Yo colecho

Pues sí, yo colecho.

Una se puede pasar media vida justificándose ante los demás y ante una misma, desmontando métodos y haciendo fiskings exhaustivos a libros enteros y tal y tal para a final darse cuenta de lo que verdaderamente es importante.

Yo colecho. Existen montones de razones científicas y prácticas por las que lo hago. Multitud de organismos y sesudos expertos que me dan la razón – y otro montón que seguramente me la quitan. La muerte súbita, la termorregulación, la lactancia, el ritmo cardíaco, la melatonina, el triptófano, el estrés, las pesadillas…

Yo colecho y lo hago de una forma consciente e informada, respetando las medidas de seguridad – igual que en su día hice cuando compré la cuna en una tienda especializada que cumplía con las normas UNE, o las que fueran – y con el pleno convencimiento de que es lo mejor para mis hijas.

Yo colecho. Y lo hago por comodidad. Porque siempre pensé que tenía que ser mucho más horrible estar toda la noche levantándose de la cama. Porque así era mucho más fácil dar la teta. Porque no me apetecía nada estar oyendo llantos. Porque cuanto antes llegas y los atiendes antes se callan y puedes seguir durmiendo.

Yo colecho y lo hago por instinto. Porque es lo que el cuerpo me pedía a gritos después de tres noches sin pegar ojo, con la niña de la cuna a la teta, de la teta a la cuna, con la mano entumecida entre los barrotes.

Yo colecho y lo hago porque es bueno. Para mí, para ellas, porque hay días que yo también tengo miedo a la oscuridad, porque el invierno es frío y la calefacción cara. Porque oirlas respirar me tranquiliza. Porque puedo abrazarlas cuando quiero, porque están suaves y tiernas, como todo lo nuevo.

Yo colecho. Y podría seguir aquí escribiendo miles y miles de palabras justificándome ante los demás o ante mí misma. Pero la realidad es que yo colecho por lo mismo que hago todo lo demás.

Yo colecho. Porque quiero.

3 Comentarios

  1. Aldana Zavanella 30 Noviembre 2012

    Yo colecho también porque quiero, porque me encanta tener a mi bebé ahi mismo, justo al lado, disponible, estar disponible yo misma para él. Mi marido para los dos. Es un placer, es un regalo que es temporal.
    Viva el colecho!

  2. Julian Nocolecho 21 Marzo 2013

    Y luego como sacas a la criatura de la cama de sus padres?
    Y la intimidad de los padres? Desaparece?

    No lo creo muy lógico, pero cada uno es libre de hacer lo que puede.

    Salud!

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