La educación prohibida

A pesar de las vacaciones el mundo sigue moviéndose y aunque quede un poco para el inicio del curso escolar muchos de vosotros estaréis (ahora o en los próximos años) reflexionando sobre el sistema educativo occidental e incluso puede que considerando opciones no convencionales para educar a vuestros hijos.

Hoy se estrena (o se libera, más bien) La Educación Prohibida, un documental que seguro merece la pena ver, pero para el que hay que haberse planteado unas cuestiones previas.

El sistema educativo actual se inventó para paliar el enorme analfabetismo de la población. Alfabetizar significa enseñar a leer y a escribir y algunas nociones básicas de matemáticas. Es lo que permite andar por un mundo en el que la información sobre las cuentas se da por escrito.

Ciertamente padres analfabetos no son capaces de alfabetizar a sus hijos. Aunque mi abuelo, por ejemplo, no necesitó ni de sus padres ni del colegio para aprender lo básico, no siempre es así y para ello se inventaron las escuelas.

Pero nosotros pertenecemos a una generación de gente “letrada”, a pesar de que yo confieso que no recuerdo ni uno sólo de los afluentes del Tajo (excepto el Jarama, siempre hay una excepción), soy capaz de enseñar a mis hijas a leer, escribir y bastantes mates, que para eso soy de ciencias. La cosa ha cambiado y el sistema también.

El actual sistema educativo se enfoca simple y llanamente a la productividad. Y se deja a mucha gente por el camino. Gente brillante, aunque no les guste la lengua. Conseguir títulos te da acceso al mercado laboral, pero poco más.

Para los que tengáis hijos en edad escolar a estas alturas se habrá hecho patente que las escuelas no “educan” en el sentido literal de la palabra. Educar significa extraer, sacar del alumno todo su potencial, que no tiene porqué restringirse a hacer raíces cuadradas de memoria.

Para resumir como veo yo la escuela ideal (homeschooling aparte, porque no me veo capaz) os traigo unas palabras de Mireia Long, con su permiso, porque se ajustan bastante a lo que pienso de la escuela. Soy el producto de una educación segregada y separada por edades enfocada en las dos ramas típicas – ciencias y letras – que a la larga se me ha quedado muy corta y no me gusta para mis hijas.

Como dice Mireia

“La educación no debe darse en grupos sino indivizualizada y de forma libremente elegida, creándose equipos de aprendizaje sólo por afinidades, no por edades, ni sexos, ni niveles externamente valorados. La educación es algo personal, individual, en el que el profesor, el acompañante, los recursos o los compañeros no puden definir el proceso”

y no debería estar enfocada única y exclusivamente a acceder a un puesto de trabajo. Educar es bastante más.

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1 Comentario

  1. Bichilla 13 agosto 2012

    Gracias por la info!! No había oído hablar de ella y me atrae mucho! Me la descargaré en su web. Un beso!

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