¿Por qué no protestamos?

lilith

Estaba leyendo el post de Miriam Tirado sobre lo conveniente que es que se hagan reclamaciones por escrito en los hospitales o centros de salud cada vez que una da con un profesional que no tiene ni idea de su profesión (Miriam se refiere principalmente a la lactancia, pero se puede extender a muchos otros aspectos) y no puedo más que estar de acuerdo con ella. Protestar es imprescindible, sin embargo, no lo hacemos.

Dicen que antes que Eva estuvo Lilith.

Lilith es un personaje de la mitología hebrea a la que, se comenta, no le gustaba mucho la postura del misionero, así que un día, hasta las narices del aburrido de Adán, abandonó el paraíso y se fue con otro. Como justo castigo pasó el resto de la eternidad convertida en una bruja que roba a las madres los niños de sus cunas y que con los hombres hace otras cosas peores (o bueno, según se mire). Si Eva es un desastre, culpable de todos los males que asolan el mundo, lo de Lilith es el colmo. Porque está claro que la insumisión y la iniciativa no se pueden consentir.

He visto a mi madre reclamar por todas partes. Con ocho años yo misma me fuí a la librería del barrio a que me devolvieran el dinero de un libro que se había desencuadernado nada más abrirlo. “Es que lo has abierto mucho” me dijo la librera. “Es que si no lo abro no lo puedo leer”, le contesté yo.

Voy al pediatra con cualquiera de mis hijas y ya voy temblando. “Les vas a generar problemas psicomotrices”, “es que tú tienes un problema emocional”, “se van a poner enfermas por tu culpa”…que yo haga uso de mis tetas libremente parece que a mi pediatra la incita a decir solemnes tonterías que, en ocasiones, han provocado que salga de la consulta llorando. De rabia. Y sin embargo nunca he hecho una reclamación.

Mucho menos hablando de mi querido primer ginecólogo, ése que me rajó el útero porque le cuadraba aquel lunes por la tarde (por la mañana tenía consulta). Probablemente se merecía una denuncia, como mínimo por negligencia, pero yo, alma cándida, quería regalarle bombones.

En esta sociedad machista a las mujeres se nos dicen muchas cosas y casi ninguna bonita. Empezando por el tabú de la menstruación y terminando por el dolor del parto, la represión sexual a la que estamos sometidas no es más que una herramienta para someternos en todos los demás aspectos. Las mujeres establecemos relaciones verticales, de autoridad, que se hacen mucho más patentes en los ginecólogos – probablemente porque están referidas a nuestros genitales, y de los genitales es mejor no hablar – pero que suelen extenderse a otros aspectos de nuestras vidas, por ejemplo en el pediatra, con tu jefe o incluso con tu pareja.

El uso del sentimiento de culpa, que en una embarazada o madre reciente es casi como el comodín, funciona con cualquier cosa, desde lo mucho que trabajas – que te va a nacer el niño muy pequeño – hasta que trabajas muy poco – y te van a echar – es el típico y claro ejemplo de la manipulación perversa que a las mujeres nos hace salir de las consultas ginecológicas convencidas de que algo muy malo va a suceder y que cuando no sucede nos impide protestar, de alivio. Si a esto le añades una autoestima por los suelos que asumió desde pequeña que su cuerpo es imperfecto (ay, Segismundo, cuánta vanidad) y un poco de vergüenza porque hablar de sexo da vergüenza, el negocio es redondo.

Quitarse de encima milenios de educación sexista que nos coloca siempre en una posición de inferioridad es dificilísimo. Pero estoy convencida de que las cosas no van a arreglarse hasta que nosotras no empecemos a protestar.

Protestar por todo, aunque te llamen histérica.

Como curiosidad, dicen por ahí que en el origen de la palabra Lilith está la raiz lil, que significa viento. ¿Hay algo más libre que el viento?

Foto | rami.sedhom

0
2

2 Comentarios

  1. juan 18 septiembre 2011

    te veo un poco alterada,quizas necesites un poco mas de tolerancia hacia el prójimo

  2. Vest 26 mayo 2013

    Obrigado pelo mimo! Obrigado por passar o tempo falando sobre isso. Eu sinto fortemente sobre isso e realmente gosto de ler mais sobre este assunto. Bracelet

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>