5 consejos para ayudar a tus hijos a encontrar buenos amigos

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Uno de los aprendizajes más difíciles y a la vez más importantes para el ser humano es aprender a relacionarse con los demás, un aprendizaje que, sin duda, dura toda la vida y a veces incluso más. La socialización es esencial para el bienestar, el ser humano necesita relacionarse con otros, no sólo para cubrir necesidades básicas que individualmente no sería capaz de resolver, sino también para ser feliz. Y una de las fuentes más importantes de relaciones son los amigos.

Los niños necesitan amigos. La socialización en las primeras etapas de la historia humana, allá por el Paleolítico, es producía de forma natural: al vivir en comunidades pequeñas y no segregadas todos se relacionaban con todos y pasar del regazo de mamá a corretear con los primos por la sabana africana era algo que sucedía sin discontinuidades, ahora estabas colgando de las faldas de mamá y al momento siguiente ya andabas jugando por ahí con otros parientes.

En la actualidad, sin embargo, los seres humanos hemos decidido organizarnos por edades. Así que por las mañanas los padres nos vamos a la oficina y los niños al colegio. Y el colegio se ha convertido así en el principal sitio de socialización para los peques. Con el inconveniente de que no podemos ver con quién se junta.

Ayudar a nuestros hijos a hacer amigos va más allá que presentarles a los hijos de los nuestros, que en muchas ocasiones ni siquiera conectarán, o decirles “no me gusta Fulanito y te prohíbo que te vayas con él”, frase que probablemente consiga el efecto contrario. Tampoco se trata de que hagan “buenas amistades” de las que luego les darán contactos en el futuro. Los buenos amigos son los que sacan lo mejor de ti cuando estás bien y se quedan a tu lado cuando estás mal, y nosotros podemos ayudar a nuestros hijos a encontrarlos. ¿Cómo?

1. Educando. Explicarle a tu hijo qué es un buen amigo, cómo han de comportarse los amigos y qué se puede esperar de ellos, no sólo ayudará a tu hijo a elegir bien, sino que le convertirá también a él en un buen amigo, de esos que todo el mundo quiere tener. Enséñale también lo que los amigos no hacen.

2. Dar ejemplo. Además de explicarle a tus hijos cómo son los buenos amigos, aprovecha para convertirte tú también en uno de ellos. Los niños aprenden con el ejemplo y si tú mantienes relaciones saludables es más fácil que tus hijos también las mantengan

3. Facilitar. Cuantas más personas conozca tu hijo, más fácil será que encuentre afinidades con alguien. No es necesario que sean de su misma edad.

4. Comunicarse. La comunicación es la base de cualquier estrategia de prevención, ya sea del acoso escolar o de dar con lo que nuestras madres llamaban “malas influencias”.

5. Respetar. A veces, su mejor amigo no te va a caer bien. Mientras no percibas comportamientos abusivos o violentos, lo mejor es mantenerse al margen, no a todos nos tienen porqué gustar las mismas cosas o personas.

Foto | Ahsan Saeed

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1 Comentario

  1. muy buena info!! gracias por el post

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