parece que voy a ser una sádica, pero tengo que decir que mis primos me adoran, y eso que tengo que decir que algún azote que otro les he dado. Eso sí, jamás en un momento de histeria. Ahí, me contengo. Que histeria también he tenido, que también soy humana.

  29. Eva 3 Mayo 2010

    Y dale con el estudio de Pediatricas p’arriba y p’abajo!! Qué pesaos!! Qué es Pediatrics? Una marca de cremas solares y pomaditas!!! Que pueden decir misa!!!

    Ya de tan pesaos que se ponen voy a dejar de comprarles!! ¬¬

  30. Llanos 3 Mayo 2010

    Te equivocas, Eva.

    Nunca he pegado a mi hijo. Lee bien mis palabras. Mi comentario venia a que puedo llegar a entender que se pegue un azote en momento de histeria (o que se aparte violentamente al niño de un enchufe) pero que eso no hace que el hecho esté bien.
    O sea que se puede razonar con el azote y no ser irracional con él. No te entiendo. Qué tipo de ejemplo damos? Que cuando estemos temiendo por la vida de alguien tenemos que razonar con el (porque apartarlo de un enchufe puede ser cuestion de vida o muerte) pero cuando tenemos la oportunidad de razonar con alguien ahi si es licito pegarle un sopapo?

    En serio. No lo entiendo.

    Vamos, te pego un azote, razonando, como que la violencia ESTÁ BIEN. Y luego para que se te pase, te doy un achuchón.

    Luego se lo cuento a mi marido, que si me porto mal me puede dar un azote controlando la fuerza, y que si me disculpo me dará un beso para que se me pase 🙂

  31. Author
    Irene Garcia 3 Mayo 2010

    Pediatrics es la revista de la Academia Americana de Pediatría, bicho, no una marca de cremas solares. 😛

    Ya verás ya, cuando tus primos sean más grandes que tú y te curren…es el karrrrma (todo vuelve) 😉

  32. Author
    Irene Garcia 3 Mayo 2010

    Jo, si es por refranes también tienes ese de “la maté porque era mía”. Y mi preferido “mujer refranera, mujer puñetera”.

    Si alguien que dice que te quiere te hace llorar…ves, ahí igual sí que justifico la violencia 😉

  33. carlos 3 Mayo 2010

    El castigo físico y psíquico no pueden formar parte de los valores en los que asentar una sociedad en el futuro próximo, no existe ningún estudio que pueda avalar que un solo golpe sea necesario y útil, pero si existen miles que hacen referencia a que una educación basada en el respeto y la no violencia (física y psíquica)conducen al individuo a una inteligencia emocional y cognitiva muy superior a los que no han podido experimentar su desarrollo desde la razón e igualdad, (papa te pega pero tu no puedes pagar a papa)
    en referencia a meter en la misma saca a yoguis y naturistas decir simplemente que sonrío ante la ignorancia absoluta.

  34. Author
    Irene Garcia 3 Mayo 2010

    Qué bien lo has dicho, de verdad, Carlos, gracias. 🙂

  35. Eva 3 Mayo 2010

    Irene: he dicho que ponderado el refrán según situaciones. Nada en este mundo es absoluto, todo es relativo.

    En cuanto a lo de que mis primos me peguen de mayores: espero que no se les ocurra, de la misma forma que a mí no se me ha ocurrido hacerlo con mis padres.

    Se sabe que los adolescentes que pegan a sus padres son los mimados a los que sus padres no les han dicho jamás que NO.

    En cuanto a Pediatrics: me importa un bledo. Creía que era la marca de cremas!! Jajaja, pero me da igual que sea una cosa americana: pregunta a un sociólogo, y te dirá que en el 90% de los casos a las encuestas y estudios se da finalmente el resultado que se pretende desde el principio. Mira a los políticos…

    Llanos: perdona, entendí mal tu comentario. ¡Espero no haberte ofendido!

