Crianza y desarrollo

cuidados maternale

Que los cuidados maternales inciden en el desarrollo tanto físico como neurológico de los bebés es algo que conocen desde hace tiempo todas aquellas unidades de neonatología que aplican el método madre canguro en sus protocolos médicos. Los bebés ingresados en la UCIN que son acunados contra el pecho, preferiblemente materno, ganan peso más rapidamente, sufren menos infecciones nosocomiales, regulan mejor los ritmos cardíaco y respiratorio y reciben antes del alta. A largo plazo desarrollan menos problemas de comportamiento y su cociente de desarrollo es mejor, sobre todo si han tenido la suerte de disfrutar de la leche materna.

Un nuevo estudio arroja nuevos datos sobre el mecanismo bioloógico que relaciona el tipo de crianza con la salud a medio y largo plazo. Los cuidados maternales inciden directamente en la formación de receptores para el Neuropéptido Y. Este neurotransmisor es el más abundante en el sistema nervioso y participa en procesos tan dispares como la regulación del sistema límbico (que gestiona las emociones), el aumento de peso o la adaptación al estrés. Las variaciones en los receptores de este neurotransmisor pueden ser responsables de la predisposición a enfermedades mentales como la ansiedad o el Trastorno de Estrés Postraumático. Además está asociado a procesos cerebrales como la memoria o el aprendizaje.

El efecto de los cuidados maternales en los receptores del NPY llega hasta la edad adulta, incidiendo en factores como el peso corporal. Los investigadores constataron, más concretamente, que los cuidados maternos influyen en la formación de receptores NPY en el sistema límbico, que está constituido por varias estructuras cerebrales y que gestiona respuestas fisiológicas ante estímulos emocionales. El sistema límbico está relacionado con la memoria, la atención, los instintos sexuales, las emociones (por ejemplo placer, miedo, agresividad), la personalidad y la conducta.

En un nuevo estudio que pone de manifiesto que mente y cuerpo son en realidad lo mismo, que funcionan a través de procesos de retroalimentación y que los distintos niveles del cerebro no son entes aislados que fucionan de forma autónoma, sino que influyen unos a otros, la ciencia cada vez nos da más datos para poder afirmar que la crianza corporal, la que implica criar con todo el cuerpo y no sólo con la mente humana, es importante para nuestra salud, no sólo de niños, sino también de adultos.

Foto | MGD_Photography

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