Ir al colegio en Madrid

colegio Madrid

Hoy salen las listas provisionales de admitidos en los colegios públicos y concertados de Madrid. Para las que ya lo hayan vivido no es necesario describir el “momento tensión” que se vive. Ignoro cómo será en otras comunidades autónomas pero lo de los coles en Madrid es una lotería. O al menos así lo viví yo con Ana.

Mientras espero conocer el destino de la peque, que espero sea el mismo que el de su hermana mayor (o voy a liarla parda, pardísima) me entretengo con una nueva ocurrencia de nuestros políticos. El Área educativa única, que ayer anunció Esperanza Aguirre para el próximo curso escolar.

Para los que todavía no estén metidos en materia (todo llega, no os preocupéis) unas notas básicas. En Madrid, los centros sostenidos con fondos públicos, esto es, colegios públicos y concertados, admiten a sus alumnos mediante un baremo bastante simple. A continuación unos apuntes breves.

Tener un hermano en el centro otorga 4 puntos. Los siguientes hermanos computan por dos o tres puntos cada uno (me perdonáis la imprecisión, pero como este jamás va a ser mi caso no le he prestado la atención debida).
Si uno de los progenitores trabaja en el centro, otros 4 puntos.

Estos dos criterios tienen prioridad 1, lo que significa que, en caso de empate a puntos entre dos alumnos se usará este criterio como primera forma de desempate.

Vivir en la zona de influencia del centro otorga otros 4 puntos. Si vives en zonas colindantes a la zona de influencia son 2 puntos. El resto obtiene 0 puntos. Lo de las zonas de influencia es un poco cuestión de suerte para aquellos alumnos que viven en calles limítrofes y dicho sea de paso, también es el punto en el que más trampas se hacen. Basta con empadronarse en la zona de influencia para que se considere que vives en la zona de influencia. Si trabajas en la zona de influencia puedes escoger tu lugar de trabajo en lugar de tu domicilio para la puntuación. Este criterio tiene prioridad 2.

El siguiente criterio es la renta. Entre 0 y 2 puntos pueden obtenerse mediante esta valoración que calcula la renta per cápita familiar.

Estos son los puntos principales. Después pueden obtenerse más puntos (1) si el niño padece alguna enfermedad metabólica que le obligue a seguir una dieta estricta (alergias alimentarias, celiaquía, etc). El centro también puede otorgar 1 punto por un criterio a su elección, etc.

¿Qué implica el Área única y por qué no me gusta?

El Área única que propone Esperanza Aguirre implica que los puntos asignados por proximidad desaparecen. No es que ahora no se pueda presentar una solicitud en un colegio que te quede muy lejos, que ya se puede, sino que los niños que vivan más cerca del colegio que tú no tendrán preferencia por este motivo. Eliminando de un plumazo este criterio nos quedan bien pocos para realizar el baremo.

La única medida imprescindible según mi criterio era modificar los puntos asignados por hermano. Si yo fuera la que tuviera que decidir, los alumnos con hermanos en el centro entrarían directamente sin necesidad de concursar a la plaza. No debe haber nada más horrible que tener a cada hijo en un cole. Estresante y además injusto, dado que la calidad de los colegios no es para nada homogénea.

¿Por qué no se hace esto? Porque los colegios sólo pueden ofrecer un número fijo de plazas, las que les concede la consejería de educación. En ocasiones puntuales el número de plazas puede aumentarse en función de la demanda, incluso abriendo aulas si la demanda lo requiere y las infraestructuras del colegio pueden soportarlo. Pero es de cajón. A veces no caben todos.

En mi opinión el Área única que propone Esperanza Aguirre es una tontería ineficaz. Porque poca gente va a mandar a su hijo a un colegio que esté muy lejos. Y además favorece a las rentas más altas. ¿Por qué? Pues también es de cajón. Si mandas a tu hijo a un colegio lejos asume más gastos de transporte y comedor asegurados. Dependiendo de tus horarios de trabajo tal vez necesites hasta que el cole tenga ruta. Los colegios concertados disponen de un mecanismo bien simple para “seleccionar” a sus alumnos. Los colegios con cuotas altas (la Comunidad de Madrid permite a los colegios concertados cobrar más de 150 euros al mes por la escolarización) desaniman a los sectores menos desfavorecidos de la población, que ni siquiera presentan la solicitud de admisión. Lo mismo da lo cerca de tu casa que estén, peor si encima están lejos. Así pues me parece que el criterio de renta, que Esperanza propone como criterio principal de selección (si ella lo dice habrá que creérselo) no cambiará mucho las cosas.

