Controla la ansiedad y el estrés durante el embarazo

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La ansiedad y el estrés no son problemas típicos ni exclusivos del embarazo, sobre todo con esta vida moderna que llevamos. Pero sí es en el embarazo cuando más consecuencias puede traer, no sólo a nosotros, sino a nuestro hijo.

Los cambios hormonales, el miedo a lo desconocido, algunas pruebas médicas o problemas más relacionados con el ambiente, de trabajo o familiar, pueden disparar nuestro estrés, perjudicando a nuestro bebé.

Mantener la ansiedad de una embarazada a raya es un trabajo de equipo. En general, los cambios que produce la llegada de un hijo pueden alterar a toda la familia, pero es a la mamá a quién más hay que cuidar.

Los momentos puntuales de estrés no suelen dar problemas, aunque hay que vigilarlos. Sin embargo, los estados de estrés mantenidos durante periodos de tiempo pueden afectar al bebé que va a nacer de múltiples maneras: partos prematuros, pesos bajos al nacer y partos más difíciles, son las típicas patologías relacionadas con el estrés materno. Hay que tener en cuenta que durante el embarazo bebé y mamá están inmersos en un proceso contínuo de comunicación a través de mediadores químicos y que las hormonas o neurotransmisores que median en los procesos de estrés pueden atravesar la placenta y estresar literalmente al feto.

Para controlar el estrés lo mejor es llevar una vida saludable. Buenos horarios de comida y sueño, descansos habituales, algo de ejercicio y relax. Los mimos, por supuesto, también ayudan. Si estás embarazada y estás muy nerviosa procura bajar algo el ritmo y pide todos los cariños que necesites. Escuchar a tu cuerpo, aunque lo que te esté pidiendo sean unos cuantos abrazos, es la mejor receta para llevar un embarazo sano.

Si aún así no consigues manejar el estrés, acudir a clases de relajación, yoga para embarazadas o danza del vientre puede ayudarte en la tarea, además de ser muy beneficioso de cara al parto.

Por último, y aunque las madres tratamos de evitar los medicamentos todo lo posible durante este periodo tan sensible, recordarte que tu médico puede ayudarte en casos más severos. Los medicamentos homeopáticos actúan con rapidez y no tienen efectos secundarios, aunque siempre deben ser prescritos por profesionales. El tratamiento homeopático debe establecerse particularmente para cada paciente, estudiando su historia clínica y su caso individual.

Si estás embarazada y no puedes con el estrés, no lo dudes. Reestablecer un estado de ánimo tranquilo beneficiará a tu hijo desde ya.

Podéis completar la información en la web Vivir Mejor.

Foto | BLW Photography

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