Ya vienen los Reyes

reyes magos

La llegada de los Reyes Magos, además de uno de los momentos de la Navidad más esperados por los niños, provoca – como casi todo, por otra parte -, encendidos debates en la blogosfera maternal. ¿Es conveniente celebrar los Reyes Magos o no? ¿Se sentirán los niños engañados cuando lo descubran o por el contrario agradecerán que hayamos intentado mantener la ilusión durante el mayor tiempo posible? ¿Cuántos regalos hay que hacer? ¿Y si al vecino le traen más cosas? ¿Hasta cuándo? ¿Hay que decirles que si no se portan bien les van a traer carbón? El debate es infinito y se repite año tras año sin solución de continuidad.

Y la realidad es que no hay respuesta correcta para casi ninguna pregunta, más allá de las preferencias personales de cada familia. Excepto tal vez para la última.

Meter miedo está feo (además no deben hacerse amenazas que no vayamos a cumplir – es broma, no hay que amenazar en general), educar mediante el castigo no da buenos resultados y siempre es mejor intentar un acercamiento positivo y constructivo a todos los asuntos, sobre todo si hablamos de niños y más si hablamos de esas figuras entrañables que traen juguetes. Aparte de eso la realidad de cada familia, sus creencias, sus valores han de ser los que definan cómo tratar un asunto como éste.

La figura de los Reyes Magos, u otras similares que traen regalos a los niños por Navidad, está presente en casi todas las culturas occidentales. Regalar cosas a los niños es algo que los padres hacemos con entusiasmo durante todo el año y que, consumismos aparte, reporta mucha alegría. Regalar es bueno, es un acto humano de generosidad y a veces, muchas veces, es incluso mejor hacer un regalo que recibirlo, sobre todo si se lo hacemos a nuestros hijos. Pero es verdad que en estas fechas es especial. La ilusión de los niños en las Cabalgatas de Reyes de todas las ciudades es emocionante, preciosa y nosotros creemos que es bueno mantenerla.

Creer en la magia cuando tienes seis años no es que sea bueno, es que es un hecho. Los niños creen en hadas, en princesas de cuentos y en superhéroes. Y está bien. Construirse el mundo desde la fantasía cuando eres pequeño es habitual y seguramente hasta sea un comportamiento natural del ser humano que le ayude a aumentar la imaginación y la creatividad. Nosotros creemos en los Reyes Magos. Y en Papá Noel. Y en cualquier cosa que haga felices a los niños. Aunque sea por un día. Y por eso, debates aparte, hoy os queremos decir que no olvidéis de limpiar los zapatos, dejar agua para los camellos y que disfrutéis de los Reyes, de Santa Claus o, si tenéis hijos más mayores, de los regalos que ya también os hacen ellos a vosotros. La infancia es preciosa, disfrutadla.

Foto | jacilluch

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1 Comentario

  1. Carlos 3 Enero 2015

    Hola, quería trasladar mi experiencia con los Reyes Magos. Mis padres siempre han sido acusados por algunos de excesivas “peticiones” a los Reyes Magos. Desde mi primer día de Reyes en 1999 tanto yo como mi hermana teníamos más de 10 regalos en casa sumándose a estos los que nos traian los Reyes en las casas de nuestros abuelos, tíos… Mi hermana y yo por eso, nunca fuimos egoístas ni maleducados porque nuestros padres con su manera de educarnos hacían que nos diéramos cuenta de que éramos muy afortunados por tener tantos regalos por Reyes, por lo que aquí quiero decir a los padres que no importa el número de regalos que se tiene 1 día al año, lo que importa es la educación que se da a los niños los otros 364 días.
    Y bueno, desearos un feliz día de Reyes que no queda nada, ahora mi mayor alegría, después de haber conocido la verdad suprema de los Reyes Magos, es ver tan felices a mis primos cuando abren sus regalos. Un abrazo!

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