Día Internacional del Celíaco

gluten

La enfermedad celíaca es la patología intestinal más frecuente en España. Las últimas investigaciones apuntan a que la celiaquía es una enfermedad del tipo autoinmune. Quién la padece sufre una intolerancia permanente al gluten (una proteína que se encuentra en muchos cereales comunes) que produce daños en la mucosa intestinal, concretamente en el intestino delgado. Estos daños comprenden lesiones en las microvellosidades intestinales encargadas de “capturar” los nutrientes durante la digestión, produciéndose déficits por mala absorción de los alimentos.

La enfermedad cursa con síntomas muy diversos: diarrea, vómitos, pérdida de peso, distensión abdominal, anemia, retraso en el crecimiento en niños…Su diagnóstico se realiza mediante una biopsia de intestino delgado, aunque existen algunos análisis de cribado previos, menos invasivos, que pueden ir dando pistas para el diagnóstico final (como todos los análisis de cribado no son concluyentes).

La enfermdad celíaca es crónica y no tiene tratamiento. El único enfoque posible para tratar a los enfermos celíacos consiste en una dieta absolutamente libre de gluten. Por ello son tan importantes cosas como el etiquetado correcto de los alimentos y un buen sistema de detección de trazas.

Los alimentos libres de gluten son caros. El gluten se encuentra en la mayor parte de los cereales adecuados para el consumo humano (trigo, cebada, centeno, avena…). Existen algunos cereales como el arroz o el maiz que no contienen gluten, pero en Occidente la mayor parte de las pastas y productos realizados con hidratos de carbono contienen gluten o trazas de gluten (evitar las contaminaciones cruzadas en la industria alimentaria es muy difícil y si una empresa fabrica bollos que contienen gluten, fabricar a la vez bollos sin gluten es una misión casi imposible, que requiere de otra cadena de manufacturación, por ejemplo). Por eso los alimentos libres de gluten son caros y no muy variados, aunque afortunadametne cada vez menos.

Mantener a un celíaco en casa es por tanto muy costoso, no sólo económicamente sino también socialmente. Los niños celíacos han de seguir una dieta estricta, por lo que necesitan acudir a comedores con altos grados de compromiso en las cocinas, o servicios de cattering muy bien certificados. Recuerdo una vez más que los celíacos deben llevar una dieta libre totalmente de gluten, siempre, nada de gluten.

En el Día Internacional del Celíaco la Asociación de Celíacos de Madrid propone el lema “Ningún celíaco sin ayuda económica”, para demandar que las administraciones ayuden a las familias con un celíaco en casa. Una dieta libre de glúten puede conllevar un gasto extra al año de unos 1500 euros. Para una familia de tipo medio y en los tiempos que corren puede llegar a ser un imposible.

Se estima que en Madrid 1 de cada 80 personas es celíaca. La Asamblea Madrileña aprobó en 2007 una Proposición no de Ley para facilitar ayudas económicas a las familias más desfavorecidas que de momento no se está cumpliendo.

Los enfernos diagnosticados como celíacos aumentan cada año. Cada año hay más niños que son diagnosticados de celiaquía, además de que los expertos consideran que existe un buen porcentaje de la población que padece intolerancia al gluten y no lo sabe.

¿Conoces algún enfermo celíaco? ¿Qué te parece esta propuesta? Ayúdanos a correr la voz.

Foto | The Holy Hand Grenadel

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1 Comentario

  1. Cristiana 20 septiembre 2011

    Hola Irene,

    Yo soy celíaca. Resido en España, pero soy italiana, y he vivido la realidad de la celiaquía en ambos países. En Italia, tenía un cheque mensual de aprox. 100 € para los gastos alimentarios, divididos en un porcentaje mayor para alimentos básicos, y una parte más pequeña destinada a los “caprichos” (por ejemplo, las galletas de chocolate o un bizcocho más eleborado).

    Evidentemente, lo eché en falta nada más llegar a España, aunque, por ser justa, tengo también que decir que la asistencia sanitaria española es totalmente gratuita, mientras que la italiana no lo es. ¿Una cosa compensa la otra? Pues, en mi opinión, sí y no: depende de las circunstancias de salud de cada uno.

    Por lo que he podido ver en estos años, en España está aumentando la sensibilidad hacia nuestro colectivo. También al ser cada vez más gracias a los avances diagnósticos, tenemos más fuerza a la hora de expresarnos y pedir.

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