Cólicos del lactante

cólico
La verdad es que ninguna de mis hijas ha sufrido cólicos del lactante, de los tradicionales. Claro que han llorado, sobre todo Ana, pero según la definición nunca fueron cólicos de lactante.

Los cólicos del lactante son episodios de llanto continuado, que se prolonga por más de tres horas, tres días a la semana durante los primeros tres meses. Tres horas durante las cuales nada de lo que haces funciona, ni mecerlo, ni acunarlo, ni darle el pecho, ni hacerle masajes en la tripa…nada. Si no es el caso y has encontrado un remedio para los cólicos del lactante has de saber que seguramente no son cólicos del lactante, ya que su principal característica es que se desconoce su causa y por tanto se desconoce su tratamiento y casi nada de lo que se ha probado funciona. O tal vez es que has encontrado la solución, al menos para tu hijo.

Los pediatras del mundo aún siguen intrigados por los cólicos del lactante o llanto primario excesivo (primario, porque no tiene ninguna causa). Muchos achacan el síndrome a inmadurez del sistema digestivo, reflujo gastroesofágico o problemas de adaptación al entorno, empeorados por padres aprensivos e inexpertos.

A lo largo de la historia y dependiendo de la enfermedad que se pensase en ese momento que era la base del cólico del lactante, los tratamientos han variado mucho. Desde los opiáceos hasta el alcohol, pasando por los espumantes (antiflatulencias como la simeticona – aerored) y las hierbas, sedantes, barbitúricos, antihistamínicos, en realidad nada parece funcionar.

En los últimos tiempos y ante la desesperación de millones de padres occidentales (se estima que entre un 20 y un 30% de los niños padecen cólicos de lactante) se está ensayando con probióticos. Los probióticos son bacterias fermentadoras, presentes en alimentos como el yogur, que colonizan el intestino humano formando parte de la flora intestinal. Los probióticos son en realidad la garantía de una flora intestinal sana, o al menos, no patológica y están presentes en la leche materna, plagada de Lactobacillus. Y bueno, parece que la cosa no va mal.

En 2007, un estudio realizado para comparar el uso de simeticona vs. probióticos en niños con cólico de lactante, arrojó un resultado bastante concluyente: los probióticos, en concreto el Lactobacillus reuteri disminuyen el cólico, la simeticona (principio activo del aerored) no y su única pega, a pesar de que fue publicado en Pediatrics es que los padres conocían qué sustancia estaban administrando al niño. Un reciente estudio realizado en Turín (Italia) afirma que en comparación con la administración de un placebo, el L. reuteri reduce los cólicos del lactante en un 74%.

A pesar de todo esto, lo mejor para los cólicos del lactante es prevenirlos. Las sociedades que cargan a los bebés durante la mayor parte del día ni siquiera tienen una palabra para describir este trastorno, de hecho los bebés que son portados en bandoleras o fulares lloran bastante menos que aquellos que pasan el día en hamacas o cucos (sobre todo cucos, debe ser horrible estar horas y horas sin más paisaje que el techo y con suerte alguna lámpara espantosa – todas las lámparas me parecen espantosas, que nadie se de por aludido). Llevarlos pegados al cuerpo en posición vertical reduce los cólicos a la mínima expresión, así como evitar la sobreestimulación (pocas visitas y el bebé no es una pelota, no tiene que estar pasando de brazo en brazo, o mejor, no debe).

A mí particularmente y después de leer esto de los probióticos, me gustaría que se hiciera un estudio sobre los cólicos del lactante y el tipo de nacimiento, uno bueno, con mucho detalle ¿qué os parece?

Nosotros mecíamos a Ana arriba y abajo, en vertical y agarrada por el culete y por debajo de los brazos y era mano de santo – o sea, lo de Ana no eran cólicos o hemos encontrado el remedio milagroso. Si tú tienes algún otro truquillo, por favor cuéntanoslo, un montón de padres te lo agradecerán.

Vía | Bebés y mas
Foto | Memekode

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6 Comentarios

  1. Yesile Otero Villarreal 30 Junio 2010

    Pues mi hijo sufria de colicos y la solucion que tuve para ellos fue colocar en el biberon una cucharadita pequeña de cereales y se eliminaron los dichosos colicos por que la leche se pone algo mas espesa y esto lo soluciona aunque no lo crean

  2. Author
    Irene Garcia 30 Junio 2010

    Tenía reflujo?

  3. Caro 30 Junio 2010

    ay, qué cabreo esta mañana, en fin…

    Mateo ha llorado lo que no está en los escritos. Pero la verdad, yo nunca creí que fuera cólico del lactante… me agarraba a dos cosas: una, no seguía el patrón de llorar por la noche/madrugada, lloraba a todas horas. Y dos, creo que es un nombre, un invento, para designar algo que nadie tiene ni pajolera idea de lo que es.

    ¿Que puede ser por inmadurez intestinal? pues podría ser. Yo no he estudiado para saber eso. ¿Que puede ser por inadaptación al medio? pues también podría ser, y eso soy más capaz de ‘verlo’. Si la manera de nacer es traumática, yo sí creo que eso afecta a un bebé. Y si después, en su hogar, encuentra energías negativas, no hacia él, sino energías negativas por la razón que sea, también. También creo que hay una parte de ‘carácter’ propio, porque por ejemplo, en mi caso, el parto/nacimiento de mi hijo fue poco natural y nada respetado… con la guinda de que al segundo de salir de mí, se
    rompió el cordón umbilical. Ni pinzamiento prematuro ni nada. La sangre salía a chorros. Eso tuvo que ser una impresión horrible para él… por supuesto no aterrizó en mi pecho, sino que fue directo a los pediatras … Pero, mi sobrina nació en un bello parto respetado y consciente, fue amamantada en exclusiva (y aún sigue ;)) y sin embargo también lloró lo que no está en los escritos los primeros meses.

