Manejar las rabietas. Consejos prácticos

rabietas
La verdad es que mis hijas han tenido pocas rabietas, de esas típicas que se producen hacia los dos años y que te dejan con cara de circunstancias en la cola del súper, cuando el niño desconsoladísimo decide que tirarse al suelo para reclamar el globo estratégicamente colocado en la línea de cajas es una gran idea.

Con Ana probablemente la etapa pasó rápido porque tenía un buen manejo del lenguaje y rápidamente aprendió a expresar que estaba enfadada diciendo que estaba enfadada, en lugar de llorando y pataleando y soltando mocos a chorro. Lara es diferente, al ser más pequeña de tamaño es bastante más manejable y además cuento con la ventaja de tener a Ana, que la entiende perfectamente y además es capaz de distraerla convenientemente e incluso consolarla – cuando quiere, eso sí, y a mí se me cae la baba, claro.

La verdad también es que, las pocas rabietas que han tenido mis hijas, las he manejado seguramente fatal. La teoría es una cosa, pero la práctica es otra muy distinta.

Las rabietas, creo, no son más que la expresión de sentimientos “feos” que al no poder ser despachados por medio del lenguaje afloran en forma de berridos y caras congestionadas. Tener sentimientos “negativos” es normal, todo el mundo los tiene. Frustración, rabia, celos, impotencia…hay millones de cosas que un niño quiere y no puede hacer. También nos pasa a los adultos, simplemente nosotros hemos aprendido – unos mejor que otros – a contenerlos o a encauzarlos, o simplemente a acallarlos (hasta la próxima) o disimularlos. Saber expresar lo que te sucede es una de las asignaturas pendientes de mucha gente mayor y no hay mejor momento de aprenderlo que cuando somos pequeños.

Por eso no creo en el “ni caso” que se utiliza muchas veces cuando un niño hace una rabieta. Las rabietas son una etapa normal del desarrollo humano y nosotros como padres podemos utilizarlas en positivo.

Como no soy experta en psicología y como ya digo, tampoco soy experta en rabietas, os dejo una entrevista que Vivian Watson, del blog Nace una mamá, ha hecho a Ramón Soler. Ramón es psicólogo, especialista en psicología infantil y en psicología perinatal, así como en autismo e hipnosis clínica, y experto en Terapia Regresiva Reconstructiva, además de editar, junto con su compañera Elena Mayorga, la revista Mente Libre. Una entrevista en la que las rabietas son el hilo conductor que nos lleva a la misma conclusión de siempre: la comunicación es tu mejor aliada. Úsala siempre que puedas.

Podéis leer la entrevista completa en el blog de Vivian. No os la perdáis, es muy, muy interesante.

Afortunadamente mis hijas no me han dado muchas oportunidades de equivocarme en este campo. O tal vez es que no lo he hecho tan mal.

Foto | MiikaS

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2 Comentarios

  1. Ramón Soler Romero 28 febrero 2011

    Gracias Irene,

    Me alegra que tus niñas no hayan tenido muchas rabietas. Como tú dices, seguro que no lo has hecho muy mal.

    No hay fórmulas mágicas para evitar o manejar las rabietas. La clave es que los niños puedan comunicar lo que sienten y lo que les enfada.
    Por supuesto, hace falta un niño/a que hable y unos padres que escuchen 🙂

    Un abrazo

  2. Vivian 2 marzo 2011

    Gracias por compartir el enlace, Irene! Un abrazo!

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