El colegio en casa

homeschooling

En septiembre el tema del homeschooling se convierte en un tópico en el ámbito de la maternidad, o al menos es recurrente en mis divagaciones nocturnas. Casi seguro que nunca te has planteado no escolarizar a tu hijo, el homeschooling – o educación en casa – es todavía un asunto bastante poco difundido en nuestro país. Sin embargo existen familias que lo practican.

A pesar de que mi hija mayor va al cole de los de toda la vida y la pequeña acudirá, espero que al mismo, el año que viene, sí que hubo una época en la que me planteé no llevarla, debido principalmente a que la adaptación el primer año (en infantil 3) fue bastante ardua. Finalmente lo descarté por varios motivos, pero considero que es un tema que invita a la reflexión.

Los motivos que empujan a las familias a educar en el hogar son muchos y muy variados. Desde condicionantes religiosos hasta motivos políticos, el homeschooling, aunque poco conocido, es legal y según las encuestas aumenta cada año en España.

Los partidarios de la educación en casa defienden que en los colegios se homogeiniza demasiado a los niños, que la educación reglada es demasiado rígida y poco centrada en el alumno, que los contenidos y objetivos no se adaptan a las necesidades individuales y que el método de aprendizaje es mucho memorizar y poco jugar.

En parte no les quito la razón. La realidad es que el colegio funciona muy bien para niños en la media, los que sobresalen por arriba o por abajo lo pasan mal, a pesar de que seguramente se haga todo lo que se pueda por ellos. Y también creo que es cierto que experimentando se aprende más, un poco al estilo educativo de María Montessori. Pero…(yo siempre tengo un pero)…

Creo que el cole es más que aprender. Y creo que cierta “uniformidad” es buena. Los niños tienen que socializar con sus pares y a pesar de que los defensores de la educación en casa aseguran que ésto puede lograrse prefectamente en los parques yo no estoy para nada convencida. Claro, es una opinión personal, pero pongamos Madrid o cualquier otra ciudad de la Meseta. En verano no puedes ir mucho al parque porque hace mucho calor, en invierno hace demasiado frío. En los parques prácticamente no existen normas, al menos en los de mi barrio es la ley de la selva, y por un lado creo que esto también tiene que ser así: los niños también tienen que aprender la autocontención, el cortarse un poco, aplicar las normas que les inculcan los padres o los adultos cuando no están los padres o los adultos mediando. Pero para aplicar las normas antes hay que saberlas y para eso se necesita vivir en un grupo “controlado” en cierta medida.

En fin, son mis reflexiones y probablemente algunas de ellas estén equivocadas. Seguramente ninguno de los dos sistemas sea ideal y cada familia tenga que optar por el que más le convenga.

Si queréis saber más sobre educación en casa, o incluso si os lo estáis planteando tenéis mucha información en los siguientes enlaces.

Organización Familia Escolar
Crecer sin Escuela

¿Qué opináis? ¿Os lo habéis planteado? ¿Os veís capaces? Yo sinceramente, no, ese fue mi motivo principal.

Foto | Kelly Hogaboom

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3 Comentarios

  1. Ileana 22 septiembre 2010

    Irene, te estás metiendo mucho con los no-vacunistas y con los home-schoolers, jejeje…

    Yo vacuno y llevo al colegio, pero creo que los padres son muy libres de elegir esas otras opciones.

    Con las vacunas, creo tener argumentos objetivos para decidir vacunar.

    Con respecto al home-schooling, me parece muy razonable todo lo que dicen sus defensores. Básicamente estoy de acuerdo con ellos. Simplemente yo como madre no me siento preparada para ofrecer esa opción a mi hija, así que lo delego en otros.

    Creo que poquitos padres pueden darse el lujo de instruir y educar ellos solos a sus hijos, sin contar para ello con el resto de agentes sociales.

    Poquitos padres están de verdad preparados, intelectual, material y emocionalmente, para permanecer en casa junto a sus hijos, y ofrecerles un home-schoolling de calidad, sin recurrir a profesores privados, institutrices o preceptores.

    Recurrir a profesores privados, que es lo que han hecho los ricos toda la vida, no me parece un verdadero home-schoolling (los home-schoollers ponen siempre de ejemplo a grandes figuras históricas y literarias educadas en casa, que es lo que ha hecho la aristocracia habitualmente).

    Digo que no me parece un verdadero home-schoolling porque simplemente demuestra capacidad económica para pagar maestros y entrenadores privados, pero no creo que mantenga el “espíritu libre-pensador” de quienes mantienen el continuum afectivo con sus hijos y la libertad de educar en la propia vida. Eso sí me parece valiente, osado e interesante.

    Un abrazo!!!

  2. Author
    Irene Garcia 22 septiembre 2010

    Yo tampoco me veo capaz, procrastinadora nada, nos pasaríamos el día de cháchara Ana y yo (me ha salido cotorra, ¿a quién se parecerá? muajaja)

  3. Caro 23 septiembre 2010

    Yo creo que hasta una cierta edad, al menos gran parte de la primaria, sí que podría hacerme cargo (y la mayoría de los que leen esto seguro que también ;)). Una de mis vocaciones, la más fuerte y explotada hasta ahora, es la de la enseñanza. Y creo que pocas cosas me hacen más ilusión que aplicar lo mejor de lo que pueda haber aprendido estos años, que hacerlo con mis propios hijos. Tanto, que de hecho prefiero no invertir tiempo en ‘enseñar’ a los hijos de los demás para poder invertirlo en los míos propios 🙂

    Yo quiero darle una oportunidad a la escuela, acaso porque a mi no me fue tan mal al fin y al cabo. Me gusta el hecho de que estén rodeados de pares (como tú dices, Irene) y que asuman unas normas básicas de convivencia en grupo (aunque creo que los homeschoolers las adquieren igualmente, estoy segura). O acaso tendrá también el componente racional que se le echa al casarse por los ‘papeles’, como podría ser el ahorrarse problemas a la hora de adquirir los títulos necesarios para el día de mañana. Por eso, personalmente, creo que nosotros le daremos esa oportunidad a la escuela, aunque siempre adjudicándome yo el papel de árbitro en todo lo que pueda. Para eso soy su madre, y también profesora.

    Yo contemplaría más el homeschooling si en la escuela se nos presentaran conflictos sin otra posibilidad de solución, como el bullying en tantos casos. Ahí sí que no lo dudaría, odiaría ser la madre que se esconde diciendo que son ‘cosas de niños’. Por motivos religiosos o políticos, pues no, no lo haría (en la situación española actual, vaya). Porque la verdad que yo no veo tanto ese adoctrinamiento que dicen, que para mi en cualquier caso depende más de cada centros específicamente y de cada profesor más que de la educación general. Y por otro lado, para eso estamos los padres, no? para poder decirles ‘mira hijo, eso que te ha dicho este profesor también tiene OTRA LECTURA…’ y explicar tu punto de vista. Si uno quiere y tiene tiempo, vaya.

    Pero la idea del homeschooling en general me gusta, y creo que debería estar mucho mejor regulada. Eso sí, como puntualiza Ilena, en el caso de aquellos padres que se hacen cargo PERSONALMENTE del asunto porque creen en la importancia de ese continuum, y en la importancia del desarrollo de un pensamiento libre.

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