Cómo encontrar tiempo para mí

madres amigas

Te ocupas de tu madre, tienes amigos que a veces te necesitan, pareja y  un trabajo lejos de casa que además de requerirte mucho esfuerzo te quita dos horas al día en transporte. Y encima eres madre: enfermera, psicóloga, cocinera, limpiadora, lavas, planchas, cuentas cuentos, eres maestra, psicóloga, taxista, pedagoga, consejera espiritual, coses, vas y vienes del colegio, vas a las tutorías, quitas piojos, te aprendes las capitales de Europa, vuelves a saber dividir por tres cifras, llevas al niño al fútbol y a la niña a teatro, persigues con los deberes, controlas exámenes, forras libros, cambias sábanas y todavía te preocupas de estar haciéndolo mal.

Las madres vivimos estresadas. La maternidad en la sociedad moderna es solitaria y exigente y ya no contamos prácticamente con redes de vecinos o familiares que nos echen una mano. Ir al cine a ver algo que no sea de dibujos es un lujo que ya no recuerdas. Te preocupas del dinero, de la casa, de las compras, del colegio y de todo. Y hay días que no puedes más.

Los seres humanos somos la única especie de primate social adaptados a la maternidad compartida. Ni las bonobas, las más amistosas de entre todos los grandes simios, comparten las crianzas con otras hembras de su especie. Y nosotros, que necesitamos más que nadie a los demás, hemos diseñado una forma de maternar totalmente alejada de nuestra naturaleza. En pisos pequeños y solitarios en los que te pasas las horas ordenando juguetes, mediando entre conflictos y sufriendo porque los cristales no relucen. Y entonces llega una revista y te dice que tienes que buscar “tiempo para ti”.

Necesitas parar.

No nos han enseñado a pedir ayuda y sin embargo cuando tienes hijos es imprescindible. Las madres necesitamos tiempo para nosotras, pero es imposible si no cuentas con ayuda. Una de las primeras cosas que habría que decir a una madre reciente es que la maternidad se vive mejor en compañía. Crea una red social. Una de verdad, física. En la que los problemas logísticos puedan ser resueltos entre varios. Hoy por ti mañana por mi.

Gestionar el estrés de la maternidad sola es imposible. Busca amigas, otras mujeres madres que compartan contigo momentos, aunque sea con los niños. O sin ellos. Hoy salgo yo al cine y mañana vas tú. Habla, cuenta, reclama. Y pide ayuda. Las madre también necesitamos que nos cuiden.

Y si tienes mucho estrés empieza por intentar controlarlo. Recuerda que la homeopatía te puede ayudar con los estados de ansiedad que, casi sin excepción, sufrimos todas las madres. Consulta con tu médico y después cuéntaselo a otras, las madres de tu círculo. Seguro que con uno la vida es mejor.

Foto | sylentjustice

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