Los imprescindibles II

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¡Por fin! Ya está aquí. Cuando creías que llegaría para cuando el bebé tuviera edad de hacer la mili, lo has conseguido. Tras meses de búsqueda intensiva, peleas constantes con tu chico y dos másters en frenos de disco y aleaciones ligeras ya lo tienes: el carro. Maravilloso, tiene de todo lo que pueda tener, hasta un dock para colocar el iPhone, el iPod o lo que sea y un cacharrito de esos para dejar el bote de coca-cola.

La caja es un pelín grande, eso sí y casi no te cabe en el pasillo. Lo abrís, bueno tú no, porque con esa panza de 38 semanas y media si casi ni te ves los pies, como para andar con embalajes. ¡Oh, qué bonito! ¡Mira la tapicería, qué alegre! A ver cómo se pone…Porras, si viene desmontado. Oh, PORRAS, si las instrucciones están en italiano. Oh, OH, PORRAS, PORRAS, si hacen falta herramientas, que esto no viene con llave Allen. Te lo dije: teníamos que haber mirado si tenían carros en IKEA.

Tres horas después ya está listo. Claro que con lo que ha costado meter todos los herrajes, ajustes y apretar los botones, empiezas a preguntarte si tendrás valor algún día para quitarle la funda cuando haya que lavarlo. Bah, no importa, tampoco se va a ensuciar tanto. Y bueno, ahora, ¿esto cómo demonios se cierra? Pero si para cerrarlo voy a necesitar unas botas de montañero ¡y cuatro manos! ¿Y cómo se quita el capazo? ¿No decían que era Plug and Play como el Windows? Bueno, que se quede montado, como ocupa todo el pasillo lo ponemos en el salón, al fin y al cabo el bebé no va a dormir en el pasillo.

Oh, jopé si casi no puedo girarlo para que entre por la puerta, QUÉ PASILLO MÁS ESTRECHO, nos vamos a tener que cambiar de casa. Espera, esquiva la mesa de centro, no, mejor quítala, que si no no podemos sentarnos en el sofá. Sácala al pasillo, o mejor, al descansillo, que hay que hacer un poco de Feng- Shui en esta casa, eh, que está toda llena de cosas.

Vaya, con tanto estrés te has puesto de parto. Vamos, al hospital. Vaya, por dios, pero si el carro no cabe en el ascensor. QUÉ ASCENSOR MÁS ESTRECHO, lo dicho, tenemos que cambiarnos de casa. Buah, por las escaleras ¿no decían que era de aluminio de no se qué y que sólo pesaba 10 kilos? Pues esto no hay quien lo baje. Y eso que va sin niño.

Va, al coche, corre. Mete el carro en el maletero. Maldita sea, pero si no cabe ni cerrado. QUÉ MALETERO MÁS ESTRECHO, vamos a tener que cambiarnos de coche, que en este no cabe nada, ya verás cuando haya que meter la cuna de viaje.

¡Felicidades! Tienes un bebé. Venga, el primer paseo. A ver, ¿dónde demonios pongo el bolso? Jolín con los diseñadores de la ciudad, QUÉ ACERAS MÁS ESTRECHAS, vamos a tener que cambiarnos de ciudad. Y qué de baches, eh, YA PODÍAN ARREGLARLOS ¿pero por dónde cruzo? SI NO TENGO SITIO. Malditos coches, QUÍTESE SEÑOR, que tengo que pasar, que voy a la compra. Y ahora ¿dónde pongo las bolsas? Ya te dije que teníamos que haber comprado uno de bastones, que con este no se pueden colgar las bolsas en ninguna parte. Claro que con uno de bastones a ver cómo lo manejas a la vez que tiras del carro de la compra.

Y a este niño ahora ¿por qué no le gusta el carro? QUE NO PARA DE LLORAR cada vez que intento meterlo. Pues no tengo que ir con el niño en brazos, empujando el carro por esta porquería de aceras, las bolsas de la compra colgadas de los dientes y el bolso en bandolera…Menos mal que sólo tengo un hijo, NO VAMOS A PODER TENER MÁS, que esto no hay quién lo maneje.

Conversación real de hace unos tres años.

– Irene, el carro es un invento del demonio
– Sí, hija, cómprate una bandolera o un fular

– Irene, ¡¡¡HE RECUPERADO LAS MANOS!!!
– Ya y por una décima parte del precio del carro.

¿Cuánto cuesta pasear a un bebé? Entre 0 y algo más de 100 euros, dependiendo de lo pija que seas.

Gracias a Louma de Amor Maternal por los vídeos.

Miramiramira, qué MEITAI más precioso!!!! y mira este Pouch Elástico!!!! LOS QUIERO!!!! TENEMOS QUE TENER OTRO HIJO

Las autoridades sanitarias advierten: los portabebés son muy adictivos, luego quieres tenerlos todos. Empieza cuanto antes a usarlo si no quieres convertirte en familia numerosa.

14 Comentarios

  1. maria berrozpe 8 Octubre 2010

    Muy bueno!!!! aunque yo al carrito si le he encontrado utilidad….. voy cambiando de sistema, según el humor de los peques y el mio!!!!

  2. Author
    Irene Garcia 8 Octubre 2010

    Jajaja, yo con Lara he usado más el carro, pero uno de esos de bastones, de paraguas, que me costó 40 euros y porque a Lara el fular se le quedó “estrecho” en seguida, se sentía comprimida. Con Ana nada, el carrito de seicientos y pico euros que nos regalaron mis suegros lo habremos usado veinte veces, como mucho. 🙂

  3. Ileana 8 Octubre 2010

    Genial, Irene!!! No he visto anuncio mejor sobre portabebés que esto que acabas de escribir!!!