En barrios como el mío el tema es complicado. Los colegios públicos se convierten desgraciadamente en guettos para inmigrantes. Así de duro. El resto de los padres en cuanto que pueden escapan a la educación concertada. Los colegios públicos en barrios como el mío tienen una población de inmigrantes que en ocasiones supera el 80%. Tener hijos te abre muchas grietas y una de las peores es la forma en que olvidas tus principios cuando se trata de tu progenie. Los colegios públicos (y algunos concertados que solicita poca gente) se caen a pedazos y la administración se escuda en las pocas solicitudes recibidas. En ocasiones, las más, la única opción disponible es rezarle al santo que se te ocurra y optar por un colegio religioso (y si es necesario, volver a mandar tus principios a donde menos se vean). La educación laica concertada brilla por su ausencia y los pocos coles que existen aprovechan el tirón para engordar las mensualidades. Así se mantienen las diferencias sociales y jamás se llega a la integración. La pescadilla que se muerde la cola.

Esto, que es así, es lo que hay. La solución obviamente pasa por construir más y mejores colegios públicos. Cuidar la calidad de la educación púlbica acabaría con todas las protestas y con todos los problemas. Pero en la Comunidad de Madrid se favorece la enseñanza privada. No olvidemos que los colegios concertados son empresas privadas, aunque se sostengan con fondos públicos. Lo del Área única, que está muy bonito sobre el papel, no soluciona el problema de fondo. Las plazas que hay son limitadas y ése es el problema que hay que resolver. Lo demás es propaganda.

La propuesta de Esperanza Aguirre pretende además ceder mayor autonomía a los centros para la selección del alumnado de la que tienen ahora (y a mí esto me suena a elección a dedo). Según los sindicatos no es legal. Y según yo puede que además empeore la situación. Porque insisto, el problema es el número de plazas. Puede que a partir del año que viene no sólo no te toque el cole que has pedido, sino que además te toque uno en la otra punta de Madrid. Un chollo.

Y ahora voy a ver si encuentro las listas de admitidos.

¿Cómo está el tema en otras comunidades autónomas?

Foto | allanpatrick

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5 Comentarios

  1. Juan Carlos 5 mayo 2011

    Estoy en total desacuerdo. Vivo en un pueblo con dos zonas y al trabajar los dos me temo que el año que viene con lo de la zona única no tendremos la mínima posibilidad de llevar a nuestra niña a ningún colegio cercano y nos tocará alguno de los nuevos que están construyendo en los barrios nuevos de la periferia.
    No comprendo porque utilizar el criterio de renta para elegir colegio si se supone que son colegios pagados por todos. Debería ser más importante el criterio de proximidad que el de renta.
    Hay que jorobarse, vivir en un pueblo y tener que llevar a la niña al colegio en coche o en autobús.
    Desaparece la única ventaja que tenía el tenerse que haber ido a vivir a hora y media de transporte público del trabajo.

    FUERA EL CRITERIO DE LA RENTA para elegir colegios sostenidos con fondos públicos y que se suponen son gratuitos.

  2. Sandra 5 mayo 2011

    Comunicarles mi opinión como madre cuyo hijo comienza el colegio el año que viene. Verdaderamente no creo que para mi hijo sea recomendable cursar sus estudios en un centro que no esté próximo a su residencia. A día de hoy, con nuestros horarios desmedidos y después de un sin fin de actividades extraescolares lo último que necesita un niño si es que quiere poder hacer sus deberes en un estado mental y físico aceptable es una hora de atascos para llegar de su centro de estudios a casa. Esto no es elegir un especialista médico, es un colegio, al que se acude a diario. No creo que mejore el rendimiento escolar, al contrario, considero que perjudica al rendimiento escolar, el hecho de que el colegio no se encuentre cerca de la casa del alumno.

    Y complica más aún si cabe la vida de los padres, no quizás obviamente de quienes lo solicitan, pero si de los que hacemos el pino puente para casar los horarios y encima perdemos plaza en el colegio de al lado de casa. Ya me parece dificíl para la clase media acceder por puntos a un colegio concertado para encima tener que competir con aquellos que no residen por la zona en la que este se encuentra ubicado. Y ¿qué puntos tendremos pues aquellos que no entremos en los baremos mínimos de renta para poder obtener el beneficio de puntos y que paradójicamente somos los contribuyentes que más aportamos y que tampoco tenemos un nivel adquisitivo tan elevado para platearnos la enseñanza privada ?
    Nuevamente los perjudicados los mismos.

