La alimentación durante el embarazo y la lactancia

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Cuando te quedas embarazada te llueven consejos por todas partes. Las madres de hoy en día, acostumbradas al uso de Internet y de las redes sociales como fuente de información tenemos además la posibilidad de empaparnos a diario con multitud de artículos, recomendaciones, trucos, etc., que provienen de montones de sitios diversos: los blogs que lees, las noticias en prensa, las amigas de FaceBook…,ante una embarazada casi todo el mundo tiene algo que decir. También con el tema de la alimentación.

Que durante el embarazo y la lactancia hay que cuidar la alimentación es una obviedad, aunque también es evidente que la mejor recomendación es que la alimentación hay que cuidarla toda la vida. Pero cuidar la alimentación no significa más que eso, cuidarla.

“Durante el embarazo hay que comer por dos. El pescado azul es buenísimo porque tiene mucho Omega-3, pero es malísimo porque contiene mucho mercurio. Si la madre come ajo el niño no querrá tomar el pecho. Las espinacas tienen muchos nitratos…” La cantidad de directrices, tablas de calorías, normas y más normas que puedes encontrarte referidas a tu alimentación durante el embarazo y la lactancia son infinitas además de contradictorias. Y muchas veces exageradas. Cuando no totalmente infundadas.

Hoy os queremos traer una serie de consejos para reducir estas recomendaciones al máximo, porque la realidad es bastante más sencilla.

1. Las mujeres embarazadas y lactantes tienen que llevar una dieta sana, equilibrada y nutritiva…Igual que el resto de la población.
2.En generao, no existen alimentos prohibidos durante el embarazo, ni la lactancia. No obstante, se recomienda no consumir productos crudos, especialmente embutidos, por riesgo de padecer taxoplasmosis (una infección provocada por el Toxoplasma gondii, un parásito que vive en los gatos). También es importante saber que lo que lo que comes durante el embarazo o el periodo de lactancia influye en el sabor del líquido amniótico y en el sabor de la leche, pero a ningún bebé parece importarle que te guste el ajo o no. Es más, si te gusta el ajo, probablemente a tu hijo después le gustará el ajo.
3. Para alimentar bien a tu hijo durante tu embarazo y tu lactancia no debes hacer nada especial, tan sólo comer bien, pero esto deberías hacerlo siempre. Comer bien no quiere decir más que que no puedes pasarte con los bollos y el chocolate, que no deberías mojar demasiado en las salsas y que no conviene abusar principalmente de las carnes rojas ni de la comida basura. Come variado y todo lo fresco que te lo permitan tus circunstancias.

Si has decidido dar el pecho a tu hijo, es posible que durante la lactancia tengas mucha hambre y comas más. Dar el pecho consume energía.

Eso sí, las bebidas alcohólicas no son alimentos. Evítalas.

Llevar una dieta sana es importante. Pero es importante siempre, no sólo cuando estás embarazada o dando el pecho. Estresarse con normas, recetas, alimentos prohibidos no suele conducir a nada. Come bien y no te agobies. No hay muchos más trucos.

Foto | Mike 65444

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