Prepárate para el destete

destete

 

Bien porque decides dejarle de dar el pecho, bien porque tu bebé deja de amamantar porque obtiene su alimento de otras fuentes coloquialmente se dice que tu bebé se desteta. Aunque algunas personas también hacen referencia a este término cuando dejan de alimentarse con el biberón, lo normal es hacer uso de este término cuando hablamos de lactancia materna.

Es importante no olvidar que el destete no implica el fin del vínculo y la intimidad que tenías con tu  hijo y que ha surgido a través de la lactancia. El afecto, el contacto y la complicidad surgen de otras muchas formas. Podrás seguir cogiéndolo en tus brazos, calmarle a tu lado, jugar, etc.

 

¿Cuándo es el mejor momento para el destete?

No existe un momento ideal o recomendable para esto. Bien será tu hijo el que poco a poco demande menos tomar el pecho o bien serás tú y tu pareja quienes valoréis que es el momento más adecuado. Es muy posible que la gente a tu alrededor, aunque te aprecie y quiera lo mejor para ti, opine y piense qué es lo ideal al respecto basándose en las experiencias que cada uno tiene. Escucha siempre estos consejos pero sé después tú misma la que tome la decisión.

Cuando es el bebé quien decide dejar de tomar el pecho resulta en cierto modo más “fácil” porque el proceso sucede de una forma natural. Puede ser bastante rápido o producirse poco a poco. Esto suele ocurrir cuando empiezan a tomar alimentos sólidos. Al resultar novedosos, muchas veces despiertan interés y se sacian comiendo de esta otra forma. Los hay también que  después de comer alimentos sólidos siguen buscando el pecho de su madre, bien porque quieren tomar leche o bien porque necesitan de ese momento especial junto a su mamá que siempre han tenido a la hora de comer.

Cuando el destete estimulado por ellos sucede más tarde suele ser también porque empiezan a andar y moverse más y les cuesta más permanecer quietos y amamantar.

Sin embargo, por el contrario, cuando el destete se debe a una necesidad o deseo materno, éste suele ser más complicado. Puede deberse al regreso a la vida laboral o bien porque deseas que finalice el periodo de lactancia materna. En estos casos, puede suceder que el bebé no quiera renunciar al pecho (es lo habitual, aunque hay niños que lo echen menos de menos y no pidan tanto el pecho cuando se les deja de ofrecer regularmente…) y el destete haya que hacerlo de forma gradual y progresiva. Hacerlo de forma  brusca, sin ofrecer este tiempo de transición para el bebé, no es la forma más recomendable para el destete. Aparte de la brusquedad del cambio para tu bebé, podrías producir en el pecho una retención de la leche que sigues produciendo, llegando a formarse una obstrucción en los conductos de la leche que podría acabar generando una infección en las mamas.

Tanto una forma de destete u otra es algo que debe llegar en algún momento y no debes sentirte culpable o mal por ello. Si has disfrutado de la lactancia materna, estupendo. Ahora debes dar paso a otras muchas vivencias que te ofrecerá tu hijo y sólo necesitarás tiempo y paciencia para dar el paso.

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