¿Los orinales son para el verano?

orinal

Hablaba el otro día con Olivia en twitter sobre la famosa «Operación Fuera Pañal», que para las familias con hijos de cierta edad, se convierte casi seguro en la canción de algunos veranos.

Sí, yo también estoy quitándole el pañal a Lara, que es un ahorro, qué quieres que te diga, así que Olivia me decía que si podía dar algunos tips. No recuerdo qué le contesté, probablemente alguna gamberrada. La verdad es que no pensaba tratar de quitarle el pañal a Lara este verano, me parecía demasiado pequeña, ya que hasta finales de septimebre no habría cumplido los dos años. Aunque por ser prematura los cumplió ya, todos los hitos físicos y psicológicos los bebés prematuros los van cumpliendo en la edad que deberían tener, lo que los neonatólogos llaman Edad Corregida y no en su edad cronológica real. Y lo he hecho un poco al tuntún.

Ya he hablado antes del control de esfínteres, así que, intentaré no repetirme demasiado. El control de esfínteres es un logro importante que requiere cierta madurez, física y neurológica, que permita no sólo identificar la sensación de tener que hacer pis o caca, sino también la capacidad de retenerlos y sobre todo la habilidad de comunicar que se tiene la necesidad.

Una de las pautas que los manuales de criar niños te dan es que el control de esfínteres, o mejor dicho, la capacidad de aprender que el pis y la caca se hacen en el váter – porque no es lo mismo – se produce más o menos simultáneamente a la adquisición de la capacidad de subir y bajar escaleras. Bien, Lara sube escaleras y las baja con ayuda, no por que no sepa, sino porque nuevamente al ser más bajita que los de su quinta por su prematuridad, le quedan muy altas.

Este verano Lara ha decidido dejar el pañal. En su lengua de trapo es capaz de informarte muy claramente de que no quiere que se lo pongas y si insistes, pelea con uñas y dientes. Así pues creo que la clave más importante para dejar el pañal es que el niño quiera dejarlo.

Lo demás ha venido rodado, aparte de un par de escapes leves – y uno gordo por culpa de un virus gastrointestinal – la cosa ha durado tres o cuatro días. A Lara le ha bastado «hacérselo encima» un par de veces para identificar claramente las señales, aunque como no habla bien, a veces confunde las sensaciones. A pesar de eso reconozco que aún lo lleva a ratos, para salir a la calle y por las noches, pero admito que es más por mi comodidad.

Creo que otra clave importante para que el proceso se haga con éxito es que ellos te hayan visto. Si un niño no ha visto nunca a su madre sentada en el inodoro ¿qué crees que pensará que es? Mis hijas, las dos, son bastante lapas, lo que quiere decir que vienen conmigo a todas partes. No me importa. Sentir pudor hacia un bebé me parece una cosa bastante tonta, así que, ellas saben lo que es el WC desde que nacieron (lo siento, pero si estoy dando teta, se está medio durmiendo y necesito usar el baño YO voy con la niña enganchada, a ella le da igual y nadie sale perdiendo). Muchos niños tardan en aprender a usar el inodoro precisamente porque le tienen miedo, porque no entienden a dónde van sus excrementos y además porque tienen miedo de caerse dentro :D.

Reconozco que el tema de hacerlo en verano es bastante tópico, pero la razón, que parece bastante obvia, no lo es tanto si hablamos de casas en las que en invierno la calefacción está encendida. Si este verano tu niño no lo ha conseguido me atrevería a aconsejarte que no lo dejes para el que viene, es posible que para entonces haya perdido el interés y te cueste más. En una casa con calefacción el niño puede estar perfectamente con tan poca ropa como en verano y si no, súbela un poco. El gasto en pañales contaminantes que vas a dejar de hacer compensa un poco el sobregasto de energía, el medioambiente te perdonará.

