Trastornos del lenguaje. Las señales de alarma.

trastornos lenguaje

Con Lara a punto de cumplir dos años parece que vamos sorteando todas aquellas cosas que podían haberle pasado, aunque aún queda mucho por recorrer. Desde parálisis cerebral hasta déficit de atención, pasando por todos los trastornos del espectro autista, los bebés prematuros o de muy bajo peso tienen muchas papeletas para sufrir una discapacidad física, sensorial/motora o psicológica, cognitiva/emocional.

Confieso que una vez en casa tras la hospitalización y con un bebé que pesaba 1860 gramos mi prioridad principal no era saber si un día la niña sería “normal”. Y tras un primer año bastante desastroso en todos los aspectos, tratar de informarme mínimamente acerca de todos y cada uno de los síndromes o patologías que puede padecer mi hija en un futuro y que de una forma u otra tal vez condicionen su vida y su integración en la sociedad me ha parecido una tarea tan ardua y desgastante que finalmente la he dejado por imposible.

Vivo al día, celebrando cada hito que superamos.

Nuestra siguiente fase es la adquisición del lenguaje. Y no tenemos muy buenos precedentes. A su edad Ana hablaba como una cotorra, una de las pocas cosas que la rubia ha heredado de su abnegada madre, y con cinco años sería la envidia de muchos locutores de televisión (aunque pensándolo bien, tampoco esto tiene tanto mérito).

Lara va…lenta. Y yo lo sé. Aunque afortunadamente no demasiado. A mi alrededor todo el mundo insiste en asegurarme que cada niño es un mundo y que éste o aquel no hablaron hasta los tres años. Los pediatras incluso le dan poca importancia a los retrasos en el desarrollo del lenguaje hablado. Y no tienen razón.

Existen ciertos indicadores que si bien no pueden considerarse diagnósticos de ningún tipo de discapacidad en cuestiones de lenguaje sí que deben hacer que nos salten las alarmas. Si crees que tu hijo no habla lo suficiente, si tienes la sensación de que va retrasado, lo mejor que puedes hacer es consultar con un profesional, e insistir, insistir e insistir…los trastornos del lenguaje – dificultades orgánicas aparte – pueden ser signo de otro tipo de trastornos que implican todo el sistema de comunicación con el entorno. Cuanto antes se detecte cualquiera de las dos cosas, mejor es el pronóstico.

Sin ánimo de asustar a nadie, si crees que hay algún problema, consulta con un médico. A continuación os dejo una pequeña pauta, siempre teniendo en cuenta que sí, que cada niño es un mundo. Si tu hijo muestra alguno de estos signos pide ayuda.

– que un bebé sea silencioso y no balbucee durante los primeros meses.

– que entre los 12 y 24 meses no comprenda órdenes sencillas (señalar con el dedo algo que se le nombra, negar con la cabeza, decir adios con la mano,…) ni desarrolle una jerga espontánea.

– que, alrededor de los 2 años, no pronuncie palabras parecidas a las del lenguaje establecido.

– que sobre los 3 años y medio, su habla no pueda ser entendida por personas que no forman parte de su núcleo familiar.

Trataré de ampliar el tema en sucesivas entradas, pero como os digo, me cuesta un mundo. Mientras tanto habla a tu hijo, habla sin parar. A hablar se aprende escuchando.

Nosotros de momento y ya que el otorrino nos dió el alta, tenemos cita con el psicólogo en octubre. La única ventaja de los bebés prematuros o de muy bajo peso es que reciben bastante más atención.

Foto | Pink Sherbert

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6 Comentarios

  1. Caro 16 julio 2010

    “Vivo al día, celebrando cada hito que superamos”. Y es la única forma, pero comprendo (o me esfuerzo por ponerme en tu piel) lo anterior…

    Me han gustado mucho las pautas que has puesto, es verdad que cada niño es un mundo pero no hay que ser pasota tampoco. Como se suele decir, entre Manolín y Manolón está Manolo. En mi caso, mi hijo con 15 meses aún no dice nada comprensible más allá de algo parecido a ‘hola!’ y con fe creemos que es eso porque lo ‘pronuncia’ cuando conocidos y desconocidos llegan a su entorno 🙂 no sé si no comprende órdenes (no toques las llaves del gas) o sencillamente, no las acata xD, pero sí que dice adios con la manita y a veces se echa unas parrafadas incomprensibles que yo digo que si nos lo darían con un chip de idioma cambiado.

    Pero sí, no hay que perder de vista que cada niño es un mundo. Mi hermano fue prematuro (aunque no un gran prematuro)y le costó muchísimo arrancar a hablar. Juraría que mi madre habla de más allá de los dos años. Pero luego, ostras, no había quien lo parara… 🙂

    Mucho ánimo, y sigamos de charleta con ellos, que verás, mejores speakers que Reina, nos van a salir 😛

  2. Author
    Irene Garcia 16 julio 2010

    jajaja, hombre, yo puestos a pedir prefiero que se parezcan a Sara Carbonero 😛

  3. Caro 16 julio 2010

    Sí, quizá en cuanto a la fluidez y la calidad de la expresión no era muy buen ejemplo… pero es un animador nato! jajajaja

  4. MERCEDES 26 julio 2010

    Mi hija de tres años, casi cuatro, va iniciar la rehabilitáción con el logopeda mañana mismo… tres dias por semana, durante un mes y medio, hasta cuatro meses me han dicho que puede que esté… Creo que va a ser duro.
    Pero bueno, para llegar hasta aquí, he ido observando a mi hija día tras día… Los padres tenemos ojos en la cara, y vemos claramente si nuestro hijo tiene un problema. En mi caso, insistí desde los dos años, la niña no se le entendía nada, yo sí, pero los demás no… La profesora me ha ayudado mucho, me ha hecho ver que el desarrollo y la estimulación deben ir unidos, sobre todo si hay problemas. Por eso insistí con mi pediatra, y luego el otorrino. Sus oídos son normales, no tiene problemas orgánicos, simplemente no encaja los fonemas, que dice correctamente, en las palabras. Espero que la ayudemos con la rehabilitación…
    Sobre lo que debemos observar o no, hay cosas que ahora me doy cuenta y antes no sabía, la posición de los labios, de la lengua, la masticación… todo eso favorece al lenguaje. Por eso nuestros hijos deben masticar desde bebés, aprender a soplar las velas en los cumpleaños, y jugar mucho a los mostruos y animales…la cara de estos y sus ruidos favorecen la aparíción de nuevos fonemas…
    Bueno, me alegro de seguir este blog…

  5. Author
    Irene Garcia 27 julio 2010

    Seguro que os va bien. Como digo la principal ventaja de los niños que nacen con alguna cosita es que están más controlados. Muchos pediatras no dan importancia a los retrasos en el desarrollo del lenguaje y bueno, en otros casos distintos del tuyo, son indicio de cosas bastante malas. Se equivocan los pediatras, como digo y lo peor es que nos llaman histéricas. En octubre tenemos psicólogo,…ya te contaré. Me alegro de que sigas este blog 😉

  6. Author
    Irene Garcia 27 julio 2010

    Por cierto, que no sabía yo que tú tenías uno. Y ahora mismo me suscribo 😉

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