
Entre ayer y hoy han empezado los colegios en varias comunidades autónomas, Cataluña, País Vasco y alguna otra. En Madrid los coles empiezan la semana que viene, pero el de Ana ha decidio destacarse, así que hoy ha sido su primer día en Primaria.
Con su uniforme nuevo con falda – yo horrorizada y ella encantadísima de la vida – se ha despertado una hora antes de lo que tocaba, después de una noche de muy poco dormir y allá que se ha ido, a ver a sus amigos y a su nuevo maestro.
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Continuamos con el texto de Rosa Jove sobre las rabietas infantiles.
¿Qué hacemos ante una rabieta? La mejor manera de superar las rabietas la resumo en cinco puntos:
1. Comprendiendo que el niño no pretende tomarnos el pelo.
Esta simple convicción hará que seamos más flexibles con ellos (y por lo tanto se evitan muchos conflictos). Solamente pretende mostrarnos su identidad diferenciada.
2. Dejando que pueda hacer aquello que quiere
¿Y si es peligroso o nocivo?” -me preguntareis-. Evidentemente lo primero es salvaguardar la vida humana, pero los niños raramente piden cosas nocivas, ¿saben lo más peligroso que me pidieron mis hijos cuando eran pequeños? ¡Ir sin atar en la sillita del coche!. Evidentemente les dije que no, y no arrancamos hasta que estuvieron convencidos, pero no me han pedido nunca nada tan peligroso. Bueno, una vez mi hijo mayor cogió una pequeña rabieta porque quería un cuchillo “jamonero”, pero la culpa era más mía por dejar a su vista (y alcance) un cuchillo de tales dimensiones, que él por pedirlo. ¿No?
El hecho de que quieran llevar una ropa diferente a la que nosotros queremos puede que atente contra el buen gusto, pero raramente atentará contra la vida humana. Lo mismo pasa con alguna golosina o con otras cosas. Si usted es un padre que vigila que el entorno de su hijo sea seguro, es difícil que pueda pedir o tocar algo nocivo para él. El hecho de el niño pueda experimentar el resultado de sus acciones sin notar el rechazo paterno hará que no se sienta mal ni ambivalente (y, de paso, evitamos la rabieta).
3. Evitando tentaciones
Los comerciantes saben perfectamente que los niños piden cosas que les gustan (por eso en los grandes supermercados suelen poner chucherías en las líneas de caja) ¿Acaso pensaba que el suyo es el único niño que montaba en cólera por una chuchería? Si su hijo es de los que pide juguetes cuando los ve expuestos o chucherías si las tiene delante ¿Qué espera?. Intente evitar esos momentos (no se lo lleve de compras a una juguetería o intente buscar una caja donde hacer cola que no tenga expositor de juguetes ni dulces) o pacte con él una solución (”Cariño vamos al super. Mamá no puede estar comprando cada día chuches porque no son buenas para tu barriguita, así que solo eligiremos una cosita”).
Si los mayores nos rendimos muchas veces a una tentación (el que esté libre de pecado que tire la primera piedra) ¿Por qué pensamos que un niño puede contenerse más que nosotros? Continuar leyendo

Os dejo aquí la Declaración de los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1959. Nunca está de más recordar estas cosas en los tiempos que corren.
Artículo 1º
El niño disfrutará de todos los derechos enunciados en esta declaración. Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.
Artículo 2º
El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño.
Artículo 3º
El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad.
Artículo 4º
El niño debe gozar de los beneficios de la seguridad social. Tendrá derecho a crecer y desarrollarse en buena salud; con este fin deberán proporcionarse, tanto a él como a su madre, cuidados especiales, incluso atención prenatal y postnatal.
El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados.
Artículo 5º
El niño física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social debe recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especiales que requiere su caso particular. Continuar leyendo
Este mes os traigo un texto de Rosa Jové. Como siempre estará dividido en varias partes por cuestiones de formato.
Las rabietas. Quiéreme cuando menos me lo merezca porque será cuando más lo necesite.
Cuando nacemos, el principal plan que tiene la naturaleza con nosotros es que podamos sobrevivir. Para ello nos “apega” con las personas que nos cuidan, ya que está comprobado que teniendo a un cuidador cerca vivimos más (recordad que somos una especie muy incompletita cuando nacemos). Por eso es tan importante que los bebés nos reclamen cuando no estamos cerca y por ello es tan importante que nosotros intentemos satisfacer sus necesidades más importantes (alimento, sueño, higiene, contacto…), solo así se crea un apego seguro entre el niño y sus padres: el niño se da cuenta que tiene personas que le quieren y que le van a cuidar pase lo que pase, y por eso será un niño feliz.
