Los complejos por el peso empiezan en primero de primaria

obesidad acoso escolar

Está claro que ser un niño obeso no es bueno para la salud, ni presente ni futura. La obesidad es una de las epidemias del siglo XXI y afecta tanto a los países industrializados como a los países en vías de desarrollo. La OMS considera la obesidad infantil como uno de los principales problemas de salud del mundo moderno, no sólo por sus consecuencias a corto plazo, sino, sobre todo, por las implicaciones en la salud del futuro adulto.

Pero cuando tratamos el tema de la obesidad infantil tenemos que tener en cuenta otros aspectos, no tanto relacionados con la salud física, como con la salud psicológica y emocional.

Vivimos en una sociedad que da un excesivo valor al aspecto físico, con un canon de belleza que es inalcanzable para la inmensa mayoría de las personas, principalmente mujeres pero cada vez más también enfocado en los hombres. Mucho photoshop y muchas revistas de moda o de deporte generan estragos en la autoestima del común de los mortales y cuando se trata de niños y más si tienen un problema de sobrepeso, el asunto se convierte en verdaderamente dramático.

Los complejos en torno al exceso de peso empiezan ya en primero de primaria, según un estudio realizado con más de 1200 niños y publicado en Child Development, los niños con un peso por encima del percentil 95 sufren más, tienen más riesgo de estar deprimidos y de tener baja autoestima ya con seis años. Pero el problema no es el peso, el problema son los insultos.

Los niños obesos son víctimas propiciatorias de acoso escolar, sufren burlas y mofas, a veces incluso de sus padres, pero también de compañeros o maestros. Y al problema del peso se añaden todos los problemas psicológicos derivados de la interacción dañina con los demás. Esto, para colmo, puede conducir a un aumento de los problemas de relación con la comida en la edad adulta, con trastornos alimentarios como la bulimia.

El abordaje de los problemas de obesidad durante la infancia no puede por tanto reducirse a insistir a los niños en que coman sano, se muevan y hagan ejercicio. La homeopatía es eficaz para para el abordaje los trastornos alimentarios también en la infancia, pero además, como sociedad debemos educar a nuestros hijos en la aceptación de los demás y sobre todo a convivir sin violencia contra el que es diferente o tiene un problema. Porque todo repercute al final en todos.

Foto | Kyla Duhamet

Vía | Healthday

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1 Comentario

  1. hyla empleo 22 julio 2016

    Muy buen post informativo. Muchas gracias.

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