¿Cuánto cuesta un bebé? Los “imprescindibles”

cuanto cuesta un bebe

De vez en cuando las revistas de moda nos bombardean con el típico artículo sobre lo muchísimo que cuestan los bebés. Claro, pensando en que la mayoría de estas revistas se financian bastante a través de la publicidad que incorporan lo lógico es que los estudios, muchas veces de su propia cosecha, le quiten las ganas a cualquiera.

¿Tanto cuesta un bebé?

La verdad es que no. Los bebés cuestan muy poco, porque necesitan muy pocas cosas y muchos de los cacharros que adquirimos, totalmente convencidas de que van a ser imprescindibles, se quedan luego ahí, sin estrenar en muchas ocasiones, o sin amortizar la mayoría de las veces.

Mi estupenda cuna, por ejemplo. Preciosa y carísima, afortunadamente fue un regalo. A estas alturas está destrozada ya que ha servido como trampolín a varias generaciones (sí, las titis de treinta y tantos se divierten mucho saltando con las sobris en la cuna). Lleva cinco años y pico haciendo una gran labor ¡como mesilla de noche! Y es que mis nenas prefieren dormir conmigo, la cuna se queda para las noches de mucho calor – ellas mismas desde que aprendieron a rodar estilo croqueta saben muy bien cuándo separarse y cuándo volver a por su tentempié nocturno.

Sólo es necesario quitar la barandilla, pegar la cuna a la cama y atar las patas. Por amortizarla un poco, te montas una cuna en sidecar. Las cunas en sidecar o bedside craddles son prácticas, pero tampoco son imprescindibles. Afortunadamente no tenía presupuesto ni para minicuna, ni moisés, ni capazo, ni ningún otro objeto decorativo de ese estilo. Eso que me ahorré, también en espacio.

El precioso mueble-cambiador-bañera, a juego con la cuna. ¿Tú sabes la que se puede llegar a liar para llenar y vaciar una bañera que está en una habitación infantil y no en un baño? Los bebés más entusiastas son capaces de generar tsunamis peligrosísimos para todo lo que esté a dos metros a la redonda, incluída tú.

¿Te imaginas cómo se pone el parquet? ¿Estás dispuesta a tender la alfombra noche sí y noche también? A los tres días decides comprar un barreño o, si te sientes un poco culpable, una tummytub. O metes la bañera del bebé directamente en tu bañera, o, mucho mejor y ya que te vas a empapar, os metéis los dos juntos y matas dos pájaros de un tiro. ¡Y redescubres que es divertidísimo hacer tsunamis!

La comida. Aspecto fundamental. Si das el pecho la alimentación de tu bebé cuesta… nada. De hecho, nada en absoluto hasta los seis meses, ni un euro en agua embotellada, nada en zumos, nada en purés, nada en biberones, tetinas de látex, caucho, silicona, con forma anatómica, redonda, agujero grande, agujero pequeño (sí, los bebés son muy especiales y hay que ir probando).

Si decides no darle teta a tu bebé, prepara un presupuesto en leches maternizadas, esterilizadores y calientabiberones para las tomas nocturnas. Prepara también un montón de Fairy y de paciencia. Y no te olvides de las escobillas… yo no sé ni dónde se compran. Y a partir de los seis meses tu bebé comerá tres macarrones, un trozo de plátano y a veces, dos cucharadas de un puré. Olvídate de la babycook y el presupuesto sigue casi sin variar.

En resumen, que llevamos de momento 0 euros porque cama y bañera y tetas ya tenías antes de tener bebé.

Otro día más, que aún nos queda pasear al bebé. Y ahí, sí que te vas a dejar el sueldo. O igual tampoco…

Foto | Photos8.com

1 Comentario

  1. veronica banda 21 marzo 2012

    me parece muy bien y dso0bre to0do0 se me ace emo0cio0nante

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