    Una vez en casa de un amigo, le oí un comentario a un chico que estaba allí, que jamás me esperaba.

    El chico en cuestión es gay, gay de los de carroza, de malas noches en el submundo gay más profundo de Madrid… Lo más lejano que se pueda estar del mundo maternal, jejeje..

    PUes bien, y casi sin venir al caso, sin que yo abriera mi boca para hablar de mi filosofía de crianza, el chico hizo este comentario: “Yo las veo por la calle en Madrid, con los bebés en esos carros recaros de mil euros, con la nariz hacia arriba y mirando para otro lado: ¡¡¡odian a los hijos!!!”

    Me quedé pensando… yo nunca hubiera dicho una cosa así, pero me dio que pensar…

    Yo no porteé casi nada a mi hija (una mochila de las malas), tampoco fui de usar demasiado carro (no soy muy urbanitas), la mía ha estado libre por el suelo, por los sofás y por las camas mucho, pero si tengo otro bebé todo el día en el fular, jejeje…

    Besos!!!

  4. Ileana 8 Octubre 2010

    Jeje, yo también usé mucho un carrito de esos de 40 euros de Carrefour, sobre todo para viajes, vacaciones, aviones, etc… TErminó destrozadito el pobre…

  5. Author
    Irene Garcia 8 Octubre 2010

    Bueno, Ile, cómprate esto por mí, que me quedé con las ganas

    http://renacuajos.com/index.php?main_page=product_info&products_id=405

    xD

    Y aprovecho para saludar a MariaJo que me dio el mejor consejo de lactancia materna “Tira el reloj” xDDD

  6. Author
    Irene Garcia 8 Octubre 2010

    La foto es Lara en un MeiTai preciosísimo, reversible, lástima que no se vea bien, a ver si un día le hago una foto. También tengo un fular de didymos, porque me dí el lujazo, y una bandolera de anillas ¬¬

    Ya te digo, adictivos xDDDD

  7. soc mare 8 Octubre 2010

    jajajajaja! Que buenooo!!!
    A nosotros el carro nos lo pasaron ya usado,menos mal, lo único que compré para el peque en el embarazo fue un fular elastico, bendito fular, porque el carro al principio no lo quería ni en pintura y después era yo la que no me podía separar de él y del calorcito de su cuerpo, qué buena estufa hemos tenido los dos este invierno 🙂 Volvimos del hospital, lo metí en el fular y ahí ha paseado hasta este verano, que compramos una mochila ergonómica estupenda que es más fresquita.
    Un gusto el portear, además tiene una ventaja adicional para nosotras : adelgaza 🙂
    Besos!

  8. Author
    Irene Garcia 8 Octubre 2010

    ¿Y qué me decís cuando llueve? A mí los plásticos esos me dan un mal rollo…Ana iba en el fular DENTRO de mi abrigo. Ni tuve que comprarle abrigo a ella prácticamente 😛

  9. Purkinje 8 Octubre 2010

    A mi me encanta la idea del fular, pero hay una cosa que me preocupa. Padezco un poco de la espalda (tengo, aunque leve, escoliosis y lordosis… una joya) y no se si cargar con el bebé así me puede acabar causando dolores… ¿qué pensáis?

  10. Author
    Irene Garcia 8 Octubre 2010

    ¿Lo cargas en brazos? Lo digo porque mucha gente aduce a los problemas de espalda y al final acaban cargando en brazos al bebé porque al bebé el carro no le gusta nada. Yo tengo la espalda fatal y la verdad es que con el fular sobre todo se descarga mucho peso, también depende un poco del nudo. La cruz doble es el que usaba yo y la espalda muy bien. Y cuando pesan más los puedes cargar al reves, o sea, en vez de en la tripa en la espalda, como una mochila.

  11. Purkinje 8 Octubre 2010

    Jajaj, no, aun no, porque aún no tengo hijos… pero ya voy pensando en ello, y desde luego me encantaria poder decirle a todo el mundo: no nos regaléis carrito que no lo vamos a usar…

    Me animas mucho con tu comentario, desde luego! Muchas gracias.

  12. Ana 8 Octubre 2010

    ¿Por qué no escribiste esto hace un año y medio, eh? Yo ya sabes, no he usado el carro jamás, mi niña fue lista y ya en el hospital dijo que la cuna esa de plástico transparente no la quería ver ni en pintura. Y el carro ni te cuento… jamás de los jamases, pero también es verdad que Adriana no ha querido tampoco ni fular normal, ni elástico, ni bandolera, ni mei tai (gracias por el regalo Irene). Así que brazos, brazos y más brazos.

  13. Pilar 8 Octubre 2010

    Me ha encantado el post Irene! lo comparto si me lo permites…y sí, son muy adictivos: yo tengo una bandolera de anillas, un fular y un mei tai…y lo que te rondaré morena 😉

  14. Susanna 17 Octubre 2010

    Por desgracia en mi círculo de amistades todos tienen hijos menos yo, asi que les molesta si opino sobre el dineral que se gastan en los carritos porque me dicen que yo no puedo hablar del tema. El comentario es “quiero lo mejor para mi hijo”. Una amiga se gasto 500 euros mientras pasaba estrecheces economicas, solo porque decia que ese le cabia en el ascensor. ¡Y tenia frenos de disco! y eso que el pueblo es llano. Unos primos nos dijeron que le habian comprado al niño el carrito de la infanta (no se de cual de todas, con la de crios que tienen entre las dos). En fin, cuando yo tenga hijos pienso ser del foulard y de los carritos de 40 euros para cuando se precise. Tenemos que demostrar que es una buena opcion, y no porque no tengamos el dinero para gastar, sino porque es practico y va contra el consumismo abusivo lava-cerebros de padres.

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