Y otra cosa, retirar el pañal no tiene porqué ser una cosa drástica que estrese a todo el mundo. Si quitas el pañal y por ese motivo desgastas tres fregonas, vuelve a ponérselo, puedes esperar un poco más. O quitarlo a ratos. Mientras ha estado mala, la propia Lara ha pedido ponerse el pañal en algunos momentos. El tópico es el de siempre, escucha a tu hijo, él sabe mejor que tú lo que necesita.
Y los cambios, cuando se hacen de forma paulatina, son casi siempre más sencillos, también para tí ¿verdad?

Lara lo ha conseguido sin orinal y sin reductor. Y cuando acaba le dice a sus cosas «ayós» y tira de la cadena ella solita.

Y como ahora está aprendiendo a desvestirse y a vestirse sola, la cosa está hecha, aunque tengamos algún que otro accidente por el camino.

Foto | Leonid Mamchenkov

4 Comentarios

  1. Clara López Arranz 1 septiembre 2010

    Me parece que «quitar el pañal» o el control de esfínteres es, como dices, una cuestión de madurez y de respeto.
    Madurez del niño o niña (o bebé o beba)y de respeto del adulto hacia la criatura.
    Es cuestión de respetar los tiempos del otro, del más pequeño, del que necesita más madurez, seguridad, la experiencia de que crecer y «hacerse grande» vale la pena, que es algo bueno ser grande…
    No es sólo madurez y control fisiológico, es también que necesita un aplomo, una seguridad en su propia capacidad de controlar sus ritmos…
    ¿Te has planteado alguna vez qué madurez y qué esfuerzo de concentración se necesitan para ser capaz de decidir ir a hacer pis o caca cuando estás en lo más emocionante y placentero del juego, ahí completamente en tí mismo conectado con tu centro?
    Es como si cuando estás en lo más interesante de una conversación con tu persona favorita con la que te sientes tú mismo y vas y, cuando sientes el reflejo de micción o de defecación, tú decides que vas al cuarto de baño a hacer «lo que debes». Te prometo que yo en esos casos suelo inhibirlo, me interesa más quedarme hablando tan a gusto y ya iré mañana cuando haya desayunado, que es cuando yo voy, si es defecación, o cuando acabe y llegue a casa iré «que me meo que me meo» con urgencia.

  2. Author
    Irene Garcia 1 septiembre 2010

    Claro. Y qué me dices de estar en el ordenador haciendo cualquier cosa y descubrir que te haces pis desde hace tres horas? jejeje. Mi hija mayor es especialista en aguantarse hasta grados insospechados. Claro que con ella creo que comentimos varios errores, entre ellos el esperarnos hasta el verano de los dos años y pico por no andar limpiando el verano anterior y no probar en invierno a quitárselo. La cosa es que ella controlaba esfínteres pero no lo hacía en el váter y cuando llegó al cole con algo menos de tres años, me da la impresión de que la presionaron bastante. Después pasamos bastante mala racha porque sencillamente no quería orinal, ni váter, ni con reductor, ni sin reductor ni nada…complicada la cosa además con que nada más empezar el cole tuvo una gastroenteritis brutal que le produjo una infección de orina bárbara y tuvieron que sondarla dos veces (espantoso). A ver si con ésta tengo más suerte. Me da bastante grima el asunto de que es obligatorio llegar al cole de tres años sin pañales, la sociedad moderna no respeta nada los tiempos ni de los niños, ni de las madres, en fin…

    Saludos

  3. OR² 4 marzo 2011

    Y aún sigo, mi estimada Irene, en la lucha por quitar ese pañal. Tiempo límite hasta Agosto, antes de entrar a clases. :S
    Leo y releo tu post y comentarios, y por más que hago… sigue sin dejarlo…

  4. Author
    Irene Garcia 4 marzo 2011

    Paciencia, guapa. Lara también decidió volver al pañal este invierno (en realidad fue mi madre la que decició que no iba a estar limpiando escapes y tal) y bueno, ya veremos lo que pasa…Es que sigo sin tener tips para este asunto xD

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