Vínculo Mamá-Bebé

vínculo

Desde el momento en el que el predictor nos anuncia o confirma que estamos embarazadas, algunas incluso antes y sin necesidad de test, las mujeres empezamos a vincularnos con el bebé que llevamos en nuestro interior. Un sentimiento difícil de describir y que creo que compartimos todas, complicado de comprender por los hombres (supongo no todos) y que se traduce en ensoñaciones, pensamientos y un permanente estado de tener conciencia de que ahora no estás sólo tú. Amor. El embarazo demuestra que se puede amar a un desconocido, un extraño sentimiento que se fundamenta sobre todo en la imaginación y por supuesto en estar acariciándote la tripa constantemente. ¿A que sí?

El embarazo te devuelve un poco a tu cuerpo. Ya sea a partir del momento en que ves el puntito rosa en el test o antes – yo supe que estaba embarazada antes de que ningún test hormonal lo confirmara – comienzas a escucharte. Y dependiendo de tu estado de ánimo, de tus miedos o preocupaciones y probablemente también de tu carácter, la escucha puede ser placentera o angustiosa. Conozco a muchas mamás, principalmente aquellas que han tenido pérdidas en embarazos anteriores, aunque no siempre, que hablan no sin cierto sentido del humor del “síndrome de la braga”: cada dos minutos al baño para comprobar que sigue ahí.

Las hormonas del embarazo, en especial la progesterona, ayudan a desconectar un poco del mundo exterior. Y además provocan sueño. Y sin lugar a dudas, la tecnología, en especial las ecografías, convierten esas sensaciones en algo real. No creo que ninguna madre pueda olvidar la emoción al escuchar por primera vez el corazón de su hijo latiendo en su útero, cual caballo desbocado, o esa primera imagen en blanco y negro y llena de ruido en la que donde todos ven un cacahuete tú ves ya a un ser humano maravilloso.

Pensar en él, cantarle, imaginarle, ponerle música, acariciarle o hablarle es algo que hacemos todas, no creo equivocarme en esta estadística. Los primeros movimientos, esas burbujitas en la tripa que no sabes muy bien qué son, las primeras patadas, y sí, también cuando se giran y te destrozan las costillas flotantes…todos esos signos que indican que está vivo, que está en ti, que eres tú y a la vez no…

Vincularse con el bebé se hace de una forma natural. Es, creo, imposible no hacerlo. Pero también puede hacerse conscientemente. Yoga para embarazadas, haptonomía…La vinculación con tu hijo prosigue, por supuesto con más fuerza, después de su nacimiento y, a pesar de los malos ratos que se pasan en la vida, es eterna.

Hoy os dejo una relajación que Mónica Felipe Larralde preparó gracias a su trabajo en grupos maternales y que ha subido por amor a la causa a su blog. Compartida con otras mujeres durante mucho tiempo, Mónica asegura que es incluso beneficiosa como método de control del dolor durante el parto – las mujeres acostumbradas a meditar o simplemente familiarizadas con las técnicas de relajación suelen tener partos más fáciles, ya que el miedo y la ansiedad tienen bastante que ver con la vivencia del parto.

Si además has tenido un parto malo, si estás teniendo un puerperio agotador, si fracasó tu lactancia o tu niño duerme mal, si vives en este mundo de bajas maternales diminutas y estrés constante…

…Si te gusta este tipo de actividades; relajación, meditación, yoga…te animo a que la pruebes. Esta en concreto, sirve incluso para después del parto. Y si te va bien, por supuesto, díselo a Mónica.

Vínculo Mamá-Bebé. En mp3. Fácil, sólo dale al click.

Foto | Mac_2014

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