A la calle

Source: google.es via Irene on Pinterest

Criar un hijo es cansado. Los hijos demandan atención casi constante, necesitan presencia física y emocional y un montón de ajustes logísticos. Para no ver toda tu vida arrastrada por toda la crianza en mi opinión conviene integrar a los hijos inmediatamente en todas las actividades de adulto posibles. O sea llevártelos a todas partes.

Vale, igual no es conveniente llevarte a los niños a una discoteca, pero sí que es posible llevarlos a casa de los amigos. Tal vez tengas que cambiar el botellón por un picnic, pero tener hijos no te obliga a quedarte en casa. Uno de los peores errores de las madres novatas es que dejan de hacer cualquier tipo de vida social.

Rodearse de adultos sigue siendo importante cuando estás criando. No sólo porque siempre viene bien que alguien te eche una mano con el cachorro para que tú puedas ducharte y no tengas que esperar a que venga el papá de trabajar, sino porque el ser humano es un ser social y por tanto necesita a otros seres humanos para, como mínimo, charlar. Charlar con amigas es la mejor prevención frente a la depresión postparto.

Cuando veo a esas madres primerizas, como lo fui yo, encerradas entre cuatro paredes esos primeros meses entiendo que muchas vivan en la angustia de querer volver a trabajar (con el consiguiente sentimiento de culpa que genera sentir que necesitas salir aún a costa de dejar a tu hijo en una guarde). Lo he vivido. La maternidad en solitario es tremenda, pero la solución no son más guarderías, sino más redes sociales (con las virtuales pones un parche, pero siempre es mejor la presencia física real).

Si criar un hijo es agotador criar dos es otra liga. No es que las cosas se multipliquen por dos, es que la dificultad aumenta exponencialmente. Y hasta ir a casa de los amigos de noche se convierte en una odisea cuando los enanos se te duermen en el coche y tú sola no puedes subir a los dos sin despertar a alguno – las siestas en el coche son muy apañadas (porque ya siguen durmiendo hasta el día siguiente y te ahorras el estrés de acostarlos) o el horror (cuando se despiertan a las 12 de la noche después de media hora de sueñecito y han recargado pilas hasta las tres de la mañana).

Afortunadamente hay solución para todo. Y ahora con internet, además de mitigar la soledad que los tiempos modernos imponen a las madres, también puedes encontrar ideas como ésta de Llanos. Yo a Llanos la conocí por twitter hace dos años y he tenido la suerte de desvirtualizarla ahora. En el vídeo la veis cargando a sus dos enanos en un mismo fular. Pide disculpas por el desorden de su salón, pero no será por falta de ingenio.

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