Luxación de cadera en el recién nacido, qué es y cómo tratarla.

LUXACIÓN DE CADERA EN EL RECIÉN NACIDO, qué es y cómo tratarla

La luxación de cadera en el recién nacido aparece cuando la cabeza del fémur no se articula adecuadamente en la cadera.  Esta situación pone en riesgo la deambulación del niño y más adelante una mayor probabilidad de sufrir artritis.

¿Por qué aparece la luxación de cadera?

No existe una sola causa. En realidad se debe a la combinación de varios factores tanto mecánicos como fisiológicos por parte de la madre y del niño. Tiene también cierto componente familiar. Es cierto que la luxación de cadera se observa más habitualmente en el sexo femenino, lo que nos hace pensar en una influencia del sexo del futuro bebé.

La posición que adopte el feto dentro del útero materno también es un factor importante a tener en cuenta. Por ejemplo, cuando el feto está en presentación de nalgas (sentado) o cuando la cantidad de líquido amniótico es inferior a lo normal, lo que dificulta la libertad de movimientos,  hacen más probable que el bebé nazca con la cadera luxada.

¿Cómo se diagnostica?

Lo más importante es que el diagnóstico de luxación de cadera sea lo más precoz posible para poder instaurar  un tratamiento rápido y eficaz, que evite futuras complicaciones, de modo que un diagnóstico antes de la primera semana de vida de tu bebé sería lo más adecuado.

Normalmente, tras el nacimiento y antes de que tú y tu bebé obtengáis alta en el hospital, el pediatra le realizará una exploración general donde se incluyen las maniobras que diagnostican si tiene la cadera luxada. Son las llamadas maniobras de Barlow y Ortolani, que son inocuas e indoloras para tu bebé.  Con estas maniobras el pediatra valorará si la apertura de la cadera es la adecuada o si se observa acortamiento de alguna extremidad.

Si hiciera falta algún estudio complementario se puede realizar una ecografía de la cadera. No obstante, la radiografía de cadera es poco útil con tan poco tiempo de vida.

¿Cómo se trata?

El objetivo del tratamiento es colocar la cabeza del fémur dentro del acetábulo y alargar y darle más profundidad a esta cavidad, consiguiendo así que la cadera quede más estable.

En la cadera luxable o inestable  la técnica más común es la del triple pañal. Con esto conseguimos mantener la flexión y abducción continua de la cadera. Se mantendrá así durante el tiempo suficiente hasta que la articulación quede estable.

Si con esto no es suficiente o la cadera está luxada completamente y no puede reducirse, el pediatra valorará la colocación de un yeso o un arnés especial para estos casos .

La cirugía se utiliza en casos muy exclusivos, puesto que en la mayoría de las ocasiones las técnicas ortopédicos son suficientes y eficaces.

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