    En cuanto a lo de “razonar” con el niño dándole un azote… veo que no me has entendido. Si le doy un azote a un niño es precisamente porque no puede razonar. La función racional concupiscible se desarrolla en los seres humanos con los años. Un niño pequeño no atiende a razonamientos. Ergo, si quiero expresarle de forma clara mi postura en un momento de abosluta irracionalidad, le doy un azote. Precisamente porque no puede razonar y no sabe, y no entiende razonamientos, le doy un azote. Precisamente, porque un azote como último recurso no le va a dejar traumatizado; y porque un niño entiende un azote, y sabe que por darle un azote su papá o mamá no le quiere menos. Por eso, si al cabo de un rato te pide al niño perdón, después de tranquilizarse y reflexionar (o le pides tú perdón si le has dado un azote injusto, que a mí mis padres me lo han pedido), le das un beso. Porque ante todo, a mí un azote, quizás amargo o no, siempre me ha venido después asociado con un consuelo de mimos, de perdón, de cariño. Sé que me he portado mal y cuando lo admito, todo vuelve a la normalidad. Ahí la clave.

    Carlos: pues no castiguemos. Quitemos también las cárceles, la justicia. Si el castigo no es ni físico ni psíquico… no existe el castigo entonces. Por favor, las utopías son bonitas, pero admitámoslas… son inalcanzables. Por eso son utopías. Ideales bonitos, pero… Es una utopía, pretender vivir en un mundo donde ni el castigo existe, como el anarquismo, etc. Bonito, pero inabarcable. Porque está en la misma naturaleza del ser humano.

    El ser humano es imperfecto (de la misma forma que todo ser vivo), la maldad reside en todo ser humano desde que nace, de la misma forma que la bondad. Depende de cuál potencies en el niño, tenderá hacia un lado u otro. Y para potenciar la bondad no hace falta que todo sean flores y rosas. Si un niño tiene claramente una actitud egoísta que tiende a repetir, antes que dejar que siga adelante y le haga daño a la larga (porque es a lo que conduce el egoísmo), le das un azote, y el niño entenderá. Es un mal pasajero que dejará menos huella que dejar que el egoísmo del niño tenga rienda suelta.

  36. Mireia 3 Mayo 2010

    Que si, que si Eva que yo te entiendo perfectamente!!!Que lo que se discute no es que se esté a favor o no de la VIOLENCIA, que es questión de maneras de educar, y que para mi es un gran error comparar como hace Llanos la VIOLENCIA DE GENERO o como se le quiera llamar, a la educación de un niño…eso es como querer encontrar similitudes entre un huevo y una castaña…o buscar los tres pies al gato, por favor!! no lo comapareis más, no tiene sentido!por “demagogias” y exageraciones como estas, vemos a los niños que vemos, insoportables los pobres…a los niños se les debe EDUCAR, en el cariño SIEMPRE y hacer que se sientan queridos en todo momento, y como Eva me ha parecido una persona muy inteligente y capaz, la entendido perfectamente cuando se refiere al “cachete” a tiempo. Un Saludo

  37. Author
    Irene Garcia 3 Mayo 2010

    Ostras Eva, hablando de demagogia, tu alegato anti-anarkía se merece un aplauso 😛

    A parte de que vuelves a confundir términos. Y no se trata de no decir NO (¿el estudio ese de que los adolescentes que pegan a sus padres son aquellos a los que nunca dijeron que de qué marca es?). Se trata de decir que no sin llegar a las manos.

    Repito: si justificas la violencia en algunos casos, es más, si justificas la violencia como medio educativo, estarás justificando que otro sea violento contigo cuando considere que necesitas educación: que seguramente sea cada vez que no estás de acuerdo con él.

  38. Llanos 3 Mayo 2010

    Cierto, no tiene nada que ver la violencia contra las mujeres con la violencia con los niños, por qué Mireia? porque no son seres humanos.

    Los niños son cosas que nos pertenecen, que tienen la obligación de obedecernos, que ni por asomo merecen respeto. O eso, o son marcianos.

    Por si no lo habéis notado, estaba siendo sarcástica.

    Hale, ahora llamenme demagoga por defender lo que esta amparado por la Constitución Española. La misma demagogia que hace unos cuantos años hizo posible que tú, mujer, tuvieras derecho a voto y todas esas cosas que no se nos permitía porque eramos propiedad de los hombres.

    Por cierto, os animo a leer la RAE y su descripción de Demagogia 🙂

    Mireia, Eva e Iván, si algún día tenéis hijos, espero que penséis de manera diferente.

  39. Llanos 3 Mayo 2010

    @Eva:

    “Se sabe que los adolescentes que pegan a sus padres son los mimados a los que sus padres no les han dicho jamás que NO.”