Es importante durante los primeros años de la vida de un niño dejarle bien clarito que “siempre” estaremos con él, que “siempre” le querremos y le cuidaremos, aunque a veces no nos guste “exactamente” lo que hace. Eso es la base de una personalidad segura, independiente y con una autoestima capaz de soportar altibajos y adversidades.
Alrededor de los dos años (puede variar según el niño) la supervivencia del niño está ya más garantizada (se desplaza solo, puede comer casi de todo y con sus propias manos, es autónomo en sus actos más vitales ….) y la naturaleza (¡qué sabia que es!) tiene otro plan para nosotros: si al principio era “apegarnos” para sobrevivir, ahora nos prepara para la independencia (pensad que sin independencia no crearíamos una familia propia, y eso es básico para el plan reproductor de la naturaleza). La independencia y autonomía es un largo camino que se va adquiriendo con la edad y a estas edades empezamos de una forma muy rudimentaria. Continuar leyendo

¿Aún no te llegó? Bueno, bueno, no te felicites demasiado pronto. Aún hay tiempo. Vas feliz a buscar a tu pequeñajo al cole y allí está él, con su mejor sonrisa y una carta de la maestra. ¡Se acabó la tranquilidad!
La misiva, mucho peor que una factura, dice así:
Estimados padres:
En el curso en el que se encuentra su hijo/a se ha observado la aparición de Pediculus capitis. Muy culto y aterrador.
¡Piojos!
¿Qué son los piojos?
Los piojos son insectos parásitos que viven en el ser humano alimentándose de su sangre. En especial parasitan el cuero cabelludo produciendo picor. Los piojos no se ven bien, sobre todo en personas de pelo oscuro, pero lo más fácilmente observable son sus huevos, las liendres, sobre todo en la nuca y detrás de las orejas. Al contrario en el caso de los niños muy rubios.
¿Cómo se trasmiten?
Los piojos “saltan“. Pasan de una persona a otra por simple proximidad. Si bien es cierto que la falta de higiene favorece su aparición, los piojos no tienen muchas preferencias y parasitan cabezas limpias. Cualquiera puede ser parasitado y el intercambio de peines, cepillos y demás accesorios para el pelo favorecen su transmisión. Continuar leyendo
Ante todo, mucha calma. Hacerse pis en la cama puede ser un motivo de preocupación para tu hijo. De tu actitud depende que se convierta en motivo de angustia. Infórmate, para afrontar la enuresis, como para todo, lo principal es informarse.
Trata de ponerte en su lugar. Tu hijo está preocupado, se ve diferente a los demás, se siente frustrado, triste y avergonzado. Es posible que intente ocultar a los familiares o amigos su problema, que trate de evitar situaciones como excursiones escolares o que se aísle. La peor época sin duda comienza cuando empiezan a invitar a sus amiguitos a dormir a casa.
Habla con él. Probablemente crea que es el único al que le pasa. Seguramente sienta que os está fallando. Coméntale que es un tema muy común, menciona algún ejemplo cercano que conozcas (y si no conoces ninguno, una mentira piadosa tampoco le hará daño).
Dale muchos ánimos. Sobre todo si hace progresos.
Habla con otros padres. No sólo por él, también por tí.
Consulta con algún experto. Existen multitud de tratamientos o abordajes para el tema de la enuresis nocturna. Con información y buenos consejos puedes escoger el método que te parezca que más se adapta a vuestras preferencias, al desarrollo de tu hijo y a la comodidad de la familia en general. Desde artilugios pipí-stop que despiertan al niño cuando notan humedad para condicionar su sueño, hasta la típica receta de la abuela que consiste en despertarlo antes de la hora en que se suele hacer pis, pasando por la terapia motivacional, el estilo supernanny de calendarios de recompensas, o las bragas-pañal que evitan que se moje aunque se haga pis.
Valora vuesto caso. Puedes acordar con él que se encargue de su ropa cuando haya un accidente (y felicitarle cuando lo haga, aunque haya habido accidente) o no. Puedes animarle a ir a casa de sus amigos con ropa interior especial (y avisando a los papás de sus amigos). Tu médico puede recetarte alguna medicación y también puedes optar por terapias alternativas como la acupuntura, hipnoterapia, homeopatía o quiropraxia.
No le presiones. Ponerle nervioso sólo servirá para que lo haga más y se sienta peor.
Lo importante es que todos, sobre todo el niño, esteis más cómodos, ya sea haciendo algo o no haciendo nada. Y lo fundamental es saber que antes o después todo pasará.