En el coche de papá

viajar

Ha llegado el buen tiempo y con él las excursiones y por supuesto las ansiadas vacaciones. Salir al aire libre, pasear por el campo, ir a la playa, es esencial para nuestra salud, para la física y para la emocional. Desconectar en estos tiempos que corren casi debería estar prescrito por la seguridad social. Playa o montaña, turismo rural o urbano, viajar enriquece, aporta experiencias y es bueno para la educación de nuestros niños.

Pero algunos no disfrutan tanto. Cuando era pequeña me mareaba en el coche, más tarde también descubrí que me mareaba en el tren y por supuesto en el autobús de las excursiones escolares. Un rollo, una de las cosas más divertidas y más aprovechables de viajar es el viaje en sí, el camino. Pero si te mareas no disfrutas.

El mareo durante los viajes es un trastorno muy común. Una de cada diez personas se marean cuando viajan. Algunas lo solucionan cambiando de asiento o mediante trucos fijando la mirada en un punto. A otras no les queda más remedio que medicarse, principalmente a los niños, que no entienden que es mejor no mirar por la ventanilla o no pueden sentarse delante. Para las mujeres embarazadas el asunto puede además complicarse. Entre nuestras náuseas y nuestra enorme capacidad para aguantarnos con tal de no tomar ninguna pastilla que pueda perjudicar al bebé, viajar para una embarazada puede ser toda una prueba. Sobre todo porque además llega un momento en que no sabes ni como colocar los pies. Y porque algunas personas pueden llegar a vomitar o incluso a desmayarse.

Los medicamentos para el mareo suelen ser efectivos, pero son medicamentos y por tanto tienen efectos secundarios y contraindicaciones. Si estás embarazada, eres una madre lactante o eres el conductor del transporte y te mareas consulta con tu médico acerca de la posibilidad de medicarte y de los posibles efectos adversos de cada tratamiento. Consulta también si el que sufre el problema es tu hijo.

Por supuesto la homeopatía es una gran opción también para los mareos, sobre todo en aquellos casos en los que el balance riesgo/beneficio de tomarse un medicamento convencional no nos deja las cuentas muy claras, como en mujeres embarazadas, niños o enfermos que ya toman muchos otros medicamentos. La homeopatía no tiene efectos secundarios y tiene un alto perfil de seguridad.

Si eres de las que se marean en el coche o son tus hijos los que sufren este trastorno, engorroso y sobre todo que no te permite disfrutar, pregunta a tu médico sobre tus opciones. Que nada te impida disfrutar del paisaje.

Foto | Gideon Tsang

0 Comentarios

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*