    Me gustaría conocer tus fuentes.

  40. Author
    Irene Garcia 3 Mayo 2010

    Personalmente a mí la violencia contra los niños me parece la más repugnante. Ya lo he dicho, pero lo vuelvo a repetir. Y está claro que un azote de vez en cuando no es lo mismo que maltrato sistemático, claro que ¿quién marca el límite entre lo que es “de vez en cuando” y lo que es “frecuentemente”?
    Afortunadamente eso mismo que defendéis: que se puede pegar siempre y cuando no sea demasiado a menudo, no demasiado fuerte y no demasiado injustificado, es exactamente lo que se eliminó del código penal hace tres o cuatro años. Por ese motivo ¿quién pone el límite?

  41. Author
    Irene Garcia 3 Mayo 2010

    Hala y no me había fijado en esto:

    “Y para potenciar la bondad no hace falta que todo sean flores y rosas”

    Potenciar la bondad mediante maldad es una contradicción tan enorme, Eva, que no hay por donde cogerla. La violencia es mala, aunque sea “medida”

  42. Eva 3 Mayo 2010

    Llanos: “Hale, ahora llamenme demagoga por defender lo que esta amparado por la Constitución Española.” Jo, la Constitución Española también defiende la Ley Sálica. Es que me ofusco!!!!!!!!!!!!!!! Me ofusco!!!!!!!!! Que coñ* es esto de no poder poner en entredicho las leyes?? Ni que fueran dadas por seres divinos!!! ni aún así!!! Mira, esto es una ley puesta por los proges del PSOE!!! Odio este ñoñerío social que han puesto en la sociedad española de verdad!!!!!!!

    Que estamos hablando de UN AZOTE!!!!! Es que lo que no veo normal es esto de limitar la libertad de actuación de unos padres!!! Que es un azote!!!!!!!!!!!! Una nimiedad!!! Uy, sí, es que se va a quedar traumatizadO!!!

    En ningún momento he defendido ni defiendo ni defenderé LA VIOLENCIA contra los niños. JAMÁS. Pero lo siento mucho, una azote monitorio al niño, NO ES SER SÁDICO, NI SER VIOLENTO. Es ser un padre responsable que quiere que su hijo no se convierta en un mimado insoportable y asocial, que a la larga le hará mucho más daño. TODOS, TODOS, TODOS los casos de niños insoportables QUE HE VISTO, oooooooh! Casualmente son niños a los que sus padres no tocan un pelo, ni les dicen, ni les reprenden.

    Tengo una tía que es profesora de preescolar desde hace casi diez años. No conozco persona a la que le gusten más los niños, que les estimule más creativamente, que les preste atención. Es la profesora favorita de todos los niños en su colegio. Pues a sus hijas, en casa, les ha dado algún que otro cachete, y mis primas son ENCANTADORAS.

    Dando un azote a un niño no estás manifestando que es de tu propiedad. Que se malversan mis palabras.

  43. Author
    Irene Garcia 3 Mayo 2010

    Que sí, que no es lo mismo…venga ¿dónde pones el límite? ¿Cuanto es aceptable y cuando deja de serlo?

  44. Eva 3 Mayo 2010

    El límite lo pones en el momento en el que actúas sin motivo, con alevosía, con saña, con crueldad. O que tengas el síndrome de Munchhausen. Yo que sé. Ves el límite.

    Pero desde luego, dando un azote en momentos de histeria, se cruza la línea.

    Así de claro.

  45. Author
    Irene Garcia 3 Mayo 2010

    NO, no me refiero a ese límite. Algo mucho más fácil. ¿Cuantos azotes son aceptables? 3 al mes? ¿Uno al día? ¿Cada vez que lo necesite? ¿Quién decide cuándo lo necesita?

    No es tan fácil. Justificarlo es muy fácil, pero analizarlo ya no tanto.

    Y por mucho que tú seas justa, o creas serlo, ¿crees que todo el mundo es así? ¿Crees que si lo usas en frío no lo vas a usar en caliente?

    Venga, ponemos más límites ¿en qué situaciones está permitido y en cuales no?

