Diarrea del lactante

diarrea

Ahora que llega el calorcito no podían faltar los virus gastrointestinales haciendo de las suyas. Rotavirus y demás parientes aparecen por estas fechas para amargarnos la existencia, hacernos gastar más pañales y cómo no, preocuparnos por nuestros bebés.

Las diarreas en los lactantes suelen estar provocadas por virus – sí, créetelo – y por tanto es poco lo que se puede hacer contra ellas, excepto armarse de paciencia hasta que el bicho decida desaparecer y el sistema inmune haga su trabajo. Paciencia y toallitas, no hay mucho más.

El principal peligro de las diarreas en el lactante es la deshidratación. El bebé además puede tener fiebre, estar alicaído y tener falta de apetito. Luchar contra los síntomas es la primera medida ante la diarrea en un bebé muy pequeño. Para la deshidratación, obvio, refrescar al bebé y ofrecerle líquidos. Si está tomando el pecho es fácil, ofrecerselo constantemente en lugar de estar esperando a que lo pida – vigila también tu propia hidratación – además de acortar el tiempo de la infección gracias a las propiedades inmunológicas de la leche materna y de disminuir el riesgo de que el bebé coja una diarrea, mantiene al bebé hidratado y alimentado. La buena, buenísima noticia, es que aunque rechacen otro tipo de líquidos, los bebés de teta no suelen rechazar el pecho aunque estén malitos. Así pues, teta, teta y más teta.

Si tu bebé es de bibe la mejor opción es consultar al pediatra, quizás te recete bebidas especiales para recuperar las sales minerales y también es posible que te cambie la marca de leche artificial, puede que por una sin lactosa, que puede favorecer las diarreas.

Además, los medicamentos homeopáticos pueden ayudarte a llevar un poco mejor estos momentos. La China rubra 9 CH durante 24 horas, Magnesia carbónica 9 CH si las heces son verdes y espumosas o Croton tiglium 9 CH* si son cacas ácidas que además les queman el culete, pueden contribuir a que la cosa sea más leve. Siempre consultando con tu médico, la medicina homeopática, gracias su seguridad (no se han descrito contraindicaciones ni interacciones medicamentosas ni efectos adversos relevantes) y su práctica administración, es una gran aliada para atacar a estos minúsculos bichejos veraniegos cuya función no es más que incordiar – tiene que haber de todo en este mundo.

Así que ya sabéis, un paquete grande de pañales, tres millones de toallitas, crema para el culete, un poco de paciencia y homeopatía y en dos días problema resuelto.

Foto | Kilk Walter

* Fuente: La homeopatía y el niño. Dr. Jaques Boulet. Mc Graw Hill.

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1 Comentario

  1. Lactante 12 noviembre 2012

    La época en que el bebé es lactante es maravillosa, pero siempre aparecen molestias o irregularidades que hacen que el bebé se sienta incómodo. Por suerte existen marcas de gran calidad que nos ayudan y se preocupan por nuestros pequeños. Yo para la alimentación y cuidados de mi hijo siempre he confiado en Ordesa, muy recomendable.

    Pili

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