Tener un hermanito

Hermanos

Una gran parte de los compañeros de clase de mis enanas son hijos únicos. Las familias con dos o más hijos estamos al borde de la extinción en los tiempos que corren. El trabajo, el consumismo y en definitiva el estilo de vida están produciendo familias cada vez más pequeñas, con niños que crecen cada vez más solos. Recuerdo mi infancia: mi hermana, mis primas…La necesidad de buscar espacios de reunión para que los niños estuvieran con niños no existía, se vivía así, casi en tribu.

Hay muchas razones por las que la gente se queda en un hijo único. La principal es el trabajo, o más bien el dinero. El que las mujeres lleguemos a la maternidad tarde tampoco ayuda, con los años te cansas más y el miedo a tener un bebé con problemas también pesa. A la larga llega un momento en que te da hasta pereza. La maternidad como se vive en occidente, en solitario, es agotadora y enfrentarte a ella por segunda vez puede producir hasta terror. Al final, la falta de libertad que existe en torno a la decisión de ser madre pesa aún mucho más con el segundo.

Por otro lado hay muchas razones por las que la gente se plantea tener un segundo hijo (y la mayoría al final no lo tiene). Por tener la parejita o porque el mayor no se quede solo son dos de las más comunes. Y son erróneas.

Lo de la parejita es de traca, pero el otro motivo tampoco es mucho mejor. Ser hermanos no garantiza el amor (más bien al contrario , es mucho más fácil llevarte mal con tus parientes que con auténticos desconocidos) y por tanto tampoco garantiza que a la larga tu hijo no vaya a estar solo. No tener un hermano tampoco asegura lo contrario, hay gente que se lo monta muy bien. El lugar que ocupas en la familia también condiciona tu personalidad y por el mundo somos muchos los que aún cargamos con un “complejo de hermano mayor” que aún de adultos modela nuestro comportamiento. Imagino que lo mismo sucederá con el hermano pequeño.

Hay que pensarse mucho lo de tener un segundo hijo y sin embargo no hay que pensárselo nada. La realidad es que los hijos, sean uno, dos o diez, hay que tenerlos por una única razón: porque quieres. Y nada más.

Una vez que tu hijo mayor sea lo suficientemente mayor (cosa que depende única y exclusivamente de tu percepción) tal vez un día empieces a echar de menos el acunar a otro bebé, darle teta, hacerle pedorretas en la tripa y cosquillas en los pies, o que una manita pequeña te agarre el dedo. Ese día tal vez salgas a la calle y – exactamente igual que cuando estabas embarazada – te parezca que hay muchísimos bebés en el mundo y los veas absolutamente todos.

Ese día es cuando tienes que empezar a no planteartelo.

Tener hijos enriquece. Dos más que uno. Si quieres no hay obstáculos. Pero hay que querer.

Foto vía Amormaternal en FB

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3 Comentarios

  1. María Elena Soto 20 Agosto 2012

    Precioso y muy cierto todo lo que aquí expresas.

  2. Jahdy 20 Agosto 2012

    Si de verdad hay que querer hacerlo y comprometerse con eso! Yo quise tener el 2do digamos para “salir de eso” jajaja en otras palabras “cerrar la fabrica” aunque solo tenemos 27 años y queríamos pasar salir de la etapa de los bebes y ya seguir con ahora nuestra vida familiar. Pero ha sido difícil sobre todo para el mayor que cumplió 2 añitos dos dias después q la bebe nació. Esta demasiado celoso, irritable, rabioso, grita. Y yo estoy todo el dia con los dos y hay dias que me provoca salir corriendo jajajaja pero este tiempo pasa rápido y hay que disfrutarlo =)

  3. Marcia 23 Agosto 2012

    Que vivan los hijos! Ya tenemos 2… pero queremos más =) Y aunque a veces me vuelvo un poco loca, solo me basta mirar sus ojitos o escuchar un mami-dame-teta para volver.
    Me encanta tu blog!
    Besos

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