Detección precoz de Hipoacusia en recién nacidos

El déficit auditivo o hipoacusia se presenta a veces en los recién nacidos debido a antecedentes familiares hereditarios o por otros problemas de salud. Ciertas situaciones están relacionadas con un mayor riesgo de que un niño pueda desarrollar una hipoacusia como algunas infecciones o medicaciones durante el embarazo, haber tenido un peso muy bajo al nacer, ser muy prematuro o haber padecido meningitis o sepsis neonatal. Algunos antibióticos que pueden utilizarse en estos últimos casos, y que por otro lado, salvan la vida a muchos bebés, como la gentamicina, son ototóxicos, pueden afectar al nervio auditivo y producir por tanto dicha hipoacusia.

Los niños con hipoacusia requieren estimulación auditiva precoz para la adquisición del lenguaje oral, potenciar el aprendizaje del niño y mejorar su comunicación. Es importante señalar que la hipoacusia no afecta a la capacidad intelectual de una persona, pero la no adquisición correcta del habla sí puede retrasar el desarrollo general de un niño. Se estima que cinco de cada mil recién nacidos presentan problemas de audición.

En la Comunidad de Madrid la capacidad auditiva de los niños se valora durante los primeros días de vida, en la propia maternidad. La prueba: Potenciales Evocados Auditivos de Tronco Cerebral Automatizados, es sencilla, indolora y muy poco molesta y debe realizarse cuando el niño está tranquilo, o mejor, dormido. Un buen truco para bebés inquietos es hacer la prueba mientras el bebé está tranquilamente agarrado al pecho de la mamá. La prueba se realiza colocando unos auriculares en las orejas o un pequeño dispositivo en el conducto externo de cada oído y la mayor incomodidad resulta de que a veces los pegan con esparadrapo (luego hay que despegarlo, eso sí, uff).

La prueba es un cribado. Cuando un niño no pasa la prueba esto indica que será necesario acudir a los especialistas de otorrinolaringología para confirmar o descartar si tiene problemas auditivos. Es posible que un niño no pase la prueba y posteriormente se descarte cualquier tipo de problema.

El tratamiento médico y de estimulación se iniciará sobre el sexto mes de vida y la detección precoz es obviamente muy útil.

De todas maneras y aunque el bebé pase la prueba su audición deberá vigilarse durante toda la infancia, valorando cualquier pérdida aunque sea leve y temporal de forma que se eviten dificultades madurativas en esta etapa tan importante. La mayor parte de los niños al nacer oyen sin dificultad pero durante el crecimiento pueden presentar pérdidas auditivas, a veces transitorias (debidas a una otitis, por ejemplo), que se pueden observar por falta de respuesta a algunos sonidos o sobre todo por retraso al aprender a hablar.

Considerando que cada niño es un mundo y que todo hijo de vecino conoce a alguien que “no dijo ni mú” hasta que no le pareció bien, el promedio de edad a la que la mayoría de los niños dominan las destrezas del lenguaje oral se puede resumir más o menos como sigue:

De 0 a 3 meses

– Se sobresalta o despierta ante ruidos repentinos o fuertes
– Modifica la succión o tiene reflejos de parpadeo ante los ruidos

De 3 a 6 meses

– Se tranquiliza ante la voz de la madre
– Gira la cabeza o la vista hacia los ruidos
– Se entretiene con juguetes sonoros
– Deja de jugar y busca la fuente de los sonidos

De 6 a 9 meses

– Le gustan los juguetes musicales
– Juega emitiendo sonidos con entonaciones diferentes
– Dice ma-pa-ta y comienza el balbuceo

De 12 a 15 meses

– Presta atención a su nombre
– Sus “palabras” empiezan a tener significado
– Comprende la palabra NO
– Imita sonidos
– Expresa 4 ó 5 “palabras” (considerando que aba – agua, pete – chupete, pota – pelota, SÍ son palabras)

De 18 meses a 2 años

– Utiliza y conoce un vocabulario expresivo de unas 20 a 50 palabras (con la misma consideración que en apartado anterior)
– Hace frases de dos o más palabras (do ta tito – donde está el osito = ¡4 palabras!)
– Identifica los objetos comunes.
– Usa su nombre

De 3 a 4 años

– Conoce un vocabulario de unas 500 palabras y hace frases de 4 ó 5 palabras
– Utiliza una forma de hablar inteligible para los demás
– Denomina las imágenes de los libros

La mayoría de los problemas auditivos tienen una solución satisfactoria si se tratan precozmente y este tratamiento precoz es fundamental para evitar la dificultad en el desarrollo del lenguaje.

Y como en todos los aspectos relacionados con los niños los padres juegan un papel fundamental, no sólo en la detección rápida de cualquier problema que no se haya observado en los cribados precoces sino también en la estimulación. Aprovecha para hacer mucho ruido. Juega con tu hijo, ponle música, agita unas maracas, arruga servilletas, rompe papeles, sopla, da palmas, canta y baila con él, llámale hasta borrarle el nombre, patalea, imita al perrito, haz el ganso y habla, habla, habla. Sin parar. Será además una buena práctica para el futuro.

Foto | www.eolapaz.es

Más información
| Consejería de Salud de la Comunidad de Madrid – Detección de Hipoacusias en Recién Nacidos

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