Y con el invierno ¡llegó la otitis!

La otitis media es una de las enfermedades más frecuentes en la infancia y una de las causas de pérdida de audición en niños. Se estima que aproximadamente un 70% de los niños han padecido alguna infección por otitis a lo largo de su vida. Esta enfermedad afecta a todos los grupos de edad pero es más frecuente en el periodo comprendido entre los 0 y los 7 años, bajando su incidencia a partir de ese momento. Es prevalente durante los meses de otoño e invierno, principalmente entre niños que acuden a centros escolares y su incidencia es mayor entre los bebés alimentados con leche artificial. También se asocian con el uso de chupetes y de instalaciones acuáticas públicas. Evita fumar delante de tu hijo.

La otitis media es la inflamación de los espacios del oído medio producida generalmente por una bacteria. Entre las más comunes se encuentra el Streptococcus pneumoniae, el Haemophylus influenzae y con menor frecuencia la Bramanella catarralis, el Streptococcus del grupo A y el Staphylococcus aureus. Además de las bacterias, también juegan un papel muy importante en la patogenia de la otitis media aguda los virus, siendo los más frecuentemente implicados el virus respiratorio sincitial, el virus influenzae, el virus parainfluenzae, adenovirus, rinovirus y enterovirus.

La otitis media aguda se precede normalmente de una infección de vías aéreas altas durante varios días. Aparece súbitamente otalgia con fiebre, malestar general y pérdida de audición. En lactantes los síntomas se pueden ver limitados a irritabilidad, diarrea, vómitos o malestar general. Si al tocarle suavemente alrededor del oído llora, ve al pediatra.

Debes recordar que el uso de bastoncillos para limpiar los oídos está desaconsejado, ya que en realidad lo que se consigue mediante este tipo de herramientas es empujar aún más hacia el oído medio toda la suciedad. La higiene del oído puede realizarse irrigando despacio algo de suero fisiológico.

El tratamiento habitual de otitis media aguda se realiza con antibióticos durante diez o catorce días, teniendo como referencia los gérmenes que habitualmente son los responsables de dichos procesos y siempre que el causante no sea un virus. Habitualmente, con el tratamiento antibiótico la sintomatología mejora significativamente en 48 horas. Sin embargo, si existe efusión en el oído medio ésta puede persistir durante varias semanas. Al tratamiento antibiótico en ocasiones se asocian descongestionantes nasales y mucolíticos.

Las otitis son enfermedades que deben ser tratadas por un profesional, no sólo porque si precisa antibióticos ha de recetártelos un médico, sino porque es mejor que se haga un buen seguimiento de la evolución del paciente, ya que algunas otitis pueden derivar en otras cosas, como pérdida de audición o en casos peores, meningitis. Más vale prevenir…

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