    Por otra parte antes de reformar el tema de la cercanía o no, en mi modesta opinión, habría que acometer otras reformas, como si no sería más lógico conceder más puntos a aquellos alumnos que tienen una limitación física que les incapacita en mayor o menor grado, y no el punto y medio que se concede actualmente.
    Porque para este tipo de escolares claramente si es beneficioso tener el centro cerca de su residencia.

    Y por último reseñar el inconveninete que apareja que los amigos de tus hijos (que se hacen logicamente en el cole) no residan en lugares próximos para jugar juntos, estudiar juntos, ir a casa juntos…

    Además suscribo el tema de la renta, por qué han de tener prioridad las personas con menos renta si la enseñanza se entiende garantizada para todos y todos la costeamos?? Y entonces, para la sanidad el mismo absurdo,que también tengan más prioridad las personas con menos renta, qué mal le habría venido ese criterio en este caso a la presidenta…

  3. Author
    Irene Garcia 6 mayo 2011

    Hola Juan Carlos y Sandra. Gracias por vuestra opinión.

    Sandra, tienes toda la razón. Por eso mismo creo que la zona única (aunque se implante finalmente, cosa que no está clara) no tendrá demasiada repercusión en la práctica diaria. Mandar a los hijos a un colegio lejos de casa tiene muchas desventajas, las que tú señalas (no hay que olvidar que estamos hablando de niños de tres años) y sobre todo la necesidad de contar con una logística que no está al alcance de cualquiera.

    En cuanto al criterio de renta, siento discrepar. El motivo es el mismo que expongo en el post. La realidad es que no hay plazas suficientes para escolarizar a todo el mundo en enseñanza pública. Muchos, muchísimos niños de Madrid están escolarizados en colegios concertados, que se sostienen con fondos públicos, pero que, además cobran una cuota a los padres. La cuota, en la Comunidad de Madrid, puede superar los 150 euros. Mientras existan estas diferencias en los costes de escolarización los colegios públicos no tienen más remedio que priorizar aquellas rentas más bajas, sobre todo en determinados barrios, como por ejemplo el mío. En mi zona de influencia más cercana (en la que no tengo que coger ningún tipo de transporte, que no siempre se corresponde con la zona de influencia que determina la consejería) existen cuatro colegios concertados y un único colegio público. Como supondréis no hay plazas para todos en el público. Así están las cosas.

    Sobre el papel la enseñanza es gratuita, pero en la práctica esto no es así. Yo, que defienedo la escuela pública frente a la privada, he tenido que mandar a mis hijas a un colegio concertado. En el público simplemente no tengo plaza. Pero considero que la situación sería mucho peor si además de no tener plaza en el colegio público no tuviera posibilidad de costear la cuota del concertado.

    Mientras no haya educación gratuita REAL para todos, el criterio de renta es imprescindible.

    Saludos

  4. carmen 7 mayo 2011

    Suscribo completamente lo que dice este post y sus comentarios. Una de las soluciones sería impedir a los colegios concertados que reciban cualquier clase de cuotas para que los públicos no se conviertan en guetos.

    A mi manera, he dicho lo mismo.

    http://centrodemadrid.wordpress.com/2011/05/05/sobre-la-promesa-de-que-madrid-sera-zona-unica-educativa-carta-abierta-a-esperanza-aguirre/

  5. nes 10 mayo 2011

    A mi no me parece nada mal que todo el mundo pueda en principio elegir el colegio que más le convenga por el motivo que sea ( yo tengo uno al ladito de casa , el más cercano, cruzando una calle y no me correspondía), otra cosa es que aún así, no te lo den. Desgraciadamente, si vas por lo legal, y eres una persona de clase media y vida “normal “( me refiero a que afortunadamente no eres pobre, tus hijos no tienen ningún problema…), no hay muchas posibilidades, por no decir ninguna de que te den el colegio elegido. !!! Hay que ver la de puntos que tiene la gente en las listas!! Es fácil hablar de integración y de no formar guetos con los inmigrantes, pero luego los que eso dicen llevan a sus hijos a colegios privados , además es una cuestión de lógica, si en una clase hay muchos niños de diferentes nacionalidades, que no hablan bien español, que cada uno tiene costumbres distintas, diferentes niveles educativos por el entorno del que provienen, es extremadamente difícil conseguir que todos vayan al mismo ritmo, y en consecuencia, el rendimiento es peor.

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