Niños del agua

niños del agua

Un post triste y a la vez esperanzador, como tantas otras cosas en la vida.

En esta sociedad en la que el éxito se mide por lo que tienes y no por lo que eres, en la que las prisas no dejan que paremos para llorar y en la que la muerte sigue siendo un tabú se habla muy poco de las pérdidas gestacionales o perinatales.

Afortunadamente la mortalidad perinatal en España es muy baja, si no recuerdo mal rondaba la tasa de 1 por cada 1000 (no hagáis mucho caso, puede ser menor) y es una de las mejores del mundo, pero ocurre. Los que hemos estado una temporadita en una UCIN lo sabemos, y sabemos que por muy baja que sea siempre es un drama. Los abortos espontáneos, principalmente en el primer trimestre, son bastante frecuentes. Uno de cada cinco embarazos se pierde.

Problemas de implantación, fallos en el programa de concepción, defectos cromosómicos, malformaciones…las causas son indiferentes, lo importante son las consecuencias.

Dejar a las familias hacer su duelo es importante, como siempre que se produce una pérdida del tipo que sea. El duelo es un proceso largo y doloroso, en el que multitud de emociones se solapan y suceden una tras otra y es necesario darle tiempo y trabajarlo. Como siempre la culpa es una de las protagonistas. Una pérdida gestacional o perinatal puede condicionar tu vida reproductiva posterior a nivel psicológico casi con total seguridad, sobre todo si el duelo no está bien cerrado. Y la psique importa. Para vivir buenos embarazos posteriores, o superar el hecho de que esta ha sido la última vez hay que dejar que el duelo suceda. Y para superar un duelo, además de contar con ayuda profesional si es preciso, lo mejor es compartirse. Y compartirse con quien ha pasado por una experiencia similar siempre es mejor.

Para eso ha nacido Niños del Agua, un espacio en el que todas las familias que han sufrido este tipo de pérdidas pueden expresarse libremente, sin tener que escuchar frases bienintencionadas pero nada útiles como “ya vendrá otro” o “es mejor así, estaba muy malito”.

A pesar de que, como digo, en esta sociedad la muerte se oculta o al menos se sepulta, muchas veces intentando volver a la normalidad antes de tiempo – aunque yo no haya pasado por esta experiencia he sufrido otros duelos e incluso estoy en ellos – mi consejo es que os dejéis ayudar. Simplemente contar con compañía empática puede ser suficiente. Os invito por tanto a esta página, creada como tantas otras por gente generosa. Aprovechar todos los recursos disponibles es mucho más fácil ahora.

Hablar, hablar y hablar. Y si hay que llorar se llora, para eso está.

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1 Comentario

  1. Monica Pérez Blanco 14 Octubre 2012

    Hola, además de que la publicación es del día de mi cumpleaños aunque no te he descubierto hasta hoy,doy mil gracias al destino por haberos encontrado.Yo soy una de tantas mujeres que sufre una pérdida o ahora ya sé que he tenido un niño del agua.He llorado tanto y me he sentido tan sola que el saber que existe vuestras historias y vuestra ayuda, que mil gracias.Ojala OS hubiera encontrado 6 meses antes, bueno dicen que todo llega en su momento…
    Pues gracias!

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