  46. Llanos 3 Mayo 2010

    “Si le doy un azote a un niño es precisamente porque no puede razonar”

    Y tu forma de razonar es dando un azote? En serio. Ese es el ejemplo que quieres enseñarle a tus hijos? La ley del más fuerte. Cuando pegas a alguien para imponer tu voluntad (no obedecer es eso) no enseñas que se ha de hacer algo, se enseña que el que tiene el brazo más fuerte es el que tiene más razón, el más válido.

    Sobre ese estudio estadístico de todos los niños que pegan a sus padres que conoces, en caso que se pueda considerar una validez estadística suficiente como para decir “se sabe que…”, no entiendo tu razonamiento.

    Según tú, no pegar a un niño para imponer tu voluntad implica NECESARIAMENTE que no le niegues absolutamente nada y le dejes acampar libremente sin importar nada y sin enseñarle valores morales? Luego me tildan a mi de demagoga 🙂

    @Mireia:
    “por “demagogias” y exageraciones como estas, vemos a los niños que vemos, insoportables los pobres…”
    Oh, ahora me vas a culpar también del hambre en el mundo, y de la 3 guerra mundial, solo por el hecho de considerar a los niños Personas merecedoras del respeto que merecen las personas? Gracias. En serio gracias, argumentos como este es el que hacen que me reafirme:
    Los violentos son violentos porque es la unica manera que tienen de imponer su verdad.

    Pegar a un niño, sea en el grado que sea, es VIOLENCIA. Sea con la fuerza que sea, con el motivo que sea, es VIOLENCIA. Y os repito, que puedo llegar a entender que en algun momento algun padre llegue a dar algun azote, pero NUNCA lo justificaré.

  47. Elena 3 Mayo 2010

    Cuando ejercemos violencia sobre nuestros hijos el único efecto que conseguimos es perpetuar un patrón de comportamiento innecesario e injusto. Las consecuencias ya las han citado en el artículo, como mínimo, que el niño desarrolle con el tiempo agresividad y violencia. También, inseguridad, baja autoestima, enfermedades somáticas, enfermedades físicas y la perdida de confianza de tu hijo. Si pegas a tu hijo quebrantas su yo interior, le haces huir de su realidad y pierdes la confianza que tiene hacia ti. Si pegas a tu hijo, le humillas y ejerces la fuerza física sobre alguien que no puede defenderse.
    Cuando seas un anciano, una anciana, indefensa, débil y estés bajo los cuidados de tu hijo ¿te parecerá justo si él o ella te pega porque tiras la comida, porque te has puesto “pesado” contando una historia, porque te has manchado, porque no quieres lavarte las manos? No creo que te parezca bien que te pegue ¿no? Le pedirás paciencia, respeto, cariño y comprensión. Los niños necesitan lo mismo.
    Pegar no sirve, es cruel y dañino.

  48. Author
    Irene Garcia 3 Mayo 2010

    El quid de la cuestión es ese: que perpetuamos el modelo en el que nos criamos y en el que vivimos. Esa es, me parece la clave del estudio. Si a los cinco años un niño que a los tres recibe un azote de vez en cuando (dos veces al mes era una de las frecuencias estudiadas) es más violento que otro que no ha recibido ninguno, ¿cómo será ese niño a los 30, cuando tenga sus propios hijos? Reflexionar sobre nosotros mismos es chungo, cuando se tienen hijos es imprescindible.

    Y sobre todo ¿dónde está el límite, no teórico, práctico, entre lo que es violencia y lo que es educación?

  49. Llanos 4 Mayo 2010

    Hola, justo una amiga me acaba de pasar esto:
    http://www.lavanguardia.es/lv24h/20100211/53889136912.html

  50. carlos 5 Mayo 2010

    Uno de los retos más importantes que encuentran las sociedades que conforman el primer mundo, es que modelo educativo necesitan para el milenio que justo acabamos de comenzar

    Sin duda, las sociedades más avanzadas son las que han invertido más tiempo y esfuerzos en materia educativa, siendo apoyadas incondicionalmente por sus Universidades, donde han llegado de manera notoria las ayudas públicas para la investigación y búsqueda de que modelos educativos, son los más aconsejables y pueden dar más prosperidad al colectivo en el futuro próximo.