    Cuando nació mi hijo, como lloraba tanto, y tuvimos la desgracia de que tuviera tipín, largo y delgadito, pues todo el mundo se empeñó en que lloraba por hambre. Tanto lo repitieron que yo también me lo creí. Cuando me dijeron que ‘ahí no había leche’, no podía ser más que verdad :((((( le dimos biberón, al niño, “porque tenía hambre”… y no dejó de llorar hasta que le llegó la hora de dejar de llorar. Pero sí, claro, lloraba por hambre (a cuánt@s les retorcería el pescuezo pero con ganas…). Y mi sincera opinión es que mi hijo nació enfadao. No sé exactamente por qué, pero creo que su nacimiento no le gustó nada de nada. Y después sólo era el pobre una antena de mi malestar. Mi malestar por haber sido declarada ‘NO APTA PARA EL AMAMANTAMIENTO’. Mi malestar por necesitar una intimidad los primeros días que no tuve, gracias a mi misma, por invitar al que quisiera a venir a nuestra casa a compartir esos días.

    Tengo un único parte de urgencias de mi hijo. Tenía casi 3 meses. Estábamos de vacaciones. Y tuvo un día, que cuando llegó la noche no aguantamos más y nos fuimos a urgencias. Yo me fui casi para cambiar de aires. Porque sabía que al niño lo único que le pasaba es que yo había tenido el peor día de mi vida desde que nació. Estábamos en una gran reunión familiar, nosotros recién llegados de estar aquí todo el día solos en el ‘convento’, y aterrizamos en un sitio lleno de gente que no conoce, todos dando voces. La conversación durante un tiempo muy excesivo sólo versa acerca de lo mucho que llora mi hijo, que hay que ver que no espero las 3 horas para darle de comer, que también puede llorar porque lo estoy empachando (que el pecho y el bibe se dan ambos a demanda no ha llegado al conocimiento de toda la población…), y que hay qué ver, es que no duerme nada! Yo acabé llorando, a escondidas, discutiendo con mi marido… si le hubiera dicho todo eso al pediatra de urgencias, a lo mejor me había dado una tilita y unos tapones para los oídos, y se hubiera dejado de cólico del lactante.

    Habíamos probado de todo: los masajes (lo que se dejaba), el carísimo azúcar anisado de los laboratorios Ordesa, la simeticona, el colikind …

    Mi hijo sólo dejó de llorar cuando yo comprendí que lo único que quería era estar cerquita nuestra todo el tiempo posible. Sólo se calmaba de verdad cuando le metíamos en el fular, bien apretadito contra nosotros, en vertical. Coincidió con un cambio de biberón (uno que dicen que es milagroso y que acaba con todos los gases de un plumazo!:S), y los casi 3 meses…. quizá de un día para otro le maduró el intestino; pero yo sé que fue un ‘hacer las paces’, un ‘mamá, menos mal, ya lo has pillado. Es que como no sé hablar, no veas lo que me cuesta hacerme entender’. Y aunque la parte de su carácter es de ser un protestón de aúpa, los lloros aquellos se acabaron.

    Pero bueno, ojalá sea verdad que para los que lloren verdaderamente por causas intestinales, el lactobacillus este sea el gran remedio. Que algo funcione de verdad, y a ver si no lo venden a precio de besugo aprovechando la desesperación de los padres (no pido yo ná…)

  4. Author
    Irene Garcia 1 Julio 2010

    Pues sí que era largo xDDDDDD
    Creo que mis hijas también nacieron cabreadas, Caro. Lo que pasa es que con Lara, como ya me lo sabía…Lara estuvo en canguro hasta que ella quiso, sin fular eso sí, porque nunca le gustó para mi desgracia. Ana tampoco lloraba por las noches, era a cualquier hora. Lo peor es cuando llega tu madre, la coge y la niña se tranquiliza inmediatamente ¿verdad? jajaja, qué sensación de fracaso, dios mio xDDDD. En fin, que creo que tienes razón en todo.

    Besotes

  5. Caro 1 Julio 2010

    Jajajajaja en mi caso, mi hijo fue fiel a sí mismo y a su madre, y no se callaba ni con las abuelas! tenía a todo el mundo acojonao, cuando lo cogían un rato, enseguida me lo devolvían como si fuera material radiactivo xDDDDD

  6. Berta Blanco 28 Junio 2017

    Soluciones para los cólicos del lactante hay cientos de miles, pero yo puedo contarles brevemente la experiencia.
    Las madres primerizas no tenemos demasiada información, por lo que seguimos dándole los consejos que nos dieran desde otras partes de la familia. Como mi bebé ni paraba de llorar ni de desesperarse, busqué prooductos de distintos tipos y así llegué al Babies Magic Tea de Secrets of Tea, que es una solución completamente natural, hecha de hierbas, que me permitió a mí estar más tranquilizado, especialmente cuando veo a mi bebé dormir. Ya no se retuerce del dolor, así que e ese sentido, ha sido superado.

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