Juega a la pelota en el embarazo

Si quieres hacer una buena inversión ahora que estás embarazada, ¡compra una pelota!

pelota

Durante el embarazo todo tu cuerpo cambiará para alojar al pequeño huesped. Bueno, pequeño al principio, cuando estés llegando a la fase final probablemente te parecerá enorme. Los cambios corporales que ocurren a lo largo del embarazo modifican las dimensiones anatómicas, la disposición espacial de órganos y estructura esquelética, el funcionamiento respiratorio, circulatorio y digestivo, como fenómenos más evidentes, además de otros más sutiles a nivel de piel, órganos sensoriales y estado anímico.

Una de las acciones de las hormonas es provocar laxitud muscular y de los ligamentos, de forma que, en el momento del parto tu pelvis sea más flexible y pueda literalmente abrirse para permitir el paso del bebé. Además el aumento del peso del bebé, combinado con esta hipotonicidad muscular, provocará que adoptes posturas extrañas, que andes como un pato e incluso que sufras lumbalgias y otros dolores de espalda.

La esferodinamia es esa gimnasia que se practica con pelotas inflables gigantes, también llamadas pelotas suizas. Estas pelotas pueden adquirirse fácilmente en tiendas de deporte, son baratas y como son hinchables pueden guardarse después, para el hermanito. Son una buena inversión, tanto durante el embarazo como después, en el parto. Y usarlas no requiere gran esfuerzo, si eres de las mías (perezosa), verás que es fácil y hasta cómodo y que mejora enormemente el malestar debido al barrigón.

Si eres valiente puedes incluso llevártela al trabajo. Sentada sobre la pelota, en frente de un escritorio, se puede trabajar mientras relajas los músculos. Las pelotas absorben el impacto del peso mejorando o previniendo los dolores de espalda. Además, al quedar las caderas más altas que las rodillas y la pelvis se favorece que el bebé se coloque en posición de salida. Como las pelotas son inestables se mejora lan musculatura de las piernas – la disyuntiva es clara, o mantienes el equilibrio o te caes – y también sirven para ejercitar la postura para la lactancia, alineando la columna. Si llegado este punto ya te has emocionado puedes probar a hacer pequeños movimientos de rotación de las caderas y cintura, aliviarás la presión lumbar.

Para las mamás que deben permanecer muchas horas sentadas por su trabajo, es de gran ayuda reemplazar las sillas por estas pelotas inflables que por su forma y elasticidad evitan la compresión de las venas de miembros inferiores, lo que aumenta el confort y disminuye las complicaciones vasculares.

Y vas practicando para el parto.

Más información | Planetamama

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