Terrores nocturnos y pesadillas II

colecho

Como ya comentamos los terrores nocturnos y las pesadillas, aunque con origen y manifestaciones distintas, se ven agravados por el estrés.

A pesar de que algunos autores consideran que no hay que hacer nada frente a este tipo de trastornos del sueño, ya que, principalmente los terrores nocturnos suelen desaparecer con la edad, esto sólo es cierto si son esporádicos. Si los terrores nocturnos o las pesadillas aparecen con frecuencia merece la pena examinar el entorno del niño para comprobar si hay algún motivo por el que esté angustiado.

Algunos motivos de estrés en niños se nos pueden pasar por alto, son niños ¿cómo van a tener estrés? Pues sí, los niños se estresan por cosas de niños (y les resbalan cosas tan estresantes como el tijeratazo, por ejemplo). Ponte en el lugar de tu hijo ¿está adquiriendo alguna capacidad nueva? El control de esfínteres, por ejemplo, puede ser un enorme motivo de estrés en un chaval, sobre todo si aún no está preparado para usar el inodoro y, sin pensar que para él es algo importante y difícil, tratamos de presionarle por motivos totalmente ajenos a su desarrollo personal. Entre los ocho y los dieciocho meses se presenta además la ansiedad de separación: el momento en que el bebé comienza a tener consciencia de su propio yo es…¿traumático? al menos estresante, ya que de repente descubre que ¡mamá es otra persona y por tanto se puede ir!

Vigilar el estrés de los niños y procurar reducírselo todo lo posible no sólo es bueno para ellos, sino que además es bueno para nosotros. Si tu hijo tiene terrores nocturnos a diario ¿cómo crees que vas a descansar tú? Si detectas una situación estresante (por ejemplo que has decidido llevarle a la guardería) y puedes evitarla, hazlo, irá en tu beneficio además de en el de tu hijo. Ana por ejemplo tuvo terrores nocturnos hacia los ocho meses debido a que me fuí de vacaciones sin su padre, los fines de semana, cuando el padre estaba con nosotros, iba todo como la seda. Desgraciadamente yo en aquella época no tenía ni idea del efecto del estrés en todos los aspectos de la salud de mi hija, en otro caso probablemente me hubiera quedado gustosa sin vacaciones (tampoco las disfruté tanto, con la legaña pegada al ojo durante quince días).

La ansiedad de separación puede presentarse de forma muy aguda a la hora de acostarse. Hacer de la hora de acostarse un drama no es una buena solución. Si tu hijo se duerme llorando es más que probable que se despierte llorando. El llanto produce cortisol, molécula que media en el estrés, en grandes cantidades. En mi opinión y a pesar de que probablemente numerosos expertos me tilden de blanda, si tu hijo no quiere acostarse porque al dormirse teme separarse de tí, el mejor remedio es que no se separe. El colecho reduce el estrés nocturno y por tanto es una buena receta frente a las parasomnias (y otros trastornos, como la dermatitis provocada por estrés). Para mi descargo otros muchos expertos me darán la razón. Ya es cuestión de que tú elijas lo que quieres hacer.

Si además tu embarazo fue estresante y tu parto fue malo, tu hijo tiene más probabilidades de dormir mal. La cosa se arregla fácilmente con las tomas nocturnas de leche materna. La leche materna durante las tomas nocturnas contiene cantidades grandes de triptófano y melatonina, que ayudan a relajarse, además de proporcionar oxitocina y endorfinas, que contrarrestan el estrés.

Si tu hijo es más mayor y sus terrores nocturnos o pesadillas son muy frecuentes y recurrentes y parece que no hay nada que tú puedas hacer para aliviárselos, tal vez sea bueno que hables con un experto. El maestro por ejemplo puede ser una buena fuente de información – ¿tiene problemas con sus amigos? ¿le está costando aprender a leer?. Recuerda, el estrés es malo, también para los niños. Procura evitar que llegue en exceso cansado a la hora de acostarse y por supuesto, evita las pelis o los dibujos que le den miedo (y esto puede incluir a los teletubbies, cada niño es un mundo). Si no hay manera, un especialista te puede ayudar.

Para más información mi libro de cabecera para todas las cosas del sueño es Dormir sin lágrimas de Rosa Jové. También puedes consultar la web Dormir Sin Llorar, tal vez no te arreglen el asunto, pero podrás compartir penas con otros papás con el mismo problema

Foto | eyeliam

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2 Comentarios

  1. maria eugenia vega s 7 agosto 2011

    muchas gracias por esta informacion, es la mas acertada q he leido… estoy un poco angustiada por mi niña e 1 año 4 meses, empezo con terrores nocturos como a los 7 meses, creo.. ahi pasamos una situacion economica fuerte, pero ella dormia con nosotros( mi esposo y yo) asi q no le vi mayor problema.. y ella estaba tranquila, ahora q quiero pasarla a su cuna no puedo.. lo llevo intentando desde el año y va y viene…. se despierta con llantos horribles patalea me rechaza, despues de un rato ya me la vuelvo a pegar al pecho y aveces vuelve a dormir en la cuna y aveces me la tengo q llevar a mi cama, si no es un sufirmiento… no se que hacer.. aparte.. me llamo la atencion lo de la dermatitis y ella acaba de pasar por una dermatitis en la zona del pecho casi el cuello… y pues estoy muy consternada por no encuentro q tanto estres pueda ella estar pasando o q le ha provocado esto… te puedo decir q somos normales, ella esta en casa con migo todo el tiempo, mi hijo de 3 años nunca paso por eso, se quieren mucho, mi esposo es un buen padre y marido.. nose q pasa… durante el dia ella es una bebe normal, sonriente juguetona esta en la etapa de q camina y justo ahorita esta soltandose a caminar por fin! estamos felices…ojala puedan ayudarme… ya lei el libro de dormir sin lagrimas desde mi hijo mayor me ayudo mucho, he tenido partos hermosos etc. e tratado de hacer todo con amor y con conciencia… un abrazo!

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