Mitos en torno a la fiebre

 

fiebre

Uno de los asuntos que más preocupan a las madres es la fiebre. Cuando los niños tienen fiebre las madres nos ponemos nerviosas y en muchas ocasiones no actuamos del todo correctamente, debido a la alarma  que este asunto nos produce.

La fiebre nos pone nerviosas, porque es signo de enfermedad. Pero sobre todo hay que saber que, a pesar de que un niño con fiebre está malito, la fiebre indica que su organismo está funcionando de forma saludable. Es menos complicado de lo que parece. Vamos a ver.

Cuando una bacteria o virus entra en nuestro cuerpo nuestro sistema inmune, que nos protege de las enfermedades, la detecta e inicia una serie de mecanismos fisiológicos que nos ayudan a vencer la infección. Uno de los más importantes, y también de los más llamativos, es la fiebre.

La fiebre se produce porque al aumentar la temperatura corporal las proteínas de virus y bacterias empiezan a funcionar mal. Las proteínas son unas moléculas que sólo funcionan bien a ciertas temperaturas, ya que cuando la temperatura sube pierden la estructura y se estropean. Por eso la fiebre es buena. Si un virus o bacteria no puede hacer funcionar sus proteínas no puede sobrevivir y sobre todo, no puede reproducirse.

Por eso no siempre hay que bajar la fiebre.

La fiebre, que según los médicos sólo es cuando la temperatura sube de 38,5 ºC hay que bajarla si es muy muy alta o si el niño da muestras de estar muy incómodo. Hasta 38,5 si es posible es mejor no dar nada.

Otro de los mitos en torno a la fiebre es que hay que abrigarse para sudar. La realidad es que cuando tenemos mucha fiebre sólo tenemos que arroparnos si además tenemos frío. Si el niño está muy acalorado lo mejor es aligerarle la ropa (sin dejarle desnudo) y no abusar de la calefacción. Si tiene frío y tirita, que se tape. Si tiene calor, mejor destaparlo.

Mezclar o alternar medicamentos tampoco es buena idea para bajar la fiebre.

Y eso sí, si un bebé menor de tres meses presenta aunque sea unas pocas decimillas, hay que acudir a urgencias cuanto antes mejor.

Los niños llevan la fiebre bastante mejor que nosotros, los adultos. Y ya irás viendo como, a medida que crecen, la fiebre les sienta cada vez peor.

Recuerda que la homeopatía te ayuda a tratar la fiebre y muchos de los trastornos que la provocan, como catarros, gripes, etc. Consulta con tu médico si tienes cualquier duda. 

 

Foto | JAck Pease Photography

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