Anomalías más frecuentes del cordón umbilical

Anomalías en el cordón umbilical

 

El cordón umbilical es un conducto que conecta la placenta con el futuro bebé durante los meses que dura la gestación. A través de él, los alimentos que proceden de la madre pasarán por él hasta el feto y los desechos que produce el feto serán devueltos a la corriente sanguínea de la madre a través también de la placenta.

Este cordón está compuesto por 3 vasos sanguíneos, 2 arterias y una vena, y una gelatina, llamada gelatina de Wharton, que recubre estos vasos para protegerlos.

El cordón umbilical puede sufrir anomalías durante el tiempo que dura el embarazo, siendo de hecho bastante frecuentes. Aunque muchas de ellas no causan problemas durante el embarazo y el parto, algunas pueden llegar a ser realmente graves y comprometer la salud del bebé.

¿Qué anomalías se pueden presentar en el cordón umbilical?

  •  Que el cordón sea muy corto o muy largo. Como normal general, el cordón umbilical mide en torno a los 50 cm. Si el cordón es muy corto esto podría impedir el movimiento natural del bebé, por ejemplo, dificultar que un bebé que está “sentado” en el vientre materno se dé la vuelta para ponerse con la cabeza apoyada en la pelvis de la madre. Por el contrario, si el cordón es más largo de lo normal, podría facilitar la presencia de vueltas alrededor del feto, comprometiendo el flujo de oxígeno si éste llega a comprimirse.
  • Que el cordón se prolapse. El prolapso de cordón supone una urgencia obstétrica de gran importancia. Se produce cuando el cordón se desliza dentro de la vagina antes del momento del nacimiento del bebé. Si es comprimido por la cabeza del bebé, el flujo de sangre a través de él disminuiría, pudiendo suponer una situación de riesgo vital para el bebé. Si la mujer percibe que al romper aguas hay algo en la vagina, debe ir urgentemente al hospital de referencia para ver cómo está el bebé. Esto supone una verdadera urgencia y se resuelve realizando una cesárea urgente para poder sacar al bebé con la mayor rapidez posible.
  • La presencia de nudos en el cordón umbilical. La existencia de nudos en el cordón se produce como consecuencia de los movimientos del feto dentro del útero materno. Si la cantidad de líquido amniótico es elevada o el cordón es más largo de lo habitual, se favorecerá que éste se enrolle sobre sí mismo formándose nudos. Si el nudo está apretado y en tensión podría frenar el flujo de oxígeno al feto, pudiendo provocar desde un aborto espontáneo o que se produzca una muerte fetal dentro del útero.
  • Vueltas de cordón. Ésta es quizá la situación más frecuente. Ocurre cuando el cordón se enrolla alrededor del cuello o alguna parte del bebé debido a los movimientos que realiza dentro del útero. Muchas veces se observan cuando se realiza la ecografía sin que esto altere el desarrollo natural del embarazo. En otras ocasiones, la vuelta de cordón se ve justo en el nacimiento sin que surja antes ninguna complicación. Si la vuelta del cordón está muy comprimida e impide la correcta oxigenación del bebé durante el transcurso del parto, se verán alteraciones en el monitor fetal y se actuará en función de la misma.
  • Presencia de una sola arteria. Como hemos dicho, el cordón umbilical tiene 2 arterias y una vena. Si en alguna ecografía se observa la existencia de una sola arterial umbilical esto será motivo de mayor control y vigilancia, dado que en algunas ocasiones va unido a alteraciones en el crecimiento del bebé, a algunos defectos congénitos del corazón o a que el bebé padezca síndrome de Down.
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