4 consejos para hablar de sexo con tus hijos

desarrollo sexual

 

Hablar de sexo es importante y la educación sexual empieza en casa. La forma en la que los padres abordamos las conversaciones de tipo sexual inciden directamente en la percepción del sexo y por tanto en el comportamiento que tienen nuestros hijos. El sexo es sano, es parte natural de la vida y así hay que enseñárselo a nuestros hijos. Lejos de tener que sentarse en una mesa a realizar una charla formal y tensa sobre el asunto cuando los niños ya tienen edad de mantener las relaciones sexuales, el desarrollo sexual ha de acompañarse desde la primera infancia, con naturalidad y sin demasiado drama. El sexo es bueno y es placentero.

Pero sabemos que hablar de sexo con los hijos no es fácil. Por eso hoy os traemos unos breves consejos.

1. Las cosas por su nombre. Un porcentaje alto de mujeres (y por supuesto de hombres) desconoce el nombre de los genitales femeninos externos. Lo que no se nombra no existe o se convierte en prohibido o sucio. Usar apelativos que impliquen minimización o desprecio confiere connotaciones morales. Los genitales femeninos externos se denominan “vulva” y la vulva no es lo mismo que la vagina.

2. Tu cuerpo es tuyo. La autoexploración es una parte natural del desarrollo tanto de niños como de niñas. Los niños y las niñas tienen derecho a reconocer partes de su cuerpo, como el clítoris, y también a comprender cómo es su anatomía o para qué sirve. La masturbación forma parte de la vida y no debe reprenderse a los niños por tocarse, sino más bien enseñarles que hay cosas que pertenecen a su intimidad y de paso así prevenirles contra los abusos.

3. No estamos malas. Tenemos el periodo. Confundir la menstruación con una enfermedad distorsiona la realidad de una forma muy dañina. La menstruación es un proceso normal y fisiológico que, de hecho, indica que nuestro cuerpo funciona correctamente. Asociar el funcionamiento normal del cuerpo femenino con una patología conlleva verdaderas confusiones y patologías posteriores y una mala relación con el cuerpo de la mujer, tanto por parte de chicos como de chicas. La regla debe dejar de ser un tabú.

4. ¿Por qué lo llamáis amor…? Cuando nuestros hijos nos preguntan explícitamente por el sexo muchos de nosotros nos avergonzamos y tartamudeando decimos cosas como “cuando dos personas se quieren, se besan, se abrazan y…blablabla”. La realidad es que el amor va mucho más allá del deseo sexual y somos nosotros los que le conferimos un carácter moral al acto sexual que lo convierte en algo sucio o indeseable. Sexo y amor pueden ocurrir a la vez, pero no tiene porqué ser así. Cuando nuestros adolescentes se enamoren por primera vez tienen derecho a saber que, con las hormonas desatadas, tal vez lo que están sintiendo no tiene nada que ver con el amor. Y no pasa nada.

Foto | Charo Guijarro.

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