Día de Alerta Bebés Prematuros

prematuro

A través de NacerSano me llega esta iniciativa que no puedo esquivar, por razones que ya todos conocéis. Los partos prematuros aumentan cada año en todo el mundo. La ciencia desconoce muchos de los motivos por los que un bebé decide venir al mundo antes de tiempo. Situaciones como el estrés materno, el tabaquismo, enfermedades de la madre y componentes genéticos aumentan el riesgo personal de tener un bebé pre-término. Además de eliminar estas situaciones de riesgo en la medida de lo posible (si tú eres prematura, o sufres preclampsia es difícil que puedas cambiar ésto) hay poco que se pueda hacer.

Concienciarse para un nacimiento prematuro no es algo que yo recomiende. No hay nada, nada, que te prepare para una cosa así. Y pasarse el embarazo temiendo que suceda, informándose por si acaso, lo único que va a conseguir es que no lo disfrutes, aumentando tu carga de estrés (y aumentando la probabilidad de que se cumpla la profecía). Así pues, ni lo pienses. O al menos no demasiado.

En el primer mundo el principal problema relativo a los prematuros ha dejado prácticamente de ser su tasa de supervivencia. Si sufres una amenaza de parto prematuro no seré yo la que te diga que no te asustes, pero asústate con fundamento: en occidente la gran mayoría de los prematuros sobrevive. La tasas de supervivencia de grandes prematuros son también muy altas y es increíble comprobar como sale adelante un bebé de 27 semanas de gestación y 800 gr. de peso. Yo, que he visto algunos, te lo puedo contar. No es el típico cuento que te cuenta la enfermera para tranquilizarte. Es la afortunada realidad.

Sin embargo, porque siempre hay un sin embargo, el principal problema de los prematuros son las secuelas, algunas de las cuales pueden lamentablemente causar discapacidad. Cuando el problema es fisiológico sigue sin haber mucho que se pueda hacer, aparte de confiar en los avances de la medicina. No puedes evitar que administren a tu bebé antibióticos ototóxicos que pueden dejarle sordo si padece una sepsis, por ejemplo, tan sólo te queda confiar en que los médicos han estudiado mucho las dósis para minimizar éste riesgo y en que la gran mayoría de hospitales cuentan con exámenes de cribado para hipoacusia que permitirán diagnosticar el problema precozmente y poner todas las herramientas a nuestra disposición para minimizarlo.

Pero sí que hay algo que puedes hacer. Cuando las secuelas no tienen una causa física obvia, si son de tipo psicológico, es muy probable que se deban al estrés. El gran drama de un prematuro es que sufre, sufre mucho nada más nacer. Pinchazos, radiografías, exámenes médicos…todas estas cosas son también imposibles de evitar. Pero pueden minimizarse sus efectos.

En los protocolos de antención al prematuro cabe de todo, desde las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales que sólo permiten el acceso a la madre cada tres horas, para ponerlo diez minutos en cada pecho, hasta los centros NIDCAP como el 12 de octubre, hay un amplio abanico de tipos de cuidados que no están avalados por la ciencia. Repito, exceptuando los centros acreditados como NIDCAP, el resto de los protocolos no están avalados por la ciencia.

Mantener a los bebés horas y horas solos en las incubadoras, impedir la entrada y la permanencia de los padres para evitar las infecciones, que no te dejen cogerlo por si le haces daño, darle leche de bote, … todo esto, mientras no exista una razón médica de peso, no está avalado por la ciencia. Presencia materna contínua (sí, todo lo contínua que se pueda, incluyendo la no separación tras el parto si esto es posible), método canguro (siempre que sea médicamente posible), lactancia materna a tutiplén (a menos que no tengas pechos es muy difícil que ésto tan simple no pueda lograrse) son cosas que como madre, o padre, de un bebé prematuro puedes, no, debes exigir a tu hospital de referencia.

Haz un plan de parto que contemple este tipo de cuidados neonatales. Y si te dicen que no, busca otro. Eso sí está en tus manos. Eso fue lo que hice yo.

Foto | Elin B

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3 Comentarios

  1. Azalia Fernández 17 noviembre 2010

    Irene:

    Recibe un cordial saludo del equipo de Nacersano. Esta información que compartes es de gran ayuda. Gracias por ser parte de esta iniciativa.

  2. Caro 18 noviembre 2010

    En neonatos en Salamanca sólo dejan entrar a las madres cada 3 horas para dar de mamar (!!!!!!) y por las noches no pueden entrar entre las 00.00 y las 09.00. De pesadilla. A Dios gracias que eso al menos nos lo ahorramos… pero no dejo de sentirme mal por todos los que sé que están allí, sufriéndolo :((((((((((((((

  3. Author
    Irene Garcia 18 noviembre 2010

    Sí, la separación no sólo es estresante para el bebé, que por supuesto es el que más sufre porque es el más vulnerable. También es estresante para los padres. Y más que estresante, está comprobado que permitir a los padres acceder a las salas de neonatología mejora su estado de ánimo, mejora sus capacidades como padres y por tanto mejora toda la vida futura no sólo del niño, sino de la familia entera. En el 12 dejan entrar también a los hermanos mayores, sólo hay que avisar (por si pasa algo y en ese momento no pueden). Y no sólo los dejan pasar, los animan a coger al bebé, a hacerse fotos, les regalan biberones y pañales y bodies de esos tan molonguis de la seguridad social. Espero que llegue un día en que todos los hospitales de España sean así. Eso es lo que avala la ciencia y no hay más que decir.

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