Los pequeños también toman leche materna (I)

La lactancia materna se vuelve esencial en el caso de bebés prematuros, de bajo peso o que nacen enfermos y deben permanecer mucho tiempo hospitalizados. Se sabe que la leche de madre de una mujer cuyo bebé ha nacido antes de tiempo es diferente en composición a la leche de una mujer con un bebé a término, idónea para que el prematuro alcance cuanto antes un peso normal, más rica en anticuerpos, más concentrada en azúcares.

Para todo recién nacido es primordial colonizarse tras el parto por bacterias “conocidas”, aquellas con las que su madre convive y para las cuales le refuerza el sistema inmune a través de la leche. En mayor medida si el bebé ha de permanecer mucho tiempo en el Servicio de Neonatología del Hospital, tener contacto piel con piel con mamá, e iniciar la lactancia en cuanto sea posible, puede salvarle de padecer enfermedades nosocomiales, hospitalarias.

Si aún así enferma, la leche materna proporcionará anticuerpos que le ayudarán a superar la infección con menos secuelas, siempre que se permita a la madre pasar todo el tiempo posible con su bebé en brazos. La lactancia materna protege frente a enfermedades graves como la enterocolitis necrotizante, más común en bebés prematuros.

Los Servicios de Neonatología conocen todas las ventajas de alimentar con leche materna a sus diminutos pacientes pero esto muchas veces no se consigue. Cada caso tiene sus particularidades y entraña sus dificultades; parece evidente que lactar a un prematuro extremo en el hospital es a priori mucho más complicado que amamantar a un recién nacido a término en la intimidad de tu casa. Y sin embargo, puede conseguirse.

1 Comentario

  1. mercedes 19 octubre 2010

    Chica, que llevo dos días a moco tendido, leyendo GRANDES HISTORIAS de lactancia. No es este el POST en el que hablas de tu propia experiencia, sin embargo, chica, enhorabuena.

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