Enuresis nocturna en la infancia

ENURESIS NOCTURNA EN LA INFANCIA

La enuresis, o pérdida de orina involuntaria, puede ser diurna (pérdidas de orina durante las horas del día) o nocturna (durante las horas de sueño). Ésta última es la más frecuente y se observa con mayor frecuencia en niños que en niñas.

El reflejo de micción es algo innato que los niños deben controlar poco a poco. Normalmente, los niños de 2-3 años consiguen controlar la orina, aunque las edades siempre son variables y dependen de cada niño.

La vejiga dispone de un músculo que ayuda a contener la orina, contrayéndose a medida que ésta se va llenando. Uno de los esfínteres de la vejiga se contrae de manera voluntaria cuando se desea orinar. Cuando el niño está neurológicamente maduro para controlar este esfínter el niño está capacitado para controlar la expulsión de la orina, al igual que el adulto.

Sin embargo, los niños que padecen enuresis nocturna pierden el control sobre dicho esfínter, de modo que se orinan sin querer durante las horas de sueño.

¿Cuáles son las causas?

En ocasiones se debe a una alteración en los niveles de la hormona antidiurética (ADH) en el niño. Lo normal es que por la noche los niveles de esta hormona aumenten y que la cantidad de orina sea menor. Sin embargo, en algunos niños con enuresis los niveles están alterados y la cantidad de la orina no disminuye por la noche.

Algunas enfermedades neurológicas, malformaciones anatómicas del tracto urinario (uréteres, vejiga o uretra) o infecciones de orina pueden ser la causa.

Por último, los factores psicológicos también se observan como causa de enuresis nocturna en los niños, siendo bastante frecuentes. El estrés y la ansiedad producidos como consecuencia de una mudanza, cambio de colegio o el nacimiento de un hermano en casa pueden ser suficientes para desarrollar una enuresis.

¿Cómo podemos ayudar a nuestro hijo si padece enuresis nocturna?

Ante todo, lo que nunca debemos hacer es enfadarnos o castigar a nuestro hijo por esto. Intenta desdramatizar todo lo posible e intenta empatizar con él. Explícale que esto no sólo le pasa a él, que es algo habitual en los niños y que tiene solución si se pone remedio. Mostrándole apoyo y comprensión disminuirás su estado de ansiedad y preocupación y ayudará también en el tratamiento de la enuresis.

Los niños se sienten muchas veces culpables de esta situación y se avergüenzan de orinar sin querer por la noche. Esto puede ocasionarles con el tiempo problemas en el colegio, bien en sus resultados académicos como en sus relaciones con los compañeros. Que se sientan apoyados por sus padres es un elemento clave.

Esto tampoco debe suponer evadirse del problema. Hazle entender a tu hijo que no debe mojar la cama por las noches, pero siempre animándole e intentando trabajar en ello conjuntamente.

Por ejemplo, podéis establecer un calendario para ir marcando las noches en que moja la cama y las noches que no, para que vayáis valorando los progresos y sirva de refuerzo positivo en este nuevo proceso de aprendizaje.

Intenta recordarle que orine justo antes de irse a la cama y no abusar de las bebidas en la cena. Asegúrate igualmente que durante el día vaya al baño con una frecuencia adecuada y no le permitas que aguante durante tiempos prolongados las ganas de orinar.

Si en algún momento no ha conseguido controlarlo y se ha orinado por la noche, cambiad juntos las sábanas para que se haga cargo del problema pero nunca a modo de castigo o reprimenda.

Ten paciencia. Recuerda que la enuresis nocturna sólo obedece a una causa orgánica en la minoría de los casos y que es cuestión de tiempo y trabajo con tu hijo.

Acude a tu pediatra para que lleve su seguimiento y valore la necesidad de añadir un tratamiento farmacológico, ya que en algunos casos puede necesitarse.

Enuresis y homeopatía

Dado que en muchos de los casos de enuresis ésta se produce por causas psicológicas y de reajuste en la infancia los medicamentos homeopáticos pueden ser de utilidad. En homeopatía existen opciones que ayudan a estimular distintos sistemas implicados ya sean físicos o emocionales.

No olvides consultar siempre con tu médico homeópata o farmacéutico para que valoren cada caso individualmente y te asesoren de la medicación más indicada. Un especialista, te aportará una mayor información sobre qué es la homeopatía y sus posibilidades en cada caso.

0 Comentarios

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*