    Ningún estudio sobre desarrollo de inteligencia emocional y cognitiva habla de mejorías en una enseñanza infantil donde prevalezca un orden jerárquico que este basado en el castigo físico o psíquico.
    Algún trabajo de sociología puede darnos algunas pistas del porqué en muchas de nuestras sociedades necesitamos el castigo verbal o físico para hacer que nuestro orden jerárquico funcione sin fisuras, encontrando los autores un muy marcado y en ocasiones inconscientes, un profundo arraigo de tradiciones Judeo Cristianas.- Como mínimo resulta chocante que sea la propia Iglesia Protestante la que hace muchos años se desvincula de la tradicional manera de enseñanza Británica. En cambio en nuestra sociedad eso no ha sucedido dentro de la mayoritaria Religión.

    Creo que una acción entre los seres que no nazca desde igualdad entre las personas lleva una reacción en contra, pueda estar la reacción cometida en primera instancia (tras recibir el castigo a modo de berrinche) o quedar en el inconsciente afectando a la inteligencia emocional del sujeto.- deberíamos recordar que un ser vivo aprende el 80% de lo que será su conducta emocional en los seis primeros meses de vida, siendo por ello muy bien tratado en su desarrollo emocional en otras sociedades mas avanzadas, donde la experiencia de generaciones en educación infantil y juvenil ha hecho que no se cometan ciertos errores (castigo físico y psíquico) que en definitiva nos afectan a todos en mayor o menor escala.La sociedad la construimos entre todos.

    No podemos basar un método de enseñanza y ampararlo en la igualdad (cuando hablamos de un popular cachete), porque el menor no tiene la potestad de responder de la misma manera al agresor.
    en el caso de la enseñanza infantil es el adulto el que debe poner límites a la igualdad con el menor basándose en los principios de protección y amparo al niño, porque aunque por causas de cognición y desarrollo locomotor, el adulto siempre estará en un estrado superior en relación al vínculo que le une con el menor.-Cuando hacemos referencia a la expresión de libertades, no es bueno que la autoridad sea representada con superioridad y menosprecio, pero no es bueno para ambos (adulto y niño)

    No es una moda como se ha pretendido exponer por parte de algún forero, es algo que va mucho mas allá de una moda pasajera que por cierto nada tiene que ver con los yoguis y naturistas (eso me ha hecho muchísima gracia) comparar a un practicante de alguna escuela relacionada con los vedas es saber muy poco sobre educación Védica (nada mas alejado de lo que hablamos aqui)

    Por cierto, tampoco es una moda (SI SE PUEDE LLAMAR ASÍ A ALGO QUE DURA EN LOS PAISES NORDICOS DESDE LOS AÑOS 70) inscrita a ciertas culturas muy determinadas.- Muy diferentes autores , científicos y maestros hablan desde hace muchos años de la necesidad de realizar ciertos cambios educativos en los padres para un mejor desarrollo emocional en el niño.

    Por otra parte, es sabido que el desarrollo emocional del niño, como el de las personas mayores, depende de los estímulos que provienen del exterior, existen estudios que pueden demostrar que a partir de un cierto volumen de ruido las personas (niños y adultos) responden ante esa agresión, fabricando adrenalina, cortisol y exponiendo su sistema inmune al límite de lo que se puede considerar saludable y no creo que sea algo banal o que pueda representar un dato de una importancia menor a la hora de entender porque todavía seguimos con unos parámetros obsoletos en educación (así nos funciona) .- Poder entender una de las causas (que no primera) de porque usamos la violencia sin estudiar otras vías de comunicación con el menor, podría estar relacionado con el Universo agresivo que nos rodea e influye

  51. Author
    Irene 5 Mayo 2010

    Hola, carlos. Nos ha gustado tanto tu comentario que nos gustaría ponerlo en el blog como post para que no se pierda. ¿Nos dejas? Por supuesto a tu nombre y tal.

    Saludos

  52. Caro 18 Mayo 2010

    Yo llego tarde, pero llego. Y también hago mío el lema ‘No se pega’.

    Creo que pegamos, en la mayor parte de los casos, porque en nuestra furia, no encontramos otra forma más eficiente de decirle a nuestro hijo que lo que hace no está bien hecho. Pero es injusto, inefectivo, contraproducente y muchos más adjetivos que se me pasan por la cabeza. Está mal pegar en general, sólo me parece tolerable en el caso de la autodefensa, pero mucho peor es pegar a alguien más débil que uno mismo.

    En esto, como en todo lo que es difícil de medir, surge la duda en cuanto a lo que es ‘razonable’ pegar, lo que es mucho y lo que es poco (no digamos ya las ‘causas’). Cómo el ‘cuánto tiempo’ es razonable dejar llorar a un niño. Pues yo ante la duda, en ambos casos, LO MENOS POSIBLE. Mi hijo es un bebé, 13 meses, y alguna vez también se me ha escapado alguna ñalgadeta en el pañal o darle en la mano si toca algo que no debe. Intento hacerlo lo menos posible, y también pedirle perdón cuando lo hago. NO sé si me entiende, pero igual se lo digo. Porque muchas veces cuando pegamos no está justificado con nada. ¿Cuántas veces hacen algo que sea verdaderamente tan terrible? ¿Cuántas veces llegamos a ese estado porque estamos exasperados por otra cosa que no tiene nada que ver con lo que ellos hayan hecho, y pagan los platos rotos? Pues no sé a ustedes, pero a mi me ha pasado. Estar muy enfadada por algo, o con otra persona, y gritarle a él por algo que no era tan grave. A un bebé de 13 meses. Y me he sentido como una mierda después, y por supuesto que le pido perdón, y se lo explico, que he actuado así por algo que no era culpa suya, y que eso está muy mal. Si los padres no nos disculpamos cuando somos injustos con ellos, les explicamos nuestras emociones, nunca les enseñaremos a hacer lo mismo en semejantes circunstancias.
    Incluso si hacen algo tan grave que pensamos ‘es que se lo merecieron’, seguro que teníamos otra salida. Menos rápida, menos fácil, pero mejor para ambos. Y eso sí, hay que ponerlo en práctica desde el día 1, porque claro, luego viene lo de ‘a este niño es que no se le puede manejar ya, y sólo entiende a base de leches’. Algo hemos tenido que estar haciendo mal durante mucho tiempo. Pero de nuevo, la autocrítica es un recurso muy escaso.

    Y lo de ‘pues mis padres también me pegaron alguna vez y no estoy traumatizado’, es para verlo despacio. Yo no recuerdo que mi padre me pegara nunca, pero sé por mi madre que cuando era poco mayor que ahora mi hijo estuve a punto de cobrar CON UN CINTURÓN (tan típico de la época). Mi hermana, con cuatro añitos, se enfadaría por lo que fuera con mi madre cuando estaba embarazada de mi hermano, y le dió una patada, y sí cobró con el cinturón. Que la acción de aquella niña de cuatro años estuvo mal: sí. Que el castigo fue justo,ni proporcional: NUNCA. Justificarlo después toda la vida diciendo que mi hermana era un terremoto, igual de mal. Soy consciente de que mis padres no nos quieren: nos ADORAN. Pero ellos tuvieron infancias muy duras con muchísimas carencias, especialmente afectivas, y probablemente, de no haberlas tenido, ni uno hubiera tenido la mano tan larga, ni la otra hubiera justificado. No, yo podría decir alegremente que no estoy traumatizada. Pero si a mi marido se le ocurriera (que jamás, antes se corta las manos)sacarle el cinturón a mi hijo, se lo quito de las manos y le doy yo a él. Lo mismo que yo intentaré pegar lo menos posible a mis hijos, no pienso dejar que nadie más lo haga.

  53. Author
    Irene Garcia 19 Mayo 2010

    Bueno, entiende que eres un ser humano, que cometes errores y que lo sabes y pides disculpas. Y si no lo entiende conscientemente, seguro que inconscientemente sí. Por supuesto, cuando pegas a un niño al que se supone que estás educando la mayor parte de las veces es porque te has quedado sin recursos educativos, dialécticos y de todo tipo. Al menos eso es lo que pienso yo. Lo peor es que haya gente que incluya el cachete como medida educativa porque sí, me parece a mí, fríamente y a consciencia. O sea, que se haya interiorizado tanto lo de la letra con sangre entra que ni siquiera se sea capaz de analizar eso: que es una falta de recursos. Que le des un cachete en un momento de agobio no está bien, pero tiene el pase de que nadie es perfecto y a nosotros nos educaron más en esa línea, pero ya pensar que es que “se lo tenía merecido”…en fin.

    Besotes

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