Niños y mascotas

hamster

Tenemos una mascota. Coco. Es un hámster enano, las niñas por supuesto están encantadas, yo, no tanto.

Es indudable que las mascotas son buenas para los niños. Numerosas experiencias relatan el beneficio de compartir la vida con un animal. Las caricias, los juegos…los animales pueden incluso ayudar a niños con trastorno general del desarrollo. Y son bonitas (la mayoría), algunas hasta son achuchables, como Coco.

Tener una mascota en casa puede ayudar a enseñar a los niños conceptos de convivencia como son la responsabilidad y el respeto por los demás. Las mascotas no son juguetes y por tanto no se las puede tratar como tales. Y además, por algún extraño motivo, todos los niños tienen una edad en la que, de repente necesitan tener una mascota.

Si tu hijo quiere un animal puedes pensarlo. Empezar por algo sencillo, como los peces, es la mejor opción. Aunque tienen el inconveniente de que suelen durar poco, esto mismo también puede servirte para hablar con ellos acerca de temas tan espinosos como la muerte – y sí, los niños piensan en la muerte, a partir de los cuatro años más o menos el concepto de la muerte ya está presente en sus vidas, primero como término abstracto, lejano, que se va desarrollando a la par que el pensamiento complejo. La principal desventaja de los peces es que no se pueden tocar y acaban por ser muy aburridos. Así que, si compras un pez, prepárate para recibir pronto la petición de otra cosa.

Para niños muy pequeños, con poca disciplina y poca autonomía, los hámsters son una buena opción. No requieren prácticamente ningún cuidado, excepto vigilar que tengan agua y comida disponible y cambiar la tierra de vez en cuando – como hoy la ciencia avanza que es una barbaridad existen tierras especiales para hámsters con olores añadidos, porque si no, huele, eso sí. Un hámster, al ser tan diminuto sirve sobre todo para enseñarles que hay que ser cuidadoso, respetar a los animales y no estresarlos, porque si no, muerde. Y eso sí, hay que vigilar que la jaula esté siempre bien cerrada – con niños esto significa estar siempre cerca cuando estén con él.

Por supuesto los gatos son mascotas ideales. Silenciosos, limpios e independientes, los felinos no molestan. Su único problema es que son muy alergénicos. Si tu niño tiene dermatitis, bronquitis o asma, es mejor que lo mantengas alejado de estos animales.

Y dejando aparte iguanas, loros y animales exóticos que no deberían vivir en cautividad en España – moralina, porque me parece muy cruel – quedan como no, los perros. A mí los perros me encantan. A lo largo de la vida he tenido muchos perros. Pero los perros requieren mucha atención y mucho cariño, mucho ejercicio y mucha fuerza de voluntad. Y los niños rara vez son capaces de comprometerse tanto. Si estás pensando en un perro piénsalo dos veces, lo más probable es que sea mejor que esperes, los niños ya dan bastante trabajo por sí mismos. Y por favor, adopta. Y sobre todo, no lo abandones cuando llegue el verano.

Foto | dgtecnozero

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3 Comentarios

  1. Alejandro Busto Castelli 19 septiembre 2011

    Mis niños tienen hermanos perros desde que nacieron. Ellos llegaron para convertirse en hijos humanos, cuando nosotros ya teníamos hijos perros. Ha dejado de preocuparme si se entiende o no, que el vínculo emocional con un animal sea tan fuerte como para darle la categoría de hijo.

    De hecho tengo la terrible convicción que hay demasiada gente que no tiene con su hijo el vínculo que nosotros tenemos con nuestros perros.

    Cuando escribo esto, pienso en mi perra TICA ayer en un lago en Avila, en su vitalidad, en su presente, en su sacarle a cada minuto otro de regalo. Veo la foto de mis cachorros humanos tan desnudos como ella, viendola entrar y salir del agua, el socorrido palo, la piedra que se hunde una y otra vez. Veo felicidad por todos lados.

    Ellos los cachorros humanos, nos ven llorar hace 15 días, sus todopoderosos padres lloran y se rompen, se desesperan y pierden la paciencia. Los niños aprenden a sentir, abrazar y amar en el salón de casa.

    Saben que es Tica empieza a dejarnos. Un cáncer terrible se la está llevando.

    Y sin darse cuenta aprenden que te puedes estar muriendo y vivir cada segundo como el último. Y que probablemente eso es vivir.

    Y yo aprendo donde está lo importante y donde la gilipollez.

    Ayer por la tarde desnudos en una piedra, estaba lo importante. Tica se muere. Ella no lo sabe… o tal vez si y una vez se empeña en darnos a los humanos su penúltima lección.

    Comparto tu artículo Irene.
    Gracias por incluir a los peludos en tus reflexiones.

    Besos
    Alejandro

  2. cristina 29 septiembre 2011

    Alejandro, solo decirte que leyendo lo que has escrito, estoy secandome las lagrimas. Aunque no soy madre de cachorros humanos, lo soy de caninos y ademas, veterinaria, veo lo que me cuentas cada dia, y no puedo estar mas de acuerdo. Ojala todo el mundo pudiera ver a los animales a traves de tus ojos…. animo!!

  3. Alejandro Busto Castelli 30 septiembre 2011

    Gracias a ti Cristina por tus palabras…por cierto una de nuestras veterinarias se llama como tú.
    Y si ojalá pudieramos relacionarnos con los animales de otra forma. Me temo en todo caso que no estamos en el mejor país para ello. Besos Alejandro

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