Enuresis nocturna (I)

Tu hijo se hace pis en la cama. Antes de correr al ambulatorio, agotada de cambiar sábanas a las tres de la mañana a diario, a ver si el pediatra tiene alguna solución milagrosa y ¡por favor, por favor! rápida  para el asunto, deberías saber un par de cosas. La primera es que soluciones milagrosas no hay. La segunda y más importante es que no estás sola. Más de 500.000 mil niños en España, con edades comprendidas entre los 5 y los 15 años tienen a sus madres en vela y las lavadoras a pleno rendimiento por culpa de los escapes nocturnos.

Y es que la enuresis nocturna, o mojar la cama después de los cinco años es un problema que afecta al 10% de la población, lo dicho, la friolera de 500.000 mil niños sólo en España.

En realidad, lo primero que deberías saber es que a tu hijo no le pasa nada malo, o sea, patológico. El mantenerse seco durante toda la noche es el último paso en el control de esfínteres, y si bien el 90% de los niños lo consiguen sin problemas antes de los cinco años, hay otros que tardan un poco más: un 70% habrá superado esta etapa hacia los siete años y casi todos lo habrán logrado antes de los ocho.

La enuresis es la descarga involuntaria de orina a una edad en la que debería estadísticamente al menos haberse adquirido el control de la vejiga. Si el accidente se produce durante el sueño se habla de enuresis nocturna. Según los expertos las enuresis se pueden clasificar en dos tipos: enuresis primarias y secundarias.

Se denominan enuresis primarias aquellas situaciones en las que el niño no ha dejado nunca de hacerse pis -durante el sueño o de día dependiendo del caso- y enuresis secundarias aquellas que suceden a niños que ya habían dejado de mojar los pañales durante un periodo largo de tiempo y que repentinamente, vuelven a hacerlo. En este último caso el problema suele achacarse a factores emocionales: nacimiento de un hermano, mudanzas o problemas familiares, y es que los niños son indiscutiblemente más vulnerables frente al estrés que los adultos, algo en mi opinión a tener muy en cuenta en todos los aspectos de la crianza y educación de nuestros hijos.

Aunque las enuresis secundarias pueden también estar relacionadas con aspectos madurativos, neurológicos o fisiológicos, son las enuresis primarias las que se asocian principalmente con estos factores. Las enuresis primarias son además las más frecuentes, ya que están vinculadas a la madurez o desarrollo físico y/o neurológico.

Conviene saber que la propensión a los “accidentes” a la hora de controlar el pis por la noche es hereditaria. Un 40% de los hijos de una pareja en la que uno de los padres mojaba la cama tendrá enuresis nocturna. El porcentaje se eleva hasta el 70% en el caso de que ambos progenitores tuviesen este tipo de problema en su infancia. Y es más común en niños que en niñas, en una proporción de 60/40.

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