Enuresis nocturna (II). Las causas

La enuresis nocturna es una fuente inagotable de estrés para toda la familia, principalmente en el niño que la sufre. Lo más importante a la hora de manejar este tipo de situaciones es que no hay que buscar culpables. Si tu hijo moja la cama no entones el mea culpa. Ni que decir tiene que tu hijo tampoco es culpable de nada: no lo hace por fastidiar, ni por llamar la atención porque tuvo un hermanito, ni porque es rebelde, ni porque le regañaste porque no recogió sus juguetes.  Aunque algunos factores externos como el estrés pueden influir, entre otras cosas porque el estrés incide directamente en el sueño, simplemente lo hace porque no está preparado para no hacerlo.

Existen diversas causas fisiológicas y/o neurológicas relacionadas con la maduración que provocan que algunos niños tarden más en adquirir el control nocturno de esfínteres.

Entre los factores fisiológicos más comunes se encuentran las vejigas pequeñas. Algunos niños sólo utilizan una parte de la capacidad de su vejiga durante el día por lo que su capacidad por la noche será la misma y la vejiga se vaciará cuando alcance ese nivel.

Durante la noche, el hipotálamo, una glándula que se encuentra en el cerebro, produce la hormona antidiurética ADH o vasopresina, que regula el balance de agua corporal y que, durante el sueño,  indica a los riñones que deben ralentizar la producción de orina. El hipotálamo es el centro integrador del sistema nervioso vegetativo, el que regula las funciones vitales básicas y entre sus funciones se encuentra la de controlar los ritmos circadianos, o sea, los ciclos de vigilia y de sueño. Dado que el sueño infantil no es similar al del adulto hasta bien entrada la infancia, es fácil entender entonces porqué el control nocturno de esfínteres es la última de las funciones fisiológicas que se adquieren.

Algunos niños producen cantidades insuficientes de vasopresina, por lo que los riñones siguen produciendo orina como si fuera de día y el niño se hace pis.

Muchos de los niños que mojan la cama lo hacen porque duermen muy profundamente y la necesidad de hacer pis no consigue despertarles.

En algunos casos la inmadurez propia de la infancia produce que simplemente los mensajes entre la vejiga y el cerebro no se produzcan correctamente.

En resumen, la misma inmadurez del sistema nervioso que hace que algunos niños se despierten varias veces por la noche hasta bien entrada la infancia produce que otros niños no se despierten cuando su vejiga se llena. Afortunadamente la inmadurez, igual que la infancia (desafortunadamente), son cuestiones pasajeras. Paciencia.

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