Beneficios del ejercicio en la menopausia

Beneficios del ejercicio en la menopausia

Llevar una vida saludable, hacer ejercicio tres días por semana, mantener una alimentación adecuada… Estas son pautas que se recomiendan en todas las etapas de la vida, y por supuesto en la menopausia son igual de importantes.

La menopausia es una etapa de la mujer en la que se produce un reajuste hormonal, ya que cesa su etapa reproductiva. Esto implica muchos cambios físicos y emocionales.

Todas estas transformaciones hacen que en esta etapa sea más importante que nunca practicar ejercicio. ¿Por qué? ¿Qué beneficios aporta el ejercicio durante la menopausia? Te las enumeramos:

1. Ayuda a mantener un peso adecuado. En la menopausia hay un cambio hormonal que predispone a aumentar de peso. Es importante evitar la obesidad ya que es el principal factor de riesgo de muchas enfermedades como hipertensión, diabetes, infarto de miocardio…

2. Evita la pérdida de masa ósea. El ejercicio aumenta la masa ósea y la masa muscular por lo que se reduce el riesgo de fracturas.

3. Te ayuda a reducir el nivel de colesterol

4. Evita problemas de estreñimiento

5. Mejora el estado de ánimo. Durante el ejercicio físico se liberan endorfinas que ejercen función protectora contra la depresión, la ansiedad y el estrés.

6. Reduce el insomnio. Durante el ejercicio físico aumenta la producción de melatonina que es la hormona que regula el sueño.

7. Aumenta la flexibilidad que evita tener lesiones.

¿Cuál es el ejercicio más apropiado?

En primer lugar el ejercicio debe adaptarse a cada mujer, no es lo mismo una mujer que haya sido deportista durante toda su vida que otras mujeres que no tenían el ejercicio dentro de su rutina. En concreto, hay dos actividades que son muy recomendables: la natación y caminar.

Natación

Nadar es mejor para tu cuerpo que otros deportes porque evita las lesiones que puedes tener con otros deportes. Además, el peso en el agua es el 10% del peso normal por lo que es ideal en casos de personas con artritis, problemas de espalda u obesidad.

En la natación se utilizan la mayoría de los grupos musculares, ayuda a mantener flexibles las articulaciones, especialmente el cuello, los hombros, y la pelvis.
Al nadar incrementas el nivel de actividad física y así aumentas la cantidad de energía que quemas, mantiene la fuerza física y mejora la coordinación motora.

Caminar

En este caso, no necesitas equipamiento salvo un calzado adecuado. Es ideal para mujeres que no suelen hacer deporte. Ayuda a reducir la circunferencia de la cintura y aumenta la masa corporal muscular.

Existen múltiples alternativas como bailar, yoga, pilates, sólo tienes que probar y quedarte con el deporte que más te guste o se acople a tus